Atlántico


Empresario Adolfo ‘Fito’ Acosta fue liberado en Barranquilla

EL UNIVERSAL

01 de septiembre de 2018 07:17 PM

Luego de estar casi 30 horas desaparecido, el empresario barranquillero Adolfo ‘Fito’ Acosta regresó este sábado a su residencia en un taxi, el cual pagó con los 20 mil pesos que le dieron sus captores después de dejarlo en libertad.

Al parecer el despliegue de todo un operativo liderado tanto por el Gaula de la Policía como del Ejército, ejerció presión sobre los captores, que lo dejaron en libertad, como habían dejado la noche del viernes a Katya Barros, su esposa, quien también había sido secuestrada el viernes en la mañana cuando ambos se dirigían a cumplir labores en la empresa familiar Metroarea, una inmobiliaria industrial y comercial con sede en la capital del Atlántico.

Desde el momento del secuestro, su hijo mayor, conocido como Fito Jr., colocó un video en la redes sociales, en el que pedía información para dar con el paradero de sus padres, quienes fueron evacuados de la camioneta en la que viajaban para llevárselos con rumbo desconocido, dejando el vehículo en un lugar enmontado, cerca de la Avenida Circunvalar.

Las autoridades  se pusieron en alerta. Hasta el mismo alcalde Alejandro Char se apersonó de la situación y estuvo atento al desenlace de las investigaciones que hacían efectivos de la Policía Metropolitana y del Gaula del Ejército.

Según el Comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, general Mariano Botero Coy, se montó todo un operativo en todas las salidas y entradas de la ciudad “para evitar que al señor Adolfo Acosta lo trasladaran a otro lugar de la región”. También llegaron investigadores de otras partes del país a colaborar con los que estaban en la plaza.

En la noche del viernes apareció en un sector del barrio Barrio Abajo la señora Katya Barros, quien luego llegó en un taxi a su residencia, donde se reencontró con sus hijos y demás familiares.

La mujer fue interrogada por la Policía esa misma noche. Pero las autoridades mantuvieron hermetismo, tal vez porque no querían entorpecer los operativos y seguimientos que se hacían para encontrar a los responsables del secuestro.

El alcalde Char dio el parte del regreso sano y salva de la señora Katya Barros a su residencia para reencontrarse con su familia.

Los operativos en la ciudad seguían y cada rincón de la misma fue esculcado por los investigadores de la Policía, el Gaula de la Policía y Gaula del Ejército.

Todo parece indicar que toda esta presión sería la que provocó que los captores dejaran en libertad a Adolfo Acosta, quien en las horas de la tarde de este viernes llegó a su residencia, con una camiseta tipo polo y una bermuda blanca.

Todos en la casa se notaban alegres, hasta el mismo Acosta estaba que brincaba en un solo pie. El hombre con una inmensa alegría fue saludando a cada uno de su familia, a su mujer, a sus hijo y hasta a un bebé que se encontraba en ese momento lo besó en la frente.

Acosta llegó solo en el taxi y en ese momento no había policías en su residencia. Solo familiares que empezaron a gritar: ‘Fito, Fito, Fito, mientras él hacía el recorrido en lo que parecer ser el patio de la casa.

HABLÓ EL EMPRESARIO

Luego de la euforia por su regreso a casa sano y salvo, el empresario Adolfo Acosta apareció con un chaleco del Gaula de la Policía y junto a él el Comandante de la Policía Mariano Botero Coy. Allí habló con los medios de comunicaciones y dijo que dos de los que lo secuestraron la mañana del viernes estaban vestidos de policías.

Relató ante los medios que fueron cinco o seis los que intervinieron en el secuestro. Dos de ellos usaban uniformes de la Policía, quienes habían montado un falso operativo en la vía. “Ellos tenían conos, tenían todo y hasta un vehículo tenían parado ahí, pero era también parte del secuestro”.

Agregó que le parecía inusual que hubiese un operativo en el sector, “pero como hay retenes por todas partes, accede también a cooperar con la Policía. No sé que pudo pasar ahí… uno de los policías es el que me empuja detrás de la camioneta, se monta y me pone las esposas y lo noté muy nervioso”.

Cuando se le preguntó sobre cuántas personas eran respondió que “a nosotros nos abordan unos tipos y tres se montan conmigo y mi esposa en la camioneta; uno que conduce mi camioneta y dos más atrás. Dos o tres, no vi bien, porque a mí me encapucharon enseguida, me pusieron las esposas”.

Recalcó que habían dos de ellos vestidos de policía, “del resto eran tres o cuatro personas más que estaban ahí, supuestamente en un vehículo que estaba haciendo el peaje… los policías estaban armados con toda la dotación. Es decir, eran policías con motos de la Policía”.

Al preguntársele sobre si se pagó o no un rescate por su liberación cortó tajantemente diciendo que “eso si tienen que hablarlo es con el Gaula de la Policía”.

El empresario aprovechó para dar gracias a la Policía Nacional por su liberación: “Al grupo Gaula y a todas las autoridades competentes que hicieron esto posible para que yo esté al lado de mi esposa y de mis hijos”.

Dijo ante los medios, que los captores nunca lo sacaron de Barranquilla y cree que lo mantuvieron cerca del barrio La Pradera. “Me liberaron por ahí cerca y me dieron 20 mil pesos para que me fuera para la casa”.

Como en efecto sucedió. Este sábado llegó a casa solo, donde lo esperaba su familia y sin las autoridades presentes, las que sí estuvieron cuando el empresario apareció ante los medios a dar declaraciones, pero esta vez con un chaleco y una gorra alusiva al Gaula de la Policía.

Se espera que en las próximas horas la Policía Nacional entregue detalles de lo sucedido con el secuestro de la familia Acosta Barros, que fueron liberados de manera extraña, por los delincuentes. A la mujer el viernes por la tarde en el barrio Barrio Abajo y al hombre en un punto diametralmente opuesto, en el barrio La Pradera.