Regional


Preocupación en San Onofre por casos de orden público

Para los líderes sociales de Sucre, la incidencia de grupos armados ilegales no se acaba, debido a que cada vez más ese territorio se fortalece como un estratégico corredor de narcotráfico.

RUBÉN DARÍO ÁLVAREZ P.

09 de agosto de 2021 12:00 AM

Para los líderes sociales del departamento de Sucre, la incidencia de grupos armados ilegales en el municipio de San Onofre no se acaba, debido a que cada vez más ese territorio se fortalece como corredor de narcotráfico.

Uno de esos líderes es Rodrigo Ramírez Salazar, quien declara que la mala situación de orden público del municipio se remonta a las épocas de la consolidación de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) y del establecimiento de esas zonas como puntos de salida de estupefacientes hacia la zona costera, desde donde parte hacia países de Centroamérica.

Ramírez Salazar es coordinador del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CPDH Sucre), y afirma que “si bien hubo un proceso de desmovilización de las fuerzas paramilitares, San Onofre nunca ha dejado de tener presencia de actores armados irregulares. Aunque después de la desmovilización, esos grupos eran más del narcotráfico, pero en la actualidad identificamos nuevamente fenómenos de paramilitarismo”.

Este fenómeno, según Ramírez Salazar, se recrudeció a mediados de 2018 “cuando los paramilitares empezaron a cambiar los métodos de hacer presencia en el territorio, en busca de tener más control social en las comunidades y ejerciendo un dominio hegemónico, manejando tanto las economías legales como las ilegales, constituyéndose como la única autoridad en el pueblo y teniendo incidencia en los procesos políticos de la región”.

Asegura que el grupo que se hace llamar “Autodefensas Gaitanistas de Colombia” también hace parte del grupo delincuencial denominado Clan del Golfo, “pero el Estado, para no darle un estatus político, lo reduce únicamente al Clan del Golfo. Aun así, lo que tenemos claro es que es la misma cosa”.

También afirma que las acciones de los grupos armados ilegales en los últimos días tendrían que ver con el proceso de elecciones atípicas para la Alcaldía, que se está desarrollando en San Onofre, “y para el cual ya están presionando a las comunidades a favor de uno de los candidatos. Eso les queda fácil hacerlo, porque ya están consolidados en San Onofre, pero su intención es extenderse hacia los demás municipios de Sucre; y para eso vienen organizando asambleas obligatorias con los campesinos, cosa que ya hemos denunciado ante las autoridades departamentales, pero la respuesta es la negación de la problemática. Estas insisten en que se trata solamente de un problema de narcotráfico y que el paramilitarismo nada tiene que ver. Es decir, se deslegitiman las denuncias y se ignora el fenómeno de reparamilitarización que está sufriendo la región”.

De acuerdo con el defensor, los grupos armados ilegales obtienen el 80% de sus ganancias con la exportación de estupefacientes, pero también intervienen en economías ilegales como la prostitución, el microtráfico y las extorsiones.

“En la subregión de La Mojana —agrega—, hemos constatado que tienen control sobre los precios de la producción agropecuaria. Ellos fijan el precio del arroz y cobran porcentajes sobre los negocios que adelantan los ciudadanos. Asimismo, aspiran a cargos públicos y evitan que se organicen movimientos sociales. Parece ser que esta es una respuesta a la consolidación de los grupos defensores de derechos humanos en el territorio”.

Respecto a los presuntos asesinatos selectivos que se han venido dando en la región, sostiene que tienen mucho que ver con las disputas internas de los armados ilegales, por dominio de territorios y por ganancias del microtráfico. “Pero lo que vemos con preocupación es que dentro de esas acciones criminales se están perpetrando homicidios, amenazas y desplazamientos forzados contra población civil y líderes sociales”, dijo.

“La violencia nunca se ha ido”: indígenas

Una fuente que pidió la reserva de su nombre dijo que la violencia paramilitar no se terminó con la desmovilización de los años noventa.

“Para nosotros los indígenas ha seguido igual. Nuestra economía básica es la agricultura, y a muchos de nosotros nos da miedo ir a trabajar al campo. Por costumbre ancestral, siempre nos levantábamos en la madrugada para ir a la roza, pero ahora hay que salir a las 6 de la mañana para no encontrarse algún contratiempo en el camino. Nuestros niños viven aterrorizados, porque algunas de las matanzas selectivas se han dado cerca de nuestro cabildo. Este año nos mataron al alguacil del cabildo de Libertad”.

Cuando estas cosas suceden, dijo la fuente, prefieren dirigirse a las organizaciones de derechos humanos, a las defensorías y las personerías, debido a que no encuentran mucho respaldo en la Fuerza Pública.

“En Sucre tenemos siete cabildos indígenas: Berruga, Rincón, Libertad, Pajonal, Palo Alto, Sincelejito y Vista Hermosa. Ninguno de esos cabildos ha dejado de sufrir desde que comenzó la violencia. Vivimos con miedo. La violencia ha sido la misma siempre; y ahora está peor, porque antes uno sabía quiénes eran los paramilitares, ahora no se sabe quién es quién”.

“Solo hay narcos”: gobernador

El gobernador de Sucre, Héctor Olimpo Espinosa Oliver, dice no creer que haya nuevamente paramilitares en San Onofre.

“Pero —explica— a partir de la desmovilización, esos grupos se acabaron. Lo que pasa es que el narcotráfico reclutó a algunos de esos hombres, así como los que surgieron de los acuerdos de paz con la guerrilla. Hoy en día en San Onofre no hay paramilitares sino narcotraficantes, quienes, a la vez que cuidan las rutas del narcotráfico, intimidan a la población”.

El mandatario acepta que San Onofre es un corredor de narcotráfico, que complica la seguridad en la zona y en los Montes de María, que es la bisagra entre el río Magdalena y el mar Caribe, siendo San Onofre la franja de mar Caribe que está más próxima a Montes de María.

“Pero no es cierto que los armados ilegales son la única autoridad en San Onofre, ya que tenemos presencia de la Armada Nacional, de la Infantería de Marina y la Policía Nacional, que tienen muy buenos resultados operativos por mostrar. No es una lucha fácil, pero terminaremos ganándola, aunque seguramente es cierto que los armados ilegales están incidiendo en la economía y en la política, porque cuando logran intimidar a una población esas cosas podrían darse. Pero hay unas investigaciones en curso que pronto darán resultado”.

Sin embargo, advierte no tener constancia de que los armados ilegales estén presionando en el proceso de elecciones atípicas a favor de un candidato en San Onofre, “pero lo que sí hay son rumores, los cuales se están investigando para saber qué tanto fundamento tienen”.

Para el gobernador podría ser posible que los armados ilegales pretendan expandirse hacia otros municipios de Sucre, puesto que necesitan controlar las rutas del narcotráfico “y su playa predilecta es la franja que queda entre San Onofre y Marialabaja. Alrededor están El Carmen de Bolívar, Ovejas, Colosó, Chalán, Toluviejo y Tolú”.

En cuanto a las quejas de los indígenas, respecto a que para ellos la violencia no ha pasado, señala que “los indicadores dicen otra cosa: se han disminuido todos los delitos en el departamento desde hace dos décadas hasta hoy. Obviamente, hay algunas formas de amenaza distintas a los que se dieron en la época de los paramilitares y guerrilleros que operaban principalmente Montes de María. Sí hay problemas, pero mucho menos que antes. Tenemos un reto muy grande en proteger a nuestras comunidades étnicas”.

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