Regional

Entregan restos a 47 familiares de víctimas de paramilitares

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DEIBYS PALOMINO TAMAYO
26 NOV 2011 - 12:01 AM

Dos décadas de violencia terminaron ayer para 47 familias de Córdoba, Sucre, Bolívar, el Urabá Antioqueño y del Chocó con el recibimiento de los cofres barnizados adornados con flores blancas y opacos retratos que contenían los restos óseos de sus parientes asesinados por grupos paramilitares.
Uno a uno fueron desfilando los representantes de las familias víctimas que hasta ayer mantenían la incertidumbre del paradero real de sus seres queridos muertos violentamente en los ochenta, noventa e inclusive previo a la desmovilización paramilitar hace cinco años.
La historia de Janeth
Entre el copioso auditorio que se debatía entre lágrimas que sin permiso salían de sus ojos y se deslizaban por las mejillas sobresalía una mujer de origen campesino.
Con su melena ceniza y su delgada figura, con el rostro fatigado por los recuerdos de seis parientes asesinados, Janeth Hernández Narvaéz esperó impaciente el momento durante veintiún años.
Ayer por fin recibió los restos de su hermano mayor Clemente Manuel, asesinado en febrero de 1990 en Tenerife. El de ayer fue el cierre de un ciclo, pues era él último de los Hernández por esperar cristiana sepultura.
Caravana de la muerte
El sufrimiento y el desarraigo comenzaron para esta mujer hoy consagrada a la costurería, en 1988. En la vereda San Rafaelito, hombres armados irrumpieron la tranquilidad de los lugareños, primero quemaron los ranchos, posteriormente asesinaron a varios. Entre las víctimas se contaron José Emiliano Hernández Ospino, Prisciliano; padre y hermano de Janeth. Los dos fueron quemados junto con los otros cuerpos inermes que fueron enterrados en cajas claveteadas por sus propios familiares.
Dos años después, el 8 de febrero de 1990 otro escuadrón de la muerte segó las vidas de su hermano José Dionisio y de su hijo de 16 años Dionisio José. Ese mismo día el recorrido de la muerte llegó a la vereda El Brillante allá fueron asesinados Clemente, su hermano mayor y su primo José Hernández. 
Todos los restos fueron exhumados después de las confesiones de los ‘paras’ desmovilizados. En distintos tiempos reconocidos y hoy descansan todos en el cementerio de Tenerife, a donde será llevado el cofrecito con los restos de Clemente, el último de los Hernández que faltaba en la lista.
Fueron 21 años de espera, Janeth y su sobrina Bertilda Hernández ayer se regocijaron con el convencimiento de que en sus corazones no hay espacio para el rencor por quienes hirieron sus vidas.

Janeth Hernández dice tener su corazón limpio de rencores. Hoy tiene un taller de costurería. FOTOS / EL UNIVERSAL

Clemente Manuel Hernández fue asesinado el 8 de febrero de 1990 en la vereda Tenerife. FOTOS / EL UNIVERSAL

Bertilda Hernández no pudo contener el dolor cuando recibió los restos de su padre Clemente Hernández. FOTOS / EL UNIVERSAL

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