Regional


La indisciplina es el aliado del COVID-19 en Calamar

Muchos nativos no creen en la existencia del virus, lo que se constituye en un factor de alto riesgo colectivo, sumado a que Calamar está fuertemente ligado a la ciudad de Barranquilla por vía fluvial.

RUBÉN DARÍO ÁLVAREZ P.

16 de mayo de 2021 12:00 AM

En el municipio de Calamar, norte de Bolívar, las autoridades no han podido reducir la indisciplina social, que amenaza con disparar las cifras de afectados por el COVID-19 y los fallecimientos por la misma causa.

Omaisis de la Hoz Acosta, la secretaria de Salud Municipal, señaló la estrecha relación que ese centro poblado tiene con la ciudad de Barranquilla, pues diariamente llegan personas de allá a través del puerto fluvial; o bien, oriundos de Calamar, que llevan años viviendo en esa capital.

Explicó que el conocimiento de las cifras de enfermos se fundamenta en el aumento de las tomas de muestras y de las estrategias de rastreo y verificación de contactos o de posibles casos COVID-19 con las diferentes EPS, la Secretaría de Salud y la ESE Hospital Local de Calamar.

“En esta semana --contó-- hemos tenido unos casos puntuales, pero los consideramos un rezago de los fines de semana, cuando la gente pierde la compostura y organiza fiestas y reuniones, sin tener en cuenta las medidas biosanitarias”.

Dijo que desde que se declaró la pandemia, el municipio ha tenido trece fallecimientos, aunque los pobladores suelen creer que la cifra es más alta, “pero lo que sucede es que tratan de incluir a los calamarenses que tenían mucho tiempo viviendo en otras ciudades, han muerto allá y los sepultan aquí”.

Hasta el momento el nivel de recuperados en la población alcanza el 94%, según la secretaria, quien añadió que los enfermos que han necesitado ser internados en Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) es porque padecen alguna comorbilidad que ellos mismos desconocían o que no se venían cuidando adecuadamente, lo que provoca que la salud del paciente se complique.

“Cuando tenemos un paciente que está sufriendo muchas complicaciones y necesita atención de segundo nivel, activamos la red de urgencias (a través del Centro Regulador de Urgencias departamental) y los referentes de las entidades aseguradoras. Por eso es muy importante que los ciudadanos tengan presentes estos detalles”.

Según De la Hoz Acosta los funcionarios de la salud se apegan a la estrategia PRASS (Prueba, Rastreo y Aislamiento Selectivo Sostenible), para la prevención y mitigación del riesgo.

“Como resultado de esas prácticas --indicó--, tenemos hasta el momento 260 casos positivos para COVID-19, con diez casos activos y estamos pendientes de los resultados de 55 muestras realizadas, ya que las tomamos casi todos los días. En virtud de eso, les pedimos a las diferentes empresas que realicen diez tomas de muestras diarias. Tenemos 13 fallecidos y diez pacientes aislados en sus casas”.

La mayoría de los fallecidos, de acuerdo con la funcionaria, eran personas de la cabecera municipal, mientras que en los corregimientos Barranca Nueva, Barranca Vieja, Hato Viejo y El Yucal solo se han presentado cuatro fallecimientos.

“Se presume la muerte de un paciente cuando ha presentado la sintomatología, las características clínicas, la valoración y el resultado de la prueba. Muchas personas argumentan que posiblemente un paciente murió de COVID-19, pero no tenemos una prueba positiva que nos los confirme. En esos casos establecemos una toma de muestra post-morten, y si resulta positivo, organizamos el cerco epidemiológico. Lo otro es que muchas veces la comunidad no acepta que su familiar murió de COVID-19”, explicó.

Respecto a la infraestructura hospitalaria, comentó que el municipio cuenta con una ESE de primer nivel de atención con tres camas hospitalarias, donadas por la Gobernación de Bolívar, más un cuarto especial para pacientes con COVID-19 o sospechosos de contagio, que se puedan tratar en el municipio, “porque carecemos de una infraestructura de segundo nivel como para tener un paciente interno. Si se nos complica, notificamos a la red de urgencias, para solicitar la cama en el departamento”.

Prosiguió explicando que la ESE, “de acuerdo con las circulares, decretos y alertas naranjas y rojas siempre verificamos los protocolos. Es decir, si un paciente ingresa con una sintomatología para COVID-19, es direccionado a una toma de muestra; o, en su defecto, la ESE tiene tomas de muestras de antígenos que nos van a arrojar un aislamiento pertinente del paciente”.

Respecto a la vacunación dijo que se ha logrado el 81% de la población de adultos mayores, de acuerdo con el direccionamiento de la Gobernación y la llegada de los biológicos.

“Los retrasos que ha tenido el programa de vacunación --advirtió--, debo aclarar que no son responsabilidad directa del Municipio sino de las fuentes de entregas de las vacunas a nivel nacional, ya que hubo semanas en las que se presentó un desabastecimiento, por lo cual hicimos un plan de contingencia con las dosis que teníamos, para garantizar la vacunación a los adultos mayores”.

Dijo que su despacho ha recibido mucho apoyo de las EPS y así se han podido organizar jornadas de vacunación en los corregimientos.