Regional


Rehabilitarán los distritos de riego de Santa Lucía y Repelón

La Asamblea del Atlántico aprobó 34.315 millones de pesos para reactivar la productividad del campo; en agronegocios se hará una inversión de $7.315 millones.

EL UNIVERSAL

23 de octubre de 2020 01:47 PM

Una inversión de 34.315 millones de pesos, que será financiada con recursos de vigencias futuras, y que pasó a sanción de la gobernadora Elsa Noguera, fue aprobada por la Asamblea del Atlántico, recursos que estarán destinados a dos proyectos de ordenanza: uno para rehabilitar los distritos de riego de Repelón y Santa Lucía y el otro tiene como finalidad el impulso de agronegocios.

El diputado Miguel Ramos, ponente del proyecto de impulso a los agronegocios, explicó que esta iniciativa genera ilusión en el sector productivo, debido a que se ha hecho una planificación adecuada y va en concordancia con los que se ha proyectado en el plan de desarrollo por parte de la Administración Departamental.

“Este proyecto contempla la siembra de 750 hectáreas de palma de aceite, 50 de limón tahití, 40 de plátano y 10 de mango; además, se hará acompañamiento técnico, social y ambiental. Todo está encadenado”, dijo Ramos.

El subsecretario de Desarrollo Económico del Departamento, Juan Camilo Restrepo, durante la explicación que dio en la sesión pasada, manifestó que estos proyectos que se aprobaron van encadenados con los convenios que se firmaron con la ADR y Finagro que trasladan la operación de los distritos de riego a la Gobernación y ofrecen líneas de créditos a los productores.

Un detalle importante es que se garantiza la comercialización de estos productos.

El otro proyecto, que tiene como finalidad la rehabilitación de los distritos de riego, contempla una inversión de 27.000 millones de pesos para aumentar la operatividad de estos sistemas que en la actualidad operan en un 30 %.

Este proyecto consta de una primera fase, que consiste en optimizar los canales, bombas, las instalaciones y poner micromedidores para que no se desperdicie el agua y se tenga claridad de cuánta agua usan los productores.

“El agua llega bombeada y no por gravedad, esto incrementa los costos y en esas condiciones no se puede hacer un cultivo con proyección porque no hay garantías de agua”, dijo el diputado Gonzalo Baute, ponente del proyecto.

Lo que se busca con estas iniciativas que se aprobaron es que el Atlántico tenga una agricultura moderna, eficiente y pueda llegar a grandes mercados, no solo nacionales no internacionales.