Córdoba


Condenan a coronel del Ejército por falsos positivos en Córdoba

EL UNIVERSAL

21 de enero de 2016 03:32 PM

La Corte Suprema de Justicia revocó una resolución de absolución que favorecía al entonces comandante del Gaula del Ejército en Córdoba, coronel Oscar Alberto Acuña Arroyo, vinculado al crimen de cuatro labriegos que fueron presentados como guerrilleros muertos en combate en hechos ocurridos en el año 2006 en el departamento.

La decisión se tomó luego de una demanda de casación penal interpuesta por un un fiscal de la Dirección de Fiscalía Nacional Especializada de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario.

La Corte revisó el proceso y resolvió condenar al coronel a 336 meses de prisión por homicidio agravado. Señalan en el fallo que presentó ante sus superiores en marzo de 2006 a Jhon Bautista, Darwin Rivera, Daladier Orozco y Omar Osorio como bajas en combate.

De acuerdo con la investigación de derechos humanos, las víctimas fueron reclutadas mediante engaños de ofertas laborales como ocurrió con los jóvenes Daladier Herrera Osorio y Omar Alfredo Osorio Almanza, quienes fueron llevados desde Caucasia, Antioquia, hasta Montería indicándoles que iban a trabajar en fincas de la zona.

La misma investigación señala que una vez llegaron a la capital cordobesa fueron trasladados en una camioneta del Gaula del Ejército por la vía que conduce a Sincelejito, zona rural de Montería, donde fueron asesinados.

Cabe anotar que durante el proceso Jhonatan Andrés Barrios Bautista, una de las personas encargadas de contactar a las víctimas, se acogió a sentencia anticipada y aceptó los cargos señalando que su misión era buscar a personas de bajos recursos económicos para hacerles los ofrecimientos de empleos y entregarlos a un tercero, conocido con el alias de 'Bebé', quien finalmente los llevaba a Montería.

Lo habían absuelto

En marzo de 2009 el excomandante del Gaula en Córdoba, quien en ese momento era mayor del Ejército, fue condenado por el Juzgado Especializado de Montería junto con otros tres militares que también fueron vinculados al hecho. Sin embargo, un año después, en junio de 2010, el Tribunal Superior de Montería, en un fallo de segunda instancia, absolvió al coronel Acuña Arroyo.

Luego de ese fallo la Dirección de Fiscalía pidió la revisión del proceso ante la Corte Suprema de Justicia y finalmente falló revocando el fallo del Tribunal y condenando al oficial del Ejército a 28 años de cárcel.