Política


"La paz debe anteceder a cualquier campaña": Humberto De la Calle

ERNESTO TABORDA HERRERA

03 de marzo de 2017 12:00 AM

Humberto De la Calle Lombana, el jefe negociador del Gobierno en el proceso de paz en La Habana; y quien ha sido dos veces ministro, vicepresidente de la República y exregistrador nacional, no ha anunciado su aspiración presidencial para el 2018, pero tampoco niega que esa candidatura pueda ser posible.

En dialogo con El Universal, De la Calle consideró, sin embargo, que “ese proceso se adelantó demasiado” y que “ eso no es bueno, porque la prioridad es convertir la implementación de los acuerdos en un verdadero propósito de los colombianos, antes que entrar en el conflictivo tema de la sucesión presidencial”.

Pero la postura de contradictores de cara al 2018, como la del senador uribista José Obdulio Gaviria sí le desvela. “Me preocupa muchísimo; el senador José Obdulio que es una voz importante del Centro Democrático, dijo que el propósito de ganar las elecciones en el 2018 era dar marcha atrás los procesos de paz, aunque Uribe matizó un poco esas declaraciones”, apuntó.

“Digámonos la verdad. Los aspectos siguen siendo los mismos que constituyen un elemento esencial al acuerdo: uno lo que el Centro Democrático llama impunidad, visión que no compartimos, la idea de que los máximos responsables de las Farc vayan a una cárcel ordinaria; y el otro es el de la participación en política.

Echar atrás esos puntos en la práctica significa echar atrás el acuerdo, y ese sería una catástrofe para Colombia. Es lo peor que nos puede pasar, después de haber firmado un acuerdo que hay que cumplir porque los acuerdos son para cumplirlos, no se firman para engañar”, agregó.

Sobre la entrega de armas
Celebró que el 57 Festival de Cine de Cartagena haya acertado en escoger en su apertura el documental “El silencio de los fusiles”, en el día de la dejación de las armas por parte de las Farc.

Consideró que al recontar historias sobre violencia y la guerra en Colombia, ese proceso debe ser con la verdad. “Eso siempre es útil; en el acuerdo de paz se pactó una comisión de la verdad, pero al mismo tiempo la banalización del mal y la reiteración del crimen a través de la farándula en ciertas formas de comunicación, por ejemplo en los noticieros de televisión, es realmente exagerada y los componentes deberían ser más equilibrados”.

Al contrario de lo que piensan los líderes del Centro Democrático cree que la entrega de las armas va bien. “Lo primero que estoy viendo es un verdadero milagro; las columnas guerrilleras caminando hacia las zonas de normalización para entregar las armas, incluso en medio de críticas por los problemas de logística; me parece un hecho extraordinario después de medio siglo de confrontación”.

Advirtió sobre la paz que, “no es solo un efecto militar, no es una paz chiquita de fusiles, sino que el acuerdo mismo es la oportunidad para un camino en Colombia; como ya lo dije, de respeto a los demás, de dialogo, de administración racional y humana con un enfoque de derechos”.

Del castrochavismo
Expresó sobre la concepción del concepto del castrochavismo, que se construyó alrededor de los acuerdos de paz que: “ la expresión castrochavismo me parecía una broma, por el talante del presidente Santos, de la mesa de negociación. Pero claro, hay personas que lamentablemente creen que el acuerdo de La Habana abre esa perspectiva y yo tengo la visión exactamente contraria”.

“Lo que ha ocurrido es eliminar en el ejercicio político colombiano, una fuente permanente de agresión de un ejército muy dañino, por mucho que hubiera sufrido golpes militares y que perturbaba a Colombia. Un proceso de integración de muchos colombianos que hoy están por fuera del radar, una Colombia invisible que siempre continuarías generando inestabilidad institucional y que la mejor decisión de la clase dirigente colombiana es incorporarlos en un proceso democrático”, explicó.

Humberto De la Calle estuvo como orador en el comienzo del Festival 57 de Cine y habló del documental “El silencio de los fusiles”. “Me parece que hay una historia muy completa y equilibrada en cuanto a todas las verdades; muestra que no es solo el fin de la guerra militar, si no lo que hay detrás, los valores que le permiten a Colombia continuar por el camino de la consolidación de la paz”.