Política


“Vamos a llegar a los ‘sótanos del infierno’ que es la Casa de Nariño”

Gustavo Petro Urrego fue el protagonista en el lanzamiento del Pacto Histórico en la ciudad de Popayán, Cauca.

COLPRENSA

25 de septiembre de 2021 06:39 PM

En la plazoleta San Francisco, pleno centro de la capital del departamento, el senador y líder de la Colombia Humana habló por cerca de una hora y media, luego que abuchearan por varios minutos a los también congresistas Luis Fernando Velasco y Roy Barreras.

Es que el público que escuchó a este líder de izquierda fue en su gran mayoría los integrantes de los múltiples movimientos sociales, campesinos, indígenas y afrodescendientes de esta región, una de las más violentas del país.

“Acá, a unas escasas cinco cuadras, yace aún la figura del asesinado líder estudiantil Esteban Mosquera, porque lo acabaron con sus balas de odio e intolerancia, pero dejaron crecer el mensaje de que no mataran la esperanza de cambiar el rumbo de Colombia”, fue la forma cómo empezó su intervención Petro, rodeado por líderes de izquierda y de las comunidades indígenas.

Paso seguido, reavivó los casos de los jóvenes que perdieron uno de sus ojos en el pasado paro nacional, criticando fuertemente al actual presidente de la República por la orden dada al Esmad de reprimirlos en las jornadas de protesta. (Lea: Piedad Córdoba regresa a la política: “yo estoy aquí por Gustavo Petro”)

“Estamos con los jóvenes que se cansaron de la política tradicional, los que se ‘abuninean’ su futuro, por eso están en las calles, pero no, la respuesta fue fuerza pública y legitimar los ataques armados de los particulares. No, acá hoy les decimos que llegó el momento cambiar eso, los muchachos ‘dorados’ de Ciudad de Jardín de Cali y los pelados negros, campesinos e indígenas del Cauca caben perfectamente en Colombia”, expresó Petro.

Es que su discurso fue un recuento de las exigencias que los movimientos sociales expusieron durante el paro nacional, añadiendo además el rechazo de situaciones actuales como infiltración del narcotráfico en el Estado y el privilegio hacia algunos sectores.

“Hay miedo porque llenamos las plazas públicas, porque hay un pueblo que me quiere llevar a los ‘sótanos del infierno’ que es la Casa de Nariño, donde se legisla a espaldas de los ciudadanos. Allá vamos a llegar, para regresarle el país a los y las colombianas, para firmar proyectos productivos incluyentes y no como ahora, que todo se lo dan unas cuántas familias”, añadió.

Fue más allá y propuso la legalización de la marihuana para usos medicinales e industriales, para superar la ‘represión’ contra los campesinos que la cultivan en las montañas de zona como el Cauca.

Es que la intervención de representante de la Colombia Humana se dio luego de una actividad similar adelantada en Silvia, centro del Cauca, con el acompañamiento de las comunidades misak. Esta últimas anunciaron públicamente su adhesión a esta propuesta política.

También renombró el puente del Humilladero, al indicar que su actual nombre es una vergüenza para la historia, de ahí que proclamara que el “el pacto histórico es empezar a dejar atrás la historia de violencia y humillación a los indígenas y negros, ahora es lugar es el puente de la Dignidad”.

Con este líder alternativo también llegaron David Racero y María José Pizarro, que adelantaron la labor política en Popayán. De hecho, el nombre del padre esta última congresista afloró en el discurso de Petro, quien terminó abrazos con la líder indígena Aída Quilcué y los jóvenes representantes de su movimiento político en esta zona del país.

Las guardias indígenas y campesinas también anunciaron su apoyo al Pacto Histórico, de hecho, fueron estos últimos los encargados de la seguridad de este evento, el cual se cumplió en completa calma.

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