Regional


Las dificultades de estudiar virtual o presencial en Bolívar

La Secretaría de Educación Departamental tiene la tarea de mejorar las condiciones de las escuelas y garantizar la conectividad para las clases virtuales.

ANGIE GOEZ AHUMEDO

01 de febrero de 2021 12:00 AM

Hay que tener algo claro: no es lo mismo hablar de virtualidad y alternancia en zonas urbanas que en zonas rurales. Las condiciones no son las mismas.

En marzo se cumple un año desde que los estudiantes dejaron las aulas para lanzarse de manera abrupta a la educación remota, aun cuando en muchas instituciones no había (ni hay) garantías para ello; fue ahí cuando en algunas zonas los maestros no tuvieron más opción que entregar talleres para que fueran resueltos en un par de días. Sin seguimiento, sin retroalimentación, sin nada.

Si antes de la pandemia la educación en muchos municipios de Bolívar era deficiente por las condiciones de los colegios, la brecha se acrecentó aún más con el COVID-19 pues no es un secreto la falta de conectividad que hay en estos territorios.

Según el Directorio Único de Establecimientos Educativo (DUE) en el departamento hay 224 establecimientos educativos, con 1.341 sedes, distribuidas así: 253 urbanas con 3.084 aulas de clase y 1.088 rurales con 2.494 aulas de clase.

Además, de acuerdo con el más reciente estudio de Cedetrabajo Cartagena, del total de aulas solo 2.196 están en buen estado, lo que corresponde al 37.84%, 613 en regular estado que representa un 11.85% y 2.769 en mal estado para un 50.32%.

“Al realizar un comparativo entre las dos zonas (urbana y rural) se observa que el sector urbano presenta mayor porcentaje de aulas en buen estado (44.30%) con relación a la zona rural (32.37%), evidenciando un alto porcentaje del 56.64% con aulas en mal estado. Es importante tener en cuenta que este alto grado de deterioro que presenta la infraestructura educativa es producto de la falta de acciones de las distintas administraciones departamentales”, señala el informe.

Al analizar la situación de las unidades sanitarias en Bolívar, Cedetrabajo encontró que en el departamento existen 7.115 unidades, de las cuales el 42 % del total están en mal estado. Por ejemplo, la Mojana bolivarense cuenta con 706 aparatos sanitarios y de ellos, el 56,18% % están en mal estado, o el caso de la subregión de Las Lobas que tiene 374 aparatos sanitarios instalados en 20 sedes educativas y de estos el 51,13 % está en pésimas condiciones.

“Esta situación evidencia que antes de la pandemia 70 estudiantes utilizaban un aparato sanitario, cuando debería ser 25 estudiantes lo que utilice una batería sanitaria, según la norma NTC 4595”, aseguró Cedetrabajo.

Creció la deserción

Una de las consecuencias de no tener garantías para el estudio es la deserción. Ante las incontables adversidades, miles de niños salen de las escuelas sin tener claridades sobre su futuro y menos por los escenarios que plantea la pandemia.

A corte de mediados de enero, la Secretaría de Educación departamental tenía 99.996 estudiantes matriculados menos que en enero de 2020, únicamente en las zonas rurales, lo que por sí solo representa un reto esencial, pues son niños y jóvenes que no están accediendo a la educación por ningún canal.

Ante este panorama, Verónica Monterrosa, secretaria de Educación de Bolívar, indicó que todos los actores de la comunidad académica deben concurrir desde los distintos roles para disminuir este indicador.

“Estamos reforzando e implementando toda la estrategia de matrícula y de búsqueda activa en cada uno de los municipios en articulación con las administraciones municipales, directivos y docentes de las mismas escuelas (...) Los padres de familia y estudiantes pueden acudir a matricularse los martes y jueves en las sedes educativas de todo Bolívar”.

Por otra parte, según declaraciones de Henrietta Fore, directora ejecutiva de Unicef, el cierre de las escuelas por la pandemia afectó al 90% de los estudiantes de todo el mundo y privó de acceso a la educación a distancia a más de una tercera parte de los niños en edad escolar. Así que, de no actuar rápidamente, se prevé que este año el número de niños y niñas a nivel global que no van a la escuela aumente en 24 millones.

Una cuestión de derechos

Para Olga Alicia Carbonell, psicóloga de la Universidad Javeriana y experta en desarrollo infantil y familia, los retrasos en el regreso a las aulas ha agudizado problemáticas de acceso, socialización de los niños con compañeros y adultos por fuera del medio familiar, violencia en casa y vulneración de derechos a los niños.

“Es una necesidad apremiante volver a la escuela, pero para esto también se debe preservar el derecho a la salud, por lo que hay que conciliar medidas de bioseguridad que protejan tanto a estudiantes como a docentes”.

Intervención en el resto del gobierno

Además de asegurar los servicios e insumos necesarios para el retorno a las escuelas, el mayor trabajo será la intervención de la infraestructura educativa en lo que resta del cuatrienio de gobierno. El proyecto impactará a 190 sedes entre urbanas y rurales con nuevos colegios, aulas palafíticas y obras de mejoramiento.

Por ejemplo, en el caso de Tiquisio se adelantarán obras en la infraestructura de la IE de Puerto Rico y Tiquisio Nuevo, se construirán 10 centros digitales para sedes rurales con internet por 10 años, se instalará un plan diferencial para el fortalecimiento de las competencias de lectura crítica y matemáticas, con intervención integral en primaria y básica. Por otra parte, desde noviembre del año pasado empezó la entrega de dotación de mobiliario escolar a trece sedes en los municipios de San Jacinto del Cauca (5), Achí (4), Cartagena (1), El Peñol (1), Río Viejo (1) y San Cristóbal (1).

Además a mediados de diciembre se firmó un pacto digital con el Ministerio de las TIC en el cual se aprobaron $3.900 millones para invertir en proyectos de regalías TIC para educar. En total se beneficiaran 19 municipios, 82 sedes educativas y 91.897 estudiantes y el departamento contará con 651 centros digitales con internet gratis en escuelas rurales hasta 2031.

¿Qué va a pasar con las clases?

Además de recuperar a los estudiantes que se fueron, la secretaría también debe trabajar en brindar las más óptimas condiciones a quienes siguen apostándole a la educación, ya que en varios municipios de Bolívar no están dados los espacios para una alternancia educativa segura.

Frente a esto, la jefa de la cartera educativa tomó la decisión de modificar el calendario académico y pasar el inicio de clases del 25 de enero al 8 de febrero. Sin embargo, los pilotos de alternancia dependerán de las condiciones epidemiológicas del COVID-19 en cada municipio.

“Los estudiantes iniciarán con clases virtuales, y por supuesto haremos unas pruebas piloto de alternancia en algunas de las escuelas, siguiendo las indicaciones del Mineducación y el Minsalud sobre la adopción de los protocolos de bioseguridad”, contó Monterrosa.

La funcionaria agregó que para cumplir con los lineamientos y que el regreso sea de manera gradual, progresivo y seguro, la dependencia adelanta todo el trabajo necesario como “la realización de las semanas de desarrollo institucional, una entrega inicial de elementos de bioseguridad como lavamanos portátiles, tapetes, termómetros y oxímetros en toda las sedes educativas urbanas y rurales del departamento”. Monterrosa agregó que también se hará la culminación de algunas obras de adecuación y construcción en las escuelas.