Otras huellas entre Cuba y Cartagena

14 de abril de 2019 12:30 AM

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Está de vuelta a casa. La imagen del malecón habanero, más inmenso que el de Cartagena, se entrelaza en un horizonte común con el malecón cartagenero. Las olas se estrellan contra las piedras. Allá queda solo un fragmento de la muralla, mordida por el tiempo.

Al regresar, es como si estuviera recorriendo las plazas adoquinadas de La Habana vieja. Es Araceli ‘Chica’ Morales, quien estuvo hasta hace poco en la Embajada de Colombia en Cuba. Y fue la presidenta del Grupo de Mujeres Embajadoras, que lideró junto a las embajadoras de África del Sur, Países Bajos, Saychelles, Romania, Noruega, Bulgaria, Turquía, Grecia, Congo y Colombia, la exposición de fotografías ‘Cuba: la visión de las embajadoras’.

No estuvo quieta nunca en un país que tiene 120 embajadas y cerca de 180 instituciones culturales. No había noche en que no hubiera un concierto, un recital o una conferencia. También su esposo, Jorge Durán, fue el anfitrión del grupo de esposos de embajadoras, organizó la exposición de fotografías en el Palacio del Conde Lombillo: ‘La otra mirada’. Los fondos recaudados fueron destinados para una institución de niños con alta discapacidad, que coordina la oficina del historiador. En suma, los dos fueron anfitriones de 120 embajadores, y el nombre de Cartagena y Colombia resonó entre ellos, como un lugar de seducción.

¿Qué fue lo más alentador, sublime y fantástico de la experiencia de su misión diplomática en el exterior Buenos Aires – Cuba?

-Fue un honor poder servir al país desde La Habana. Ya lo había hecho como Cónsul General en Buenos Aires, donde tuve la oportunidad de asistir a 20 mil colombianos residentes en ese país, y organizar la primera feria de servicios con instituciones colombianas a través del programa ‘Colombia nos une’. Como Embajadora en Cuba, la prioridad fue aportar en temas de cooperación comercial, educativa, deportiva y cultural, entre otras. Ha sido muy alentador percibir el sentido de hermandad que hay entre los dos países. Llegar a Cuba fue descubrir un pueblo encantador, alegre y generoso, y unas ciudades de arquitectura bellísima y única, a pesar de sus edificaciones con paredes desconchadas y paredes derruidas, además de una oferta cultural inigualable, de primera calidad en todos los campos de las artes. No hay que dejar de mencionar la belleza de sus paisajes y maravillosos lugares como las provincias de Cienfuegos, Trinidad, Sancti Spiritu, Santiago, Viñales y otras más. En Las Terrazas tuve la oportunidad de conocer la casa del gran músico cubano Polo Montañez, quien se hizo famoso en Cartagena.

¿En qué líneas se fortalecieron culturalmente Cuba y Colombia?

-Pude realizar doce muestras de cine colombiano. Promover la música, las artes plásticas y visuales, y la literatura, dentro de nuestros planes de promoción cultural. Estas actividades fueron recíprocas, pues muchos músicos, cineastas y artistas plásticos cubanos se presentaron en nuestro país. Merece destacar la exposición sobre el manejo, gestión y conservación y restauración de la zona vieja de la capital cubana, del eminente historiador de La Habana, doctor Eusebio Leal Spengler, en el teatro Adolfo Mejía, en 2017, apertura de una “puerta dorada” para la cooperación en materia patrimonial entre Cuba y Colombia.

¿Qué puntos de encuentro percibió en la vida cotidiana en La Habana con Cartagena?

-Los dos pueblos nos parecemos en la espontaneidad, la alegría, el sentido del humor de su gente, así como también en su arquitectura y su gastronomía, por algo fuimos los dos pueblos caribeños más importantes en la época de la colonia. Un habanero se sentiría como en su propia casa en Cartagena y a un cartagenero le ocurriría lo mismo en La Habana.

¿Qué alianzas comerciales y culturales se establecieron entre Cuba y Colombia?

-En el ámbito comercial, lo más importante fue la apertura de la Oficina de Procolombia en la sede de la Embajada en La Habana, cuya misión es la de explorar las oportunidades de negocios para nuestros empresarios, orientarlos sobre cómo proceder ante las características del mercado cubano y dar seguimiento a eventos, ferias y misiones que nos puedan resultar de interés.

Logramos intercambios significativos con misiones comerciales de empresarios colombianos con la Cámara de Comercio de Cuba en La Habana, como también misiones comerciales de cubanos en Bogotá y Cali.

¿Qué iniciativas del historiador de La Habana, Eusebio Leal, podrían replicarse en Cartagena, en su Centro Histórico?

-La zona histórica de La Habana Vieja ha resurgido y hoy es motivo de asombro y aplauso en todo el mundo. Lo más significativo es que esta recuperación no solo actúa sobre las edificaciones y plazas, sino que esta gira en torno al entramado social que la rodea. Es el ‘espíritu’ de la conservación.

Es así como tener en cuenta las viviendas para sus pobladores, hogares de ancianos y discapacitados, centros de educación tanto para mayores como para menores, escuelas de formación técnica para jóvenes, en fin, la ciudad debe continuar siendo viviente teniendo siempre en cuenta la incorporación de la población local. Esto es lo que Cartagena debería replicar.

¿Qué grupos artísticos colombianos tuvieron resonancia en Cuba en su gestión como embajadora?

-La agenda cultural fue bastante grande. En 2017 presentamos la semana cultural ‘Colombia y Cuba: un solo Caribe’, que contó con un concierto de la Corporación Cultural Atabaques, dos conferencias a cargo de Ángela María Molina y Gloria Triana, quien también mostró y comentó su documental ‘Cada uno sabe su secreto’. Inauguramos una exposición fotográfica sobre Cartagena con obras de Maruja Parra, quien a su vez tomó imágenes de La Habana, exhibidas en el Museo de Arte Moderno de Cartagena. Hay que destacar la exposición en la galería Carmen Montilla del grupo de fotógrafos cartageneros de ‘La Cueva del Arte’, presidida por la fotógrafa Magdalena Ferrer, con vistas de Cartagena, que los visitantes se maravillaron con la similitud entre La Habana y Cartagena. Finalizando ese año, la muestra de cine honró al Grupo de Cali, y tuvimos el honor de contar con la presencia de Luís Ospina. Así mismo, la Casa de las Américas acogió la exposición ‘Ana Mercedes Hoyos. Gráfica’.
En 2018 el artista Roberto Angulo expuso sus acuarelas en la Galería del Palacio Conde de Lombillo, el escritor Alonso Sánchez Baute dictó la conferencia ‘Mitología Vallenata’, Juan Camilo Rincón disertó sobre las ‘Huellas de Cuba en la poesía Latinoamericana’, se realizó un intercambio cultural en audiovisuales con la participación de 15 jóvenes procedentes de Belén de los Andaquíes, los músicos Jorge Otero, James Suárez y Alejandro Marrugo ofrecieron un concierto en el marco de nuestras celebraciones por el 20 de Julio.

El mismo año, la académica Graciela Franco habló ante nutrido público sobre la vida y obra de Luis Carlos López, y el reconocido chef Alex Quessep ofreció un conversatorio sobre la gastronomía del Caribe colombiano y muestra de cocina ante decenas de chefs, maitres y propietarios de restaurantes habaneros y de los principales hoteles. La muestra de cine colombiano contó con cinco filmes de la más reciente producción nacional.

¿Dónde estaba usted cuando se produjo la firma de paz en La Habana?

-Los embajadores no se involucran en lo más mínimo, ni siquiera se enteran cuándo hay reuniones, o cuándo llegan los negociadores. Ellos se reúnen en lugares privados donde no hay libre acceso para nadie ... es casi un cónclave.

¿Qué privilegiará en su agenda cultural de retorno a Cartagena?

-Me apasiona fomentar el turismo cultural hacia Cartagena, y estoy viendo la posibilidad de que venga otro grupo de embajadores acreditados en Cuba, pues a finales del año pasado tuve la oportunidad de traer a 4 de ellos, quienes se llevaron una magnífica imagen y eso ha motivado a que otros quieran venir, recuerda el adagio “turista satisfecho trae más turistas”. También existe la posibilidad de organizar un encuentro de chefs cubanos en Cartagena y de volver a traer a Cartagena al historiador Eusebio Leal.

Por supuesto, también estoy organizando la celebración de los 20 años de la Feria de Artesanías y Exportación –Farex 2020-, que se llevará a cabo del 3 al 12 de enero del 2020 en el Centro de Convenciones. Farex se convirtió en la visita obligatoria de residentes y turistas nacionales e internacionales, en la pasada versión participaron 200 expositores de todo el país, recibimos 45.000 visitantes, con lo cual venimos aunando los esfuerzos que se vienen haciendo para posicionar a Cartagena como la mejor vitrina para el turismo cultural del país. En este contexto, para el 2020 tendremos una edición especial con grandes sorpresas.


Epílogo

La memoria suya se desliza entre los dos malecones, el habanero y el cartagenero.

Late en el mapa de sus deseos, un paisaje de colores, una filigrana de recuerdos, un augurio para las artes. Además de la pasión que siente al regresar a su ciudad y reanudar sus proyectos culturales como Farex y su marquetería y galería de arte, su otra pasión es estar cerca a sus dos nietas: Carlotta y Emma.

Aún las imágenes del malecón habanero con su faro iluminando las noches en penumbra, se confunden con el malecón cartagenero, y el mar de leva que salpica las piedras de la orilla.

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