Política


¿Está en juego la naturaleza marítima de la bahía de Cartagena?

El proyecto de ley que expediría un nuevo código de tránsito fluvial ha desatado una polémica por los impactos que podría tener en la bahía de Cartagena. Hay opiniones divididas.

JULIE GONZÁLEZ ORTEGA

07 de julio de 2021 12:00 AM

La iniciativa del senador Horacio José Serpa de expedir un nuevo código de tránsito fluvial ha sido objeto de controversia en las últimas semanas. La razón es que este podría modificar la naturaleza marítima de la bahía de Cartagena, toda vez que la concibe dentro de su articulado como una vía fluvial.

“Son vías para la navegación fluvial los ríos, canales, caños, lagunas, lagos, ciénagas, embalses y la bahía de Cartagena, aptas para la navegación con embarcaciones fluviales y artefactos fluviales”, dice el artículo cuarto del proyecto de ley.

Pero si bien eso también lo dice la Ley 1242 de 2008 sobre el código nacional de navegación y actividades fluviales, persisten las dudas sobre cuáles podrían ser los alcances de esta propuesta y las implicaciones que podría tener sobre la bahía de Cartagena.

Las observaciones

La principal advertencia que hicieron desde la Cámara Marítima y Portuaria de la Andi sobre el proyecto tiene que ver con los cambios en la institucionalidad del sector y los riesgos de que en la bahía de Cartagena prevalezca el régimen fluvial sobre el régimen marítimo, pues esto le quitaría competencias a la Dirección General Marítima (Dimar) para autorizar maniobras de atraque y zarpe en este cuerpo de agua. (Lea aquí: Piden revisar código de tránsito fluvial)

De hecho, en la justificación del proyecto Serpa expone: “La propuesta busca evitar que se aplique el reglamento marítimo en la navegación y las actividades fluviales, a falta de una norma integral en materia fluvial”. Así las cosas, la normatividad estaría a cargo del Ministerio de Transporte.

Lo anterior da cuenta de que si bien en la Ley 1242 de 2008 ya estaba definida la bahía como vía fluvial, no se excluía la aplicación de normas marítimas, cosa que sí pretende el proyecto con la nueva reglamentación, con el argumento de propiciar el multimodalismo.

“La ausencia de un reglamento técnico de operaciones fluviales en la Bahía de Cartagena y los 27 kilómetros del río Magdalena en la jurisdicción de Barranquilla, ha implicado en términos prácticos que la Dimar aplique el reglamento de operaciones marítimas para hacer control y vigilancia de la navegación fluvial y las demás actividades portuarias fluviales. Las consecuencias se ven reflejadas en tres aspectos: sobrecostos en el transporte fluvial que representa ineficiencias del sector, limitaciones logísticas del país que limitan la multimodalidad del transporte y rezago en competitividad frente a otros países en la región”, dice Serpa.

Sin embargo el descontento de los gremios persiste porque creen que esto le restaría valor como puerto marítimo e incluso va en contra de convenios internacionales.

“Se debe permitir un desarrollo armónico de la navegación marítima con la fluvial colombiana y la institucionalidad del sector, que respete los acuerdos internacionales, normatividad nacional y que ayude a mejorar la competitividad del sector, hecho que no se promoverá con la norma que se está proponiendo”, sostuvo Carolina Herrera, directora de la Cámara Marítima y Portuaria de la Andi.

“El proyecto genera una oposición inconveniente entre el régimen marítimo y el fluvial en el país, cuando lo necesario es buscar una armonización de los mismos y el fortalecimiento del ecosistema multimodal, a través de mejores prácticas internacionales, marítimas y portuarias”, sentenció.

Hablan los navieros

Por otro lado, desde la Federación Nacional de Navieros (Fedenavi) defendieron la doble condición de la bahía y el proyecto en curso, refiriéndose a las declaraciones que hizo la Cámara Marítima y Portuaria de la Andi. (Le puede interesar: Se aviva polémica por proyecto de ley de tránsito fluvial)

“Es falso y perverso afirmar que al reconocer la bahía como vía fluvial se esté desconociendo que es una vía marítima: las dos condiciones (marítima y fluvial) coexisten como han venido haciéndolo desde hace muchos años (...) Sin la doble condición de la bahía de Cartagena sería imposible para los transportadores fluviales realizar operaciones de transporte en esta zona portuaria de vital importancia para la competitividad de Colombia”, aseguraron en un comunicado, en el que también destacaron la importancia de la iniciativa.

“El proyecto de ley del código de tránsito fluvial busca la reglamentación específica y con rigor técnico de las operaciones portuarias de los sistemas de transporte fluvial en los puertos del país. No puede seguir sucediendo que a las embarcaciones fluviales le apliquen condiciones operativas de embarcaciones marítimas, pues al ser equipos y sistemas de navegación de naturaleza distinta los requisitos aplicables deben ser los correspondientes a los equipos fluviales para garantizar la seguridad en las operaciones”, expresaron.

Opinan los congresistas

El Universal se contactó con varios congresistas bolivarenses para conocer su opinión sobre el tema, sin embargo no de todos obtuvo respuesta.

El senador Fernando Nicolás Araújo, indicó que debido a toda la polémica alrededor del proyecto, es necesario que se hagan las claridades en un diálogo con todos los actores.

“Nos preocupa el cambio de jurisdicción de la bahía de Cartagena que propone el proyecto de ley de reforma fluvial. Pasar a la bahía de Cartagena de una competencia marítima a una competencia fluvial por supuesto que en algunos sectores ha generado suspicacias que debemos despejar en un diálogo con el Gobierno nacional”.

Insistió en que es importante aclarar que este proyecto no afecte a la bahía y al puerto más importante del Caribe.

Por otro lado, el representante a la Cámara por Bolívar, Jorge Benedetti expresó su apoyo a la iniciativa considerando que igual tiene varios aspectos que mejorar.

“Considero que el proyecto de ley, que apenas ha surtido un debate, avanza en el propósito de fomentar y garantizar un buen transporte fluvial. Nuestro país posee grandes cuerpos de agua, muchos de estos de gran calado, que pueden facilitar el transporte de personas y mercancías entre diferentes regiones de Colombia. Si bien comparto muchas de las propuestas del proyecto, también tengo algunas preocupaciones que seguramente se podrán abordar en los debates que restan. Por ejemplo, creo que es un proyecto altamente centralista, que deja por fuera la participación e intervención de las entidades territoriales en la construcción de la regulación y operación del transporte fluvial, dejando prácticamente todo en manos del Ministerio de Transporte y la Dimar. No podemos cometer el error de dar la espalda a la visión del territorio en este tipo de iniciativas”, dijo.

Y añadió: “Hay que ver con cuidado el tema de los recursos financieros y humanos que se necesitan para garantizar el control y vigilancia de todas las normas técnicas, de comportamiento y señalización que crea este código. Ya de por si es difícil para nuestras autoridades cumplir con ese control en carreteras y vías terrestres”.

Benedetti también puso sobre la mesa el tema ambiental, el cual asegura que no aborda con suficiencia en el proyecto de ley ante los posibles efectos que toda esta actividad pueda tener en los ecosistemas, así como tampoco propone soluciones o transiciones a todas las personas que hoy trabajan en transporte fluvial en Colombia y que deben cumplir con las nuevas obligaciones que plantea la propuesta.

A pesar de ello, reiteró que cree que el proyecto debe avanzar porque responde a una necesidad que tiene el país, aunque tengan que ajustarse algunas cosas.

Lo que dice Serpa

En diálogo con El Universal, el senador Horacio José Serpa, indicó que el proyecto lo que busca es defender el uso del transporte multimodal.

“En últimas no estoy haciendo ningún cambio de fondo porque ya eso está en la Ley 1242 de 2008. La mayoría de las operaciones de la bahía de Cartagena son marítimas pero es fluvial”, dijo Serpa.

Y resaltó que el artículo 1767 del Código de Comercio establece que las embarcaciones fluviales no pueden emplearse en la navegación marítima. “La bahía de Cartagena no puede ser marítima porque sino ninguna embarcación que venga del río podría ingresar, ahí sí se acabaría el multimodalismo”, manifestó.

Sobre cuál sería la autoridad encargada de la regulación indicó que se harán mesas de trabajo entre el Ministerio de Defensa (encargado de la Dimar) y el Ministerio de Transporte para definir.

“Este no es un proyecto en contra de la bahía ni en contra de la Dimar, es un proyecto para fomentar la competitividad del país, que usemos el transporte del río es más barato que la vía terrestre. Esto nos permite llegar a nuestros puertos para importar y exportar a través de la bahía”, manifestó.

Serpa añadió que el hecho de “que se le dé impulso a lo fluvial no quiere decir que se esté en contra de lo marítimo”, pues lo que busca es que exista una complementariedad.

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