Regional


Preocupación por creciente inseguridad en Tierrabomba

Dicen los gestores sociales que están sufriendo la incursión de foráneos, que aprovechan la soledad que ha producido la pandemia para robar.

RUBÉN DARÍO ÁLVAREZ P.

13 de diciembre de 2020 12:00 AM

Los habitantes del corregimiento de Tierrabomba dijeron que están preocupados por una ola de inseguridad que viene azotando a esa localidad y a toda la zona insular de Cartagena.

Al respecto, Wilman Herrera Imitola, abogado de los pueblos y barrios de la bahía de Cartagena, comentó que por cuenta de ese fenómeno vienen tratando de reunirse con el secretario del Interior del Distrito, David Múnera, pero no ha sido posible.

“Vemos con extrañeza –indicó Herrera— que, desde hace un mes, venimos pidiendo la organización de un consejo de seguridad, pero el despacho del Interior no nos responde en forma alguna”.

Herrera dijo que, de lograrse esa reunión, también se hablaría de acordar estrategias para el sector de Playa Blanca, para que en esta temporada alta de turismo se pueda trabajar sin ningún inconveniente con medidas y protocolos de bioseguridad que eviten la propagación del COVID-19.

Herrera Imitola, quien también es el representante legal del Consejo Comunitario de Caño de Loro, manifestó que en este momento Tierrabomba viene enfrentando enormes retos en seguridad, lo cual se ha dado a conocer en diversos medios, con el fin de que el Gobierno distrital tome cartas en el asunto.

En días pasados –prosiguió Herrera-- se había programado un consejo de seguridad, pero repentinamente se canceló, “porque Múnera tenía otros compromisos”.

Añadió que la preocupación es total para los habitantes de la zona insular, quienes advierten que el grado de complejidad es causa de la crisis de salud asociada al virus, sobre todo porque en la isla no se cuenta con centros asistenciales ni agua potable.

“Las restricciones sociales, por causa de la pandemia, impactaron la generación de recursos en estas poblaciones, cuyos habitantes se dedican a la pesca y al turismo, de modo que los resultados de la crisis se ven en nuestras calles con tantos jóvenes desocupados”, advirtió el líder.

Enfatizó en que “ni los fallos judiciales, que nos dan la razón y que condenan al Distrito, son suficientes para hacer que la Secretaría del Interior quiera conocer los problemas de inseguridad que estamos enfrentando, con consecuencias preocupantes que van en aumento”.

Cabe recordar que en julio pasado los nativos afirmaron que se sienten abandonados por el Gobierno nacional y la Alcaldía de Cartagena, debido a que no tienen servicio de agua potable, clave para el lavado de manos en estos tiempos de pandemia, y tampoco hay un óptimo servicio de salud. De hecho, ni siquiera cuentan con un hospital o CAP para atender sus emergencias.

Por esa razón, desde que se declaró la pandemia, los residentes se dispusieron a prevenir la llegada del COVID-19, por lo cual, al notar la presencia de foráneos en sus playas, llaman a las unidades de Guardacostas.

En Barú también

Por su parte, David González Cardales, un líder social de la isla de Barú, ratificó que, en efecto, por cuenta de la pandemia, se han dejado de percibir unos 11 mil millones de pesos por concepto de turismo en la zona insular.

En cuanto a la delincuencia que denuncia el abogado Herrera, el líder González aseguró que viene siendo perpetrada por sujetos extraños a los pueblos de la bahía, quienes aprovechan la soledad que se está adueñando de esas localidades para cometer sus actos delictivos.

Sin embargo, indicó que hasta el momento en Barú no se han presentado casos de COVID-19, por lo cual quisieran que se diera la reapertura del sector Playa Blanca, que es de donde más se generan los ingresos.

“En ese sentido –continuó— nos hemos venido reuniendo con el secretario del Interior, con quien hemos organizado unas mesas de trabajo, en donde hemos visto que el Distrito tiene la voluntad de coadyuvar para que se dé la reapertura de Playa Blanca”.

Desde el viernes en la tarde, El Universal intentó comunicarse con el secretario del Interior del Distrito, pero este no respondió su teléfono celular.