Regional


Mujer Cafam Córdoba lucha por hacer felices a los niños vulnerables

Ella competirá a nivel nacional el próximo 7 de marzo y mostrará la obra que adelanta en la vereda Chocolate.

NIDIA SERRANO M.

26 de enero de 2023 04:42 PM

Cuando Marcela Silgado Galván puso su cabeza sobre el timón del carro, buscaba olvidar todo lo que la agobiaba. Lloró de manera desconsolada, en medio de la soledad que ofrecía el bello paisaje rural de la vereda Chocolate, perteneciente al municipio de Cereté, en el departamento de Córdoba.

Con sus ojos llenos de lágrimas, divisó una piedra, bajo un frondoso árbol. Se bajó lentamente y se sentó en ese lugar; Había un profundo silencio que solo se interrumpía con el trinar de las aves de las sabanas cordobesas. Sugiero leer: Superintendencia le pone la lupa al hospital de Montería

Su corazón estaba a punto de explotar. Primero había perdido a un gran amor, luego se sintió traicionada por su mejor amiga y por último, había muerto su hermana menor, María Alejandra Monsalve Silgado. En realidad era su sobrina, pero como sus padres asumieron su crianza, se había convertido en su hermana.

La depresión y la ansiedad la habían tomado de la mano. No encontraba mayor sentido a su vida y sentía que todo cuanto amaba se esfumaba como espumas en el mar. Sin embargo, en el fondo de su alma sentía que Dios la sostenía y tenía grandes propósitos para ella.

Levantó lentamente su cabeza y vio como unas caras inocentes la observaban en silencio, mientras ella desahogaba su dolor. Era un grupo de niños de esa olvidada vereda, con ojos brillantes, ávidos de sueños.

¿Qué regalos les darán en esta Navidad? Preguntó, para salir del paso. Escuchó risas. ¿Regalos de Navidad? Nada, nunca recibimos nada, le respondieron, pero sin que se notara el más mínimo asomo de pesar.

Tal vez para salir del paso, les dijo que ella les traería juguetes. No sabe cómo, pero consiguió 400 regalos y ese fue el inicio de una obra que ya cumple nueve años y que se ha convertido en el mejor aliciente para buscar un mayor sentido a la vida.

Llegó a ese lugar sin proponérselo. Manejó sin rumbo fijo, hasta llegar a esa pequeña vereda donde había estado con su padre, visitando a un compadre de este y llevando ayudas para los más necesitados.

Su trabajo en ese lugar, la convirtió en una mujer amada y dispuesta a servir. Esas dos condiciones fueron las que motivaron a Danna Mesa, una joven estudiante de quinto semestre de Derecho, quien desde niña integra la fundación, a postularla para que participara en el concurso de Mujer Cafam Córdoba, que organiza la Caja de Compensación Familiar de Córdoba, Comfacor.

Un propósito de vida

El día que fue elegida por los jurados entendió que había un propósito mayor en su vida. Honró aún más la memoria de su hermana fallecida, cuando apenas había cumplido los 15 años de edad, la misma que la motivó a crear la fundación Fumamsi, cuyo nombre se deriva de las iniciales del nombre completo de la menor.

Con el paso de los días esta abogada monteriana. entendió que, además de entregar juguetes, refrigerio y útiles escolares, también había que hacer una apuesta por la educación. Así inició otro camino de formación, en el que empezaron a reunirse una vez por mes, primero en una casa de alquiler y luego en cualquier patio. Solo necesitaban ganas de ser felices.

"Los niños de Chocolate me enseñaron a mí y no yo a ellos", dice con una sonrisa franca, elevando sus ojos al cielo para señalar que todo lo que le ha pasado en su vida es un propósito de Dios.

Su experiencia también le permitió escribir el libro titulado "Un sujeto oculto llamado crisis de ansiedad", donde cuenta su historia de vida, con la buena noticia, que es una enfermedad que puede ser superada.

"De otra forma no hubiera resistido conocer las historias de los niños de esa vereda. Unos fueron violados, otros maltratados, algunos viven en la miseria extrema, pero aún así, somos felices y luchamos por conservar esos espacios que nos hacen únicos", señala con orgullo.

Su proyecto será expandido a otros sectores donde también la necesitan, inicialmente Nueva Jerusalén y Villa Florida. Muchos de esos niños, que la vieron llorar ese día, hoy están estudiando en las diferentes universidades del departamento y están luchando por lograr metas y sueños.

Nada la ha detenido. Fue madre soltera y aún así ha sacado adelante a su hija, quien tiene 17 años de edad. Padeció de cáncer y también lo superó, porque entiende que la vida necesita guerreros que luchen por los demás.

Ella ahora alista maletas para viajar a Bogotá. El 7 de febrero tendrá la entrevista con el jurado calificador y el 7 de marzo será la elección de la Mujer Cafam Colombia, meta a la que le está apostando "No lo hago para buscar reconocimientos, sino para ayudar a los niños más pobres del Departamento, a los más vulnerables y a los que más sufren".

Es una mujer esbelta. Habla con los ojos, con las manos y con una profunda sonrisa, que siempre la acompaña. Cree firmemente en Dios y en la misión de servicio que ha puesto en su vida. Ahora busca una meta, pero sin olvidar que su principal sueño es transformar las vidas de los niños de una vereda olvidada de Córdoba.

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