Regional


“La paz de los Montes de María se está terminando”, alertan líderes sociales

Convocados por el espacio Ruta del Cimarronaje, que cuenta con el apoyo de la Comisión de la Verdad, plantean estrategias para evitar más acciones violentas de grupos armados ilegales.

REDACCIÓN BOLÍVAR

10 de febrero de 2021 07:00 PM

Desde inicios del año, en la región Caribe, líderes y lideresas sociales, así como comunidades enteras han sido víctimas de atentados criminales, amenazas y hostigamientos por parte de grupos armados ilegales.

Esta situación ha generado temor y desplazamientos.

El proceso de diálogo que lidera Ruta del Cimarronaje, un espacio que conforman más de 200 dirigentes sociales del Caribe y que trabaja en alianza con la Comisión de la Verdad, reunió en Cartagena a cerca de 20 de ellos, para analizar la situación y adoptar medidas que garanticen el derecho a la vida, a la expresión y al liderazgo social.

Una dirigente del corregimiento de El Salado, El Carmen de Bolívar, quien pidió guardar su identidad, dijo que “sentimos que el sueño de la paz se nos desvanece”.

Sostuvo que la persecución se está dando en todo Montes de María y que, si bien antes solo se presentaba en la parte alta de la montaña, ahora “hay presencia de grupos armados en la zona media y la zona baja de El Carmen”.

Aseguró que ya han salido varios habitantes de El Salado y añadió que preocupa que se produzcan desplazamientos masivos, como en el pasado.

“Aunque la situación no mejora, sabemos que no estamos solos y que podremos blindarnos los unos a los otros y generar estrategias, ya sea con organizaciones internacionales o ante la Comisión de Derechos Humanos, para trazar planes que garanticen la protección de la dirigencia en los territorios”, dijo.

Arnold Gómez Anaya, líder de San Onofre (Sucre), dijo que “nos están sepultando la paz por la que tanto trabajamos. No podemos permitir que se sigan repitiendo estas situaciones que dejaron mucho dolor, huérfanos y viudas, sencillamente porque una estrategia de desarrollo necesitaba despojar y desplazar a mucha gente de su territorio, para acceder a él, cuando se puede hacer un desarrollo sin necesidad de ser crueles”.

Aseguró que la dirigencia social del Caribe, a través de la Ruta del Cimarronaje, se propone construir, con la institucionalidad, no contra ella, espacios “en que todos quepamos”.

Agregó que solo teniendo paz en el corazón se puede hacer la paz en el territorio y dijo que las sociedades civiles con las entidades gubernamentales deben trabajar articuladamente y que es hora de sonar las alarmas “porque hay un retroceso en el camino a la paz, con la muerte y amenazas a líderes y lideresas como se están dando”.

Marly Molina, lideresa del Magdalena, dijo que es necesario visibilizar lo que está pasando, “es importante articular toda la problemática frente a las garantías del derecho a la vida, a la integridad y libertad y, en especial, al ejercicio del liderazgo, porque, de no hacerlo, es un atentado contra la democracia. Para nosotros, son preocupantes los hechos de violencia recientes, la situación de inseguridad frente a los ejercicios de liderazgo. Y, más que todo, frente a una situación de defensa de la vida, del territorio y del agua, en contra de la repetición de hechos”.