Justamente a la capital había llegado el escuadrón móvil antidisturbios previendo que en la universidad se podrían presentar hechos de alteración del orden público y en una acción rápida, con gases lacrimógenos, lograron despejar el área.
Los estudiantes continuaron la protesta exigiendo la renuncia del rector Emiro Madera Reyes pero este insiste en que permanecerá en el cargo hasta el próximo cuatro de agosto cuando se vence su período.
Ayer nuevamente se reunieron los miembros del consejo superior con el fin de avanzar en la mesa de negociaciones pero el primer punto que los sindicatos señalaron que no negociaban era el relacionado con la permanencia de Madera de tal forma que una vez fue fallido el intento de reiniciar las clases.
Trabajadores, profesores y estudiantes insisten en que prefieren perder el semestre si el rector no se va.
