Regional


En el norte de Bolívar la lluvia se hizo sentir

Los municipios de Turbaco, Turbana, Santa Rosa, Soplaviento, Arjona y Arenal sufrieron inundaciones y deslizamientos de tierra, con evacuación de familias.

RUBÉN DARÍO ÁLVAREZ P.

14 de noviembre de 2020 03:00 PM

El director de la Unidad de Gestión de Riesgos de Bolívar, José Ricaurte Gómez, alertó a los alcaldes de todo el departamento para que tomen las medidas necesarias, ya que la tormenta Iota podría convertirse en huracán.

Ayer, cuando iban más de tres horas de intensas lluvias, informó que las lluvias seguirán todo el fin de semana y hasta el martes, posiblemente.

Por eso, recordó a los mandatarios municipales que, por la pandemia, no organicen albergues temporales comunitarios y más bien apelen a la hospitalidad individual de sus propias familias.

“El riego es que se puedan generar rompimiento de diques de protección, erosión de riveras e inundaciones. Por lo cual, le recordamos a los alcaldes la necesidad de progresar las medidas de alistamiento y adelantar las acciones preventivas con la comunidad, en especial las ubicadas cerca de canales y zonas de alto riesgo”, añadió.

En cuanto a los efectos de la lluvia en el norte de Bolívar, dijo que en el municipio de Turbana la Alcaldía debió evacuar a 25 familias de unas torres residenciales, donde el terreno comenzó a ceder por la acción de las precipitaciones continuas, lo que produjo un alud de tierra.

En Turbaco se presentaron inundaciones en los barrios Fátima, Avenida Pastrana, urbanización La Cruz, urbanización El Rodeo, Villa Grande Indias, Villa Leydi, Santa Catalina (o El Ají) y un tramo de la carretera Troncal de Occidente, en sector Arroyo de Pita, entre esa localidad y el municipio de Arjona.

A la salida del municipio de Arjona en la doble calzada, el tubo madre del acueducto, que conduce el agua hacia Turbaco, sufrió una avería por un derrumbe.

Líderes comunales del municipio explicaron que la causa de las inundaciones, presuntamente, tiene que ver con las aparición de nuevas urbanizaciones, cuyos constructores, “además de que no diseñan canales pluviales eficientes, también taponan los arroyos naturales por donde anteriormente se evacuaban las aguas lluvias, sin que ningún sector se inundara”.

Igualmente, en el municipio de Santa Rosa de Lima se dieron inundaciones en varios sectores, que fueron atendidos tempranamente por los organismos de socorro municipales, los cuales indicaron que hubo nuevos desbordamientos de los arroyos Maretira y Los Olivos.

En la vereda El Silverio, jurisdicción del municipio de San Estanislao de Kotska-Arenal, se informó que hubo inundación total, mientras que al municipio de Soplaviento la Gobernación de Bolívar envió sacos para contener el Canal del Dique, en el sector conocido como El Barbón. En ese sitio, un muro de contención fue destruido parcialmente por las aguas del canal.

El citado muro fue construido hace cinco años por el Fondo Adaptación, para que tuviera una duración de veinte años, pero ya comenzó a ceder, aseguró la Alcaldía.

Por esa razón, los campesinos están trabajando desde el jueves una especie de muro artesanal, a base de madera, para evitar que la fiereza de las aguas invada los predios del municipio, pues si se rompe la obra completa, el canal podría inundar todo el pueblo, tomando en cuenta que el sector El Barbón se localiza aguas arribas.

El alcalde de Soplaviento, Ney Durán Bahoque, dijo que ayer recibió la visita de funcionarios del Fondo Adaptación, quienes visitaron la zona afectada.

Entre tanto, José Ricaurte dijo que en el sur de Bolívar también se están registrando lluvias continuas, pero no han producido el nivel de afectación que se está viendo en el norte, debido a que su despacho ha venido trabajando con los alcaldes del cono desde que se anunciaron los fenómenos atmosféricos.

Los sitios donde se han venido prendiendo las alarmas son Regidor, Norosí, Arenal del sur, San Jacinto del Cauca, en el sector conocido como Cara de Gato; Achí y Montecristo, en el sector Villa Uribe, donde se está diligenciando una reubicación.

Por su parte, la alcaldesa de Turbana, Ana Lucía Julio, informó que desde temprano sus funcionarios se dirigieron a la urbanización Villas de Guadalupe, donde recientemente el Gobierno Nacional entregó 200 apartamentos para familias de bajos recursos.

Dijo la mandataria que en esa zona había una amenaza de deslizamientos, que en el momento de la construcción del proyecto no se tuvo en cuenta, “cuando el Gobierno Nacional ha debido construir un muro de contención que protegiera el terreno, por lo que ahora se están afectando las torres 6 y 10, donde habitan 25 familias, de las cuales una parte son damnificados del invierno, gente con diferentes discapacidades y víctimas del conflicto armado”.

Al respecto, dijo que su despacho organizó un consejo de riesgos, mientras las 25 familias fueron ubicadas en el salón comunal del barrio.

Aprovechó para decir que necesita la colaboración urgente de los gobiernos departamental y nacional, “porque también tenemos en alto riesgo las viviendas que están a orillas de los arroyos Obispo y Polón, los cuales necesitan trabajos de canalización, para que no se repitan los deslizamientos de hace un año, donde resultó afectado el barrio La Victoria, que es donde se inician estos arroyos”.

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