Regional


Se desató la inundación en municipios Simití y Morales

El nivel del río Magdalena está por encima de la cota de desbordamiento. Los habitantes han contado con el apoyo de la fuerza pública. Hay unas 500 familias damnificadas en las zonas rurales.

RUBÉN DARÍO ÁLVAREZ P.

24 de noviembre de 2020 12:00 AM

Los municipios de Morales y Simití, sur de Bolívar, además de sus zonas rurales, se encuentran invadidos por las aguas de varios de los afluentes del río Magdalena.

Neguib Eslait Barrios, el alcalde de Morales, informó que hacía mucho tiempo no se había dado una creciente del Magdalena, como la que ahora se está padeciendo en esa zona.

Explicó que las comunidades más afectadas son las localizadas alrededor del brazo del río Simití, en la margen izquierda.

Una de esas pertenece al corregimiento de Paredes de Ororia, al igual que todas sus veredas, donde hay familias damnificadas y extensiones de cultivos de pancoger aprisionados por las aguas.

Igualmente, hay otro grupo de comunidades perjudicadas cerca de la quebrada La Bonga, cuerpo de agua que ha presentado varias subiendas súbitas, teniendo como víctimas las veredas de Simoita y La Arcadia, esta última reconocida como productora de arroz, cuyos cultivos también están en peligro.

“En la parte baja --continuó-- llegando a las islas de Morales, que constituyen, aproximadamente, cincuenta mil hectáreas, siempre hemos identificado unos puntos críticos, que, desde comienzos de esta administración, se le han hecho trabajos de enrocado, que, en plena crisis, están funcionando muy bien”.

Sin embargo, el mandatario anotó que se presentaron unas erosiones recientes “en los puntos de Chaparral, vereda San José y en El Roble, donde, en conjunto con la comunidad, se hicieron unos trinchos con palos, que han permitido mantener la isla sin inundación”.

Eslait Barrios contó que ya se cumplieron cuatro días de inundaciones, que están dejando 500 familias afectadas y unas 1.500 hectáreas, entre cultivos de pancoger, arroz y terrenos para la ganadería.

Similares afectaciones se han dado en el vecino municipio de Simití, a orillas del río del mismo nombre, el cual también tiene que ver con la emergencia de Morales.

Las unidades de gestión de riesgos locales dicen estar adelantando los censos, además de decretar la calamidad pública, para la entrega de las ayudas humanitarias a los damnificados, “pero faltan muchas obras de infraestructura, además de que el calentamiento global, la tala indiscriminada de árboles y la minería ilegal han hecho que los cauces de las partes altas se comporten mal en cada invierno”.

Al respecto, el director de la Unidad de Gestión de Riesgos de Bolívar, José Ricaurte Gómez, dijo que en los últimos años no se había visto una elevación tan grande de los niveles del río Magdalena.

“Indiscutiblemente --añadió-- la apertura de las compuertas de Hidrosogamoso está generando erosiones en los jarillones de los centros poblados. Ya hicimos el llamado a los ministerios del Medio Ambiente y de Transporte y a Cormagdalena, porque la sedimentación de nuestros afluentes ha generado unas islas, que, a su vez, cambian el sentido de las corrientes, que chocan contra los municipios y se producen las inundaciones”.