La historia de Viviana Vargas, una mujer que denunció ser violada a los 6 años

14 de julio de 2020 06:55 PM
La historia de Viviana Vargas, una mujer que denunció ser violada a los 6 años
El relato de Viviana ha causado indignación y rechazo en el país.

ENVIAR PÁGINA POR CORREO

“Llevo años soñando con este momento. Más de 25 años con este secreto penetrándome el alma. Coartando mi espíritu. Opacándole el color a mi vida”. Así empieza la carta-denuncia que hizo en redes sociales Viviana Vargas Vives, una barranquillera que cuenta haber sido abusada sexualmente cuando solo tenía 6 años de edad.

Vargas Vives, es hija de quien fuera político en vida, Jaime Vargas Suárez, y de quien dice era amigo del hombre que se aprovechó de ella cuando estaba sola, sin un familiar que la defendiera, del que le truncó su inocencia.

Ella en la carta dice que lleva años pensando hacerlo, pero no tenía las fuerzas suficientes para hacerlo, hasta que no aguantó más.

“Lo hago así, ahora, porque de lo contrario seguirá siendo mi secreto. Porque sé que hay muchas como yo que tienen miedo y vergüenza. Porque la razón por la que he callado es por miedo a causarle incomodidades a los demás. Y ya basta. Su incomodidad ya no es mi problema”, siguió escribiendo.

“Tenía apenas seis años cuando fui violada por primera vez. No sabía que eso era lo que estaba pasando cuando me sucedió... Era un hombre tan cercano a mi familia que lo veía más que a mi propio padre. No era mi familiar, pero durante muchos años frecuentaba mi casa casi a diario” anota.

Más adelante dice: “Una noche ocurrió. Ocurrió en ausencia de las personas de mi familia. Fueron minutos, pero en mi mente se sintieron horas interminables. Un abrazo pasó a ser algo más en un instante. Algo más que no comprendía. Pero ¿cómo iba a comprender de sexualidad a los seis años? Mi piyama de los ositos cariñositos nunca volvió a ser la misma”.

“Tiemblo mientras redacto este texto. Nauseas y sudor frío. Ojalá de alguna manera esto le llegue a él. Quiero que sepa que yo sé lo que él me hizo. Quiero que sepa que es un violador. Y que viva con el temor de que algún día, en mi siguiente impulso de carácter...lo llamaré por su nombre” escribió en su cuenta.

“Cuando decidí hacer esta denuncia lo hice por necesidad personal, individual, de liberación, de sanación, de catarsis. Nunca pensé que estaríamos debatiendo esto a nivel nacional, nunca pensé haber llamado la atención de los medios de comunicación y de tantas personas, pero así sucedió”, habló en las últimas horas en la red social de Instagram.

Agregó que “aunque estuve abrumada en los primeros días, algo asustada y angustiada, debo decirles que asumo con valentía ese honor que me han hecho, escuchando mi voz, alzando sus voces para apoyarme. Quiero que sepan todas las personas que me han escrito que estoy infinitamente agradecidas con ustedes. Estoy muy agradecida con el amor y el respaldo que he recibido... gracias de verdad, muchas gracias”.

“Les hablo a todas esas personas, hombres y mujeres que han depositado en mí su confianza y me han contado sus historias de dolor, de violencia, de maltrato, de abusos, todas esas personas, que ven en mí a alguien que los escucha, que confían en mí, yo los voy a escuchar hasta el final. Estoy intentando contestarles uno a uno, pero todavía me tardo porque son muchos mensajes y lo voy a hacer porque quiero que sepan que aquí lo estoy escuchando”, anotó.

“Tenemos que dejar tanta pena y tanta vergüenza porque no nos arrebataron la dignidad. Por un momento nos sentimos así, pero la dignidad es mucho más que un momento, que varios momentos. La dignidad es nuestra y nadie ni el peor de los abusadores no las puede quitar. Voy a dar toda la batalla con toda la dignidad, la mía y la de ustedes”, siguió diciendo.

ESCRIBE EL HERMANO DE VIVIANA

Jaime Varas Suárez, el hermano de Viviana, en su cuenta de Twitter dio a conocer el nombre de la persona que habría sido el abusador de su hermana. “Hace 30 años mi hermana menor fue violada. Hoy tiene la valentía de denunciarlo. Impotencia me da no haberla podido defender en su momento ante esa persona: Roberto Márquez. Una niña de 6 años, inocente, indefensa. La justicia llegará”.

Las otras hermanas de Viviana, también lamentan no haber estado allí para ayudarla, pero manifestaron que la apoyarán en este proceso que ha emprendido para buscar un poco de justicia y reparar un poco lo que le pasó cuando niña.

EL ABOGADO

El abogado Miguel Ángel Del Río es el representado de Viviana Vargas Vives, dijo que a pesar de que la denuncia se hizo muchos años después, el caso no ha prescrito. “Porque en los delitos sexuales en menores de edad se cuentan a partir de que las víctimas cumplen los 18 años. Ella tiene 36, es decir, que le faltan dos años para que se cumpla la prescripción”.

Miguel Ángel Del Río, dijo que acompañará a Viviana en el proceso y por eso instauró denuncia contra el hombre que la violó ante la Fiscalía General de la Nación.

Agregó que “estamos evaluando el tema de la prescripción de la acción penal que objetivamente se ha dado, sin embargo el tema de la coacción sistemática durante muchos años prevé que estemos dentro de las posibilidades de iniciar esa misma acción, estamos haciendo esa evaluación y esta semana estaremos decidiendo con relación a la denuncia en contra de este señor”.

Pese a que el caso sucedió hace muchos años, “están buscando todas las alternativas posibles para lograr la modificación de la ley y a partir de ahí que se inicie el termino de la acción penal y denunciarlo”.

CARTA REDACTADA POR VIVIANA VARGAS VIVES

“Llevo años soñando con este momento. Más de 25 años con este secreto penetrándome el alma. Coartando mi espíritu. Picándole el color a mi vida.

25 años de una tristeza que, sin avisarme, impregna todos mis momentos felices.

Creo que me merezco una salida. No sé si esta lo sea. Pero seguir como estaba sin duda, tampoco lo es. Estas últimas semanas me han revuelto las tripas.

Tanto abuso. Tanta violencia. Tanto acoso. Tanta inocencia arrebatada. Tanto, tanto, tanto.

Indignación por un tiempo. Luego todo sigue igual. Como si nada.

No puedo controlar lo que los demás hagan. Puedo controlar lo que hago yo. Y yo decido hoy, no seguir como si nada.

Pasar del silencio absoluto a contarlo todo en redes sociales es un salto enorme. Exagerado dirían algunos. ¿“Porqué por una red social”?—-“¿Porqué no denuncia?”

Señoras y señores, no le pidan a una mujer que ha sido abusada, acosada, o violada...que se presente ante un juez. No le exijan a una mujer que ha sentido que le arrebataron su dignidad y su honra, que acuda ante un sistema dañado y podrido desde hace siglos y lleno de hombres, machistas. Hombres que le harán repetir una y otra vez su historia, hombres que en tono condescendiente le preguntaran lo mismo varias veces a ver si encuentran inconsistencias.... hombres que no le creerán nada. Que la harán sentirse pequeña. Insignificante. Sola. Hombres que en vez de buscar al victimario, buscaran un pretexto, una razón, una excusa.

Lo hago así, ahora, porque de lo contrario seguirá siendo mi secreto. Porque sé que hay muchas como yo que tienen miedo y vergüenza. Porque la razón por la que he callado es por miedo a causarle incomodidades a los demás. Y ya basta. Su incomodidad ya no es mi problema.

Yo soy abogada. He tenido el privilegio de acceder a diversos niveles de educación. Me muevo en un entorno lleno de oportunidades y de gente que me respalda y me cree. Y aun así, no he sido capaz. No me imagino mujeres en situaciones distintas a las mías. Conviviendo en entornos mas hostiles. Carentes de afecto y de oportunidades.

Tenía apenas seis años cuando fui violada por primera vez. No sabía que eso era lo que estaba pasando cuando me sucedió...

Era un hombre tan cercano a mi familia que lo veía mas que a mi propio padre. No era mi familiar, pero durante muchos años frecuentaba mi casa casi a diario.

Tenia el afecto y la confianza de todos en mi casa. Estaba presente en todas las celebraciones, navidades, cumpleaños. Lo vi casi todos los días durante muchos, muchos años.

Era niña y lo adoraba. Adoraba su presencia y ante la ausencia de una figura paternal, busque en el ese afecto, ese cariño.

Puedo decir ahora que, incluso, llegue a tener un “enamoramiento” de esta persona. Un “enamoramiento” propio de una niña de seis años. Que quería la atención de alguien.

Una noche ocurrió. Ocurrió en ausencia de las personas de mi familia. Fueron minutos, pero en mi mente se sintieron horas interminables.

Un abrazo pasó a ser algo más en un instante. Algo más que no comprendía.

Pero ¿cómo iba a comprender de sexualidad a los seis años?

Mi piyama de los ositos cariñositos nunca volvió a ser la misma.

Cuando todo terminó, me encerré en la habitación en la que dormiría, avergonzada. Creyendo que había hecho algo muy, muy malo.

Que mi enamoramiento había llegado a esto por mi culpa. Sabía que no estaba bien. Sabía que mi ropa interior manchada me iba a delatar.

Se iban a dar cuenta. Y así me lo hizo saber él. “Si hablas de esto, te van a castigar. Tu mamá, tu hermana...se van a poner muy bravas”. Y así me lo repitió tantas, tantas veces. Durante años.

Tenía seis años. Seis años. Seis años. Cuando por fin hablé, ya en la cúspide de mi adolescencia, no me creyeron. ¿O mas bien...prefirieron ignorarlo?

Crecí en una sociedad vacía, en la cual el “buen nombre y al reputación” eran los valores más importantes. Y este era un hombre de “sociedad”. Socio del club. De “buen apellido”.

Dejé eso ahí por no avergonzar a mi familia.

Han pasado más de 25 años desde esa noche.

Hoy tengo dos hijas, dos mujercitas. Dos mujercitas a las que tengo que darles ejemplo. Ejemplo de fortaleza. Ejemplo de verraquera.

Dos mujercitas que quiero sepan, jamás deben sentir vergüenza. Jamás deben sentirse solas. Dos mujercitas que cuidaré con mi vida para que nunca vivan lo que yo viví. Pero si algún día les llega a pasar, quiero que sepan: NO TIENEN LA CULPA. NO TIENEN LA CULPA. NO TIENEN LA CULPA. NO TIENEN LA CULPA.

Tiemblo mientras redacto este texto. Nauseas y sudor frío. Ojalá de alguna manera esto le llegue a ÉL. Quiero que sepa que YO SÉ lo que él me hizo. Quiero que sepa que es un VIOLADOR. Y que viva con el temor de que algún día, en mi siguiente impulso de carácter...lo llamaré por su nombre”.

Ahora te puedes comunicar con El Universal a través de Whatsapp

  • Videos
  • Mensajes
  • Fotos
  • Notas de voz

cuando seas testigo de algún hecho noticioso, envíalo al: 321 - 5255724. No recibimos llamadas.

LEA MÁS SOBRE Atlántico

DE INTERÉS