Política


La puja en Bogotá es por quién sería el rival de Galán en segunda vuelta

En la competencia por llegar al Palacio Liévano sobresalen denuncias por juego sucio y filtraciones, sumado a las abultadas chequeras. Así va la contienda.

EL COLOMBIANO

10 de octubre de 2023 04:31 PM

El dicho que reza que la tercera es la vencida bien parece estar cumpliéndose en el caso de Carlos Fernando Galán. Hoy por hoy, como ratifican desde hace semanas las encuestas, el candidato del Nuevo Liberalismo –quien por tercera vez aspira a la Alcaldía de Bogotá– es el favorito para suceder a Claudia López en el Palacio Liévano.

Lea: Una sorpresa entre los candidatos a la Alcaldía que más han gastado plata

Sin embargo, a 21 días exactos para los comicios regionales, el exsenador sigue sin aglutinar aplastantes mayorías, por lo que entre campañas políticas se da como un hecho que, con él a bordo, en Bogotá se estrenará la segunda vuelta. Es decir, hoy la pelea entre los otros 8 aspirantes es por quién ocupará ese codiciado lugar en un mano a mano con Galán.

En el partidor suenan con fuerza el exsenador Gustavo Bolívar, del Pacto Histórico, quien cuenta con la bendición del presidente Gustavo Petro para volver a enarbolar sus banderas en la ciudad; Juan Daniel Oviedo, exdirector del Dane en el gobierno de Iván Duque y exasesor de la exsenadora uribista María del Rosario Guerra; el exsenador de Cambio Radical, Rodrigo Lara, que dicho sea de paso fue ninguneado en el Nuevo Liberalismo y se lanzó por firmas, o el también exsenador Jorge Enrique Robledo, coequipero del exgobernador Sergio Fajardo.

En el ramillete –en el que inexplicablemente no hubo cabida para una mujer– figuran también el exministro de Defensa de Duque, Diego Molano; el exdirector de la Policía, el general Jorge Luis Vargas; y dos desconocidos por la opinión pública, pero que han ido ganando reconocimiento: el abogado Nicolás Ramos y el ingeniero Rafael Alfonso Quintero.

Guerra sucia y plata

Con el inicio del periodo de propaganda electoral, la divulgación de encuestas y la realización de debates, lo que se ha vivido en las últimas semanas en la capital ha sido una feroz batalla por sumar apoyos. La disputa no ha estado exenta de triquiñuelas y ríos de plata.

Recién este fin de semana se conoció que a la Fiscalía, según Semana, llegó un documento en el que se denuncia que la campaña de Bolívar habría buscado infiltrar a Galán, Oviedo, Molano y Lara en búsqueda de información, a lo que se suma un agresivo despliegue en redes para atacarlos.

“Es lo más sucio que he escuchado. Jamás me prestaría para eso. Si una campaña ha sido limpia es la mía. No hallan cómo enlodarme pero nunca lo lograrán. Sucios. Incapaces. Mediocres”, respondió Bolívar.

Previamente, Galán alertó que ladrones ingresaron hasta su sede y hurtaron el computador del gerente de campaña. “Este hecho se suma a las posibles infiltraciones y seguimientos a distintas campañas”, dijo el exconcejal.

Las denuncias coinciden no solo con las marchas de finales de septiembre promovidas por el propio Gobierno, en las que sobresalieron muestras de apoyo a Bolívar, sino con la denominada “toma de Bogotá” que encabeza Petro, quien en las últimas semanas se volcó a la capital para realizar eventos en diferentes localidades. Incluso, en medio de esa correría desde las redes de Presidencia se divulgaron controvertidas piezas en la que se habló de que “el cambio vuelve a Bogotá”.

Por su parte, el candidato del Nuevo Liberalismo –apalancado en lo que denominó “el Expreso Galán” para aglutinar a la clase política tradicional y a otros sectores– ha ido montando al bus a figuras de opinión como Alejandro Gaviria, la representante Katherine Miranda y el exministro Fernando Ruiz. A esto se suman las maquinarias del Concejo, tanto del Partido Liberal (hoy el exsenador tiene el respaldo de seis de sus siete cabildantes), como de la Alianza Verde, cuyos concejales, sin heredero impuesto por Claudia López, quedaron en libertad para repartir apoyos.

El cómo operen esas maquinarias y las fuerzas desde el Concejo será decisivo, teniendo en cuenta que –según la Misión de Observación Electoral–, hay 160 puestos de votación en riesgo por comportamientos atípicos y 182 amenazados por dominio electoral.

“Hay dos Bogotás. Una que abarca el norte –Chapinero, Usaquén, Suba o Teusaquillo–, donde el riesgo es por dominio electoral y la competencia es menos transparente. La otra es en el sur –Ciudad Bolívar, San Cristóbal, Bosa, Usme o Kennedy–, donde hay menos participación y falta pedagogía electoral”, explicó Aura Rodríguez, coordinadora de la organización en la ciudad.

Otro determinante, como en toda elección, será el billete. Según lo que han reportado los 9 candidatos, han incurrido en gastos por $2.462 millones. No obstante, son cifras parciales, pues aún no terminan de hacer los registros.

Los montos serán mayores: solo en la campaña de 2019 Galán gastó más de $3.550 millones, lo que da cuenta de los ríos de plata alrededor de una elección en la que, aunque prima el voto de opinión, no dejan de ser influyentes las chequeras y las maquinarías. ¿Qué deparará la segunda vuelta?

¿Cómo funcionará la segunda vuelta?

Ante los estrechos márgenes que se han registrado en la elección de alcalde, en 2019 el Congreso aprobó que, tal como ocurre en las presidenciales, haya una segunda vuelta en Bogotá. Ese escenario tendrá lugar si ninguno de los candidatos logra más del 40 % de los votos y si entre el primero y segundo más votados no hay una diferencia mayor a 10 puntos porcentuales.

En caso tal, la segunda vuelta se realizaría el 19 de noviembre. Pero, hay denuncias de que el Consejo Electoral no habría fijado un tope de gastos para ese evento.

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