Cordoba


Prohiben a intensivistas pedir medicamentos a familiares de pacientes COVID

Cuando consiguieron las inyecciones para José Antonio Albonis este tuvo una complicación y no pudieron ponérsela.

NIDIA SERRANO M.

04 de agosto de 2020 06:02 PM

Los médicos intensivistas de la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital San Vicente de Paúl de Lorica, tienen prohibido solicitar medicamentos a los familiares de los pacientes con COVID-19 que se encuentren recluidos en la institución, tal y como lo hicieron con un COVID positivo que murió en el centro asistencial.

Así lo indicó el director del centro asistencial, Raúl Antonio Herrera Chico, luego de conocerse el caso ocurrido con José Antonio Albonis, un adulto mayor del municipio de San Andrés de Sotavento, a cuyos familiares le pidieron una costosa injección, que finalmente consiguieron en Cartagena, pero que no pudo aplicarse porque este se complicó y murió.

El funcionario explicó que Albonis ingresó al hospital el 18 de julio, en muy mal estado, y comenzaron a hacerle manejo en la UCI, donde estuvo ventilado y con los medicamentos aprobados por el Ministerio de Salud.

“El médico tratante, en este caso el intensivista que estaba de turno, tuvo como opción un medicamento de difícil consecución, con el cual no se contaba en la institución y optó, en aras de mejorar la situación, por extenderle una fórmula a los familiares para que la compraran. Ellos la consiguieron en Cartagena, pero cuando la droga llegó estaba en una falla renal y no se pudo utilizar y fue devuelta a los familiares inmediatamente, el paciente fallece el 29 de julio”, explicó el directivo del centro asistencial.

Sostuvo además que es una obligación del centro asistencial entregar todo el medicamento que corresponda. “El médico recurrió a una estrategia que no debía hacer, pero tenemos dificultades con varios medicamentos”, recalcó, aduciendo que no es una práctica normal, ni permitida.

“Eso fue un caso excepcional, pero lo normal es que eso no se haga, tenemos que cumplir con el manejo como está estipulado en la norma y debemos tener todos los medicamentos disponibles”, reiteró.

Como se recordará a los familiares del paciente José Antonio Albonis les pidieron conseguir tres ampollas denominadas Tocilizumab. Se trata de un costoso medicamento para la artritis reumatoide de la farmacéutica Roche, que ha sido utilizado en Perú, como terapia para los pacientes graves con COVID-19. Es una ampolla bajo el nombre comercial de Actembra/Roactembra, cuya caja trae cuatro unidades y vale 3 millones 750 mil pesos.

No se consigue prácticamente en ninguna farmacia porque es de uso muy limitado, pero la familia logró conseguirlo y entregarlo, tal y como lo había solicitado el intensivista de turno. Sin embargo, el directivo dijo que a raíz de ese hecho se reunieron con todos los especialistas y se determinó que trabajarán con el arsenal terapéutico con el que se cuenta, para evitar inconvenientes como ese.

Con relación al medicamento solicitado, dijo además que los últimos estudios han mostrado que no ha dado los resultados que se esperaban y por eso se sacó del protocolo.