Regional


Bolívar está en alerta naranja hospitalaria

Según el gerente COVID-19, Willy Simancas, el departamento registra una ocupación del 66% en camas UCI. Magangué es el municipio con más casos. En Arjona hay preocupación por el aumento de infectados menores de edad.

RUBÉN DARÍO ÁLVAREZ P.

24 de abril de 2021 04:20 PM

El gerente del COVID-19 en Bolívar, Willy Simancas Mendoza, informó que el departamento tiene una ocupación del 66% en camas de Unidades de Cuidados Intensivos (UCI).

Lo anterior, según el funcionario, significa que Bolívar se encuentra con un nivel severo de ocupación de camas UCI, en cuanto a la clasificación que se maneja dentro del sistema de referencia y contra-referencia.

Sin embargo, advirtió que esa clasificación está por debajo de la de Cartagena, que tiene un 74%, lo cual indica que está por encima del 70% de la ocupación y que por lo tanto debería declararse la alerta roja.

“En Bolívar, por registrar un nivel severo, decidimos declarar la alerta naranja. Eso obliga a que la mayoría de los hospitales de nuestra red hagan un manejo racional de los procedimientos ambulatorios y desprogramen eventos que no sean de carácter urgente y que puedan aplazarse, para evitar congestiones y colapsos en los servicios de urgencia y cirugía”, sostuvo.

Manifestó que, aunque su injerencia tiene que ver con los municipios, a su despacho le preocupa la alta ocupación en Cartagena, como lo reportó el Dadis, por lo que insistió en que se debe declarar la alerta roja en el Distrito, lo cual pondría en alerta máxima al departamento.

“El indicador de ocupación hospitalaria es el que más le preocupa al Gobierno nacional para tomar decisiones en cuanto al sector productivo. Pero, como médico, pienso que es un indicativo que no debería tenerse como marco de referencia, porque no podemos permitirnos llegar al extremo de colapsar la red hospitalaria y saturar la labor del cuerpo médico. Me parece que se debería establecer otro tipo de medida, no basada únicamente en el indicador de camas hospitalarias, sino continuar con una fuerte pedagogía ciudadana, para que se tome conciencia de la importancia que tiene el autocuidado”.

Recalcó que de esa manera se puede evitar el confinamiento, ya que no son suficientes el esquema de vacunación y el ritmo en que se van aplicando las vacunas hasta que no se llegue a la inmunidad de rebaño, que solo se logra con más del 80% de la población vacunada.

“Siendo conscientes de que apenas llevamos menos del 4% de la población vacunada en el país, entonces con mayor razón debemos extremar las medidas de autocuidado y protección. Así evitaremos que se tomen medidas más restrictivas en nuestros municipios y en la ciudad”.

Informó que en abril Magangué se constituyó en el municipio con más casos nuevos de COVID-19 en Bolívar, “porque está haciendo prácticas de pruebas y es así como podemos saber si el virus está circulando en nuestro medio. Magangué es uno de los municipios que más practican pruebas, al igual que El Carmen de Bolívar y San Juan Nepomuceno”.

Respecto a los demás municipios bolivarenses, aseguró que están en un nivel de afectación bajo y medio, sin situaciones críticas que obliguen a tomar medidas más severas.

No obstante, en algunos municipios los alcaldes han tomado la decisión de aplicar el toque de queda después de las 10 de la noche, a partir de los fines de semana, combinados, en algunos casos, con ley seca a partir de las 10 de la noche.

Respecto a la vacunación, dijo que el nivel en el departamento va a buen ritmo, “pero estamos impacientes con que la nación pueda lograr obtener un buen flujo de vacunas por parte de los proveedores a nivel internacional. Lamentablemente, en estas semanas hemos experimentado un desabastecimiento importante, lo cual ha bajado el ritmo de vacunación, toda vez que no se ha garantizado la entrega de las segundas dosis para un porcentaje significativo de la población, que está pendiente de eso y de continuar con las primeras dosis, para avanzar en las distintas etapas del proceso de vacunación”.

EN ARJONA

Por su parte, el gerente COVID-19 para el municipio de Arjona, Juan Carlos Cuentas, dijo que las cifras de contagios son preocupantes en esa población, respecto a los rebrotes anteriores.

Explicó que la localidad registra un promedio de entre 4 y 4.5 pacientes diarios, “pero la semana pasada tuvimos días en los que llegaban 10 pacientes contagiados. Eso nos puso en alerta, para pensar que estamos ante un rebrote por número de contagios y tasa de infección bastante elevada, por la cercanía que tenemos con Cartagena, donde labora el 50% de la población, en los sectores formal e informal”.

Como estrategia, explicó que sus colaboradores están aumentando las tomas de muestras, con las cuales se han hallado pacientes contagiados, pero sobre todo asintomáticos.

“De esa manera podemos hacer cercos epidemiológicos, identificar a los pacientes y organizarles el aislamiento selectivo con el fin de disminuir la tasa de contagios”.

La otra preocupación de las autoridades de la salud en Arjona tiene que ver con que recientemente la mayoría de los contagiados son niños, fenómeno que no se había visto ni en los momentos más cruentos de la pandemia.

Arjona ha registrado 761 contagiados, de los cuales han fallecido 31, hay 41 activos y 689 recuperados.

“Pero llama mucho la atención que tenemos cuatro pacientes positivos de 9, 11, 15 y 17 años, aunque asintomáticos. Ahí es donde tenemos que insistir en que este virus está atacando y tiene predilección por gente joven. Ahora hay muchos pacientes de 25, 30 y 32 años conectados a respiradores y no padecen enfermedades preexistentes”.

Reconoció que, a partir de la primera reapertura económica que tuvo el pueblo, la gente no ha retomado la disciplina, por lo cual se ven bares, estaderos y restaurantes llenos, cuya mayoría de clientes anda si tapabocas y sin guardar las distancias debidas.

Por tal razón, las autoridades de salud han sugerido a los policías un mayor rigor en la ejecución de los pico y cédula y poner en orden los establecimientos comerciales.

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