Política


Lo que dicen analistas sobre el mandato del alcalde William Dau

Se cumplió un año de la elección de William Dau como alcalde de Cartagena, quien dio la sorpresa y desbancó a las casas políticas tradicionales.

WILSON MORALES GUTIÉRREZ

28 de octubre de 2020 12:00 AM

La anécdota la cuenta con el pecho henchido, mientras se fuma un cigarrillo en la muralla que tiene como patio de su despacho en el Palacio de La Aduana.

Con su particular estilo, el alcalde cuenta que hace una semana se fue con Cynthia Amador, bastión de su campaña y su enlace con los sectores populosos de la ciudad, hasta el barrio La Central.

“Llegamos a comer fritos a un negocio. Cuando la gente se dio cuenta que yo estaba allí, empezaron a aplaudirme y a saludarme, y en una tienda que está al frente pusieron el himno nacional. Eso me emocionó muchísimo, se me erizó la piel”, cuenta William Jorge Dau Chamatt.

Y es que, precisamente, el mandatario de 68 años dice que lo que lo mantiene como cabeza del Distrito es el apoyo que le brinda la ciudadanía.

“Muchos dijeron que no duraba un mes en la Alcaldía, que me iban a sacar. Pero aquí voy, llevo diez meses luchando contra todos los malandrines que han querido afectar a mi administración y a mis funcionarios. Esto es duro, no ha sido fácil, pero sé que con nuestro trabajo honesto y con el apoyo del pueblo vamos a cumplir los cuatro años de mandato, trabajando duro por los cartageneros”, expresa Dau, quien ayer cumplió un año de haber sido elegido como alcalde de Cartagena en las pasadas elecciones regionales.

La de Dau fue una campaña inusual. Se define como un activista anticorrupción y no político. Empezó con sus denuncias hace muchos años, pero hace cerca de doce decidió marcharse a Estados Unidos tras las amenazas de muerte que recibió. Sin embargo, antes de partir se prometió que regresaría a Cartagena “a dar la pelea”. En ese entonces, maquinó la idea de lanzarse a la Alcaldía y desde allí seguir luchando contra la corrupción.

Como abogado, trabajando en un fondo en Estados Unidos, creó un movimiento anticorrupción llamado Salvemos a Cartagena, que abonaba a través de redes sociales.

En 2019 llegó a Cartagena y empezó en firme su campaña a la Alcaldía. Su discurso anticorrupción tuvo mucha aceptación, sobre todo entre los jóvenes.

El 27 de octubre del 2019, cuando muchos daban por ganador a William García Tirado, ‘el Tractor’, como se autodenominó Dau, arrolló a sus contendores en las urnas.

El 1 de enero del 2020 se posesionó como alcalde y luego hizo un acto en plena vía Perimetral. Ha seguido sus acciones y denuncias contra hechos de corrupción, compiladas en su llamado “libro blanco”.

Algunas de sus denuncias le han costado varias rectificaciones y las confrontaciones con miembros del Concejo han sido fuertes, pues considera que la corporación es en parte culpable de las desdichas de la ciudad.

Tras la llegada del COVID-19 en marzo a Cartagena, sus acciones han girado en torno a la contención del virus, distribuyendo ayudas alimentarias en los sectores más necesitados y asumiendo diversas medidas, como el cierre total de la ciudad, entre otras restricciones.

Los movimientos en su gabinete han sido varios, entre peticiones de dimisiones y renuncias. Muchos han catalogado esto como un punto negativo, aduciendo que genera sensación de inestabilidad. Sin embargo, Dau cree que esto es muestra de su independencia y que es libre para gobernar y hacer los movimientos que crea convenientes.

Armando Mercado, director del programa de Ciencia Política de la Universidad Tecnológica de Bolívar, opinó al respecto.

“El hecho que ocho integrantes del equipo de gobierno hayan salido en los últimos diez meses no es un dato menor. Puede evidenciar que el alcalde todavía no ha terminado de conformar el gabinete que necesita para sacar adelante su plan de desarrollo. Pese a que es una situación que puede generar incertidumbre, no es comparable con las crisis de gobernabilidad que vivimos durante más de una década. Hay una diferencia muy grande entre criticar a una administración por su gestión y criticar a una administración por los escándalos de corrupción en los que está. Durante mas de diez años pasamos criticando los vínculos de los alcaldes electos con clanes políticos y mafias locales, casos de clientelismo, elecciones irregulares en órganos de control, destituciones, inhabilidades, etc. En ese sentido, hasta ahora, la alcaldía de Dau ha sido muy diferente, puesto que ha permitido que la sociedad civil, medios de comunicación, academia, líderes de opinión, etc, puedan nuevamente centrarse en analizar -y criticar si es preciso- la gestión de la Alcaldía. Por ejemplo, si las políticas para enfrentar al COVID-19 funcionaron o no, si las políticas de reactivación económica funcionarán, si los problemas del alcalde para conformar su gabinete son producto de su carácter, o, del perfil de los que ha escogido, etc”, indicó Mercado.

El director del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad de Cartagena, Julio Amezquita, señaló que la administración debe tener claro lo que espera de cada uno de los secretarios y plantear metas en el Plan de Desarrollo para que los resultados sean medibles.

Así mismo, se refirió al caso de Cynthia Amador, quien atraviesa por momentos difíciles debido a la investigación que abrió en su contra la Contraloría Distrital.

“El caso de la primera dama ha sido una forma de agredir al alcalde; además, creo que no se ha manejado muy bien por parte de la gestión de Talento de la Alcaldía. Una cosa es alguien de confianza y otra cosa es cumplir con requisitos. Algunas veces en eso prima más lo emocional. Se ha vuelto una pugna que tanto lastima el círculo de confianza del alcalde. Lastimosamente, es un asunto que no debió llegar a este nivel”, concluyó Amezquita.