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Sigue polémica por lote invadido en Puerto Badel

Javier Curi Osorio dijo que ese lote pertenece a su familia desde hace 25 años. Según él, el procedimiento de recuperación del terreno se ha hecho conforme a la ley.

RUBÉN DARÍO ÁLVAREZ P.

18 de septiembre de 2020 12:00 AM

Tal como lo informó en su momento la Secretaría del Interior del municipio de Arjona, el lote que unas 200 familias invadieron, en el corregimiento de Puerto Badel, al parecer no es del Estado sino de carácter privado.

En efecto, ayer El Universal logró contactar al ciudadano Javier Curi Osorio, quien aseguró que ese lote pertenece a su familia desde hace 25 años, cuando su padre, Nicolás Curi Vergara, lo compró al Instituto Colombiano de la Reforma Agraria (Incora).

Curi Osorio explicó que, desde los años 60, esos predios estaban en manos del Incora como parcelas, una a nombre de Cecilio Maza; y la otra, a nombre de José Correa, a quienes Nicolás Curi les compró parte de esos terrenos.

El resto fue comprado por personas como Nicolás Porto, José Carmona y Wilfrido Meza, entre otras.

“Pero --agregó Curi-- nos llama la atención que, después de 25 años, muchas familias de Puerto Badel, quienes nos conocen bien, hayan invadido la propiedad nuestra y la de Nicolás Porto. Sin embargo, aclaro que las diligencias de desalojo las hemos cumplido conforme indica la ley y jamás hemos incurrido en amenazas de muerte contra nadie, porque esa nunca ha sido nuestra manera de proceder”.

Contó que el pasado 31 de agosto presentó, ante la Comandancia de la Policía de Arjona, una solicitud de acción preventiva; y el 2 de septiembre el predio fue desalojado.

“Sin embargo --prosiguió--, estas familias regresaron a invadir, aduciendo que ese predio no es de nosotros sino del Estado, cosa que no es así; y si alguien tuviera que reclamarnos sería José Correa, el primer adjudicatario”.

Relató que quienes optaron por la violencia, presuntamente, fueron los invasores, puesto que agredieron y amenazaron a un vigilante que la familia Curi puso en los predios desde hace seis años; y quien tenía allí sus cultivos de pancoger, los cuales arrasaron los invasores.

“Los invasores culpan al vigilante del desalojo, por lo cual él instaurará la denuncia en la Defensoría del Pueblo, por tratarse de una persona desplazada”, comentó Curi y agregó que el día que el Esmad ejecutó el desalojo hubo diálogo con un grupo de los invasores y se les citó ante la Inspección de Policía de Arjona, para el 3 de septiembre, pero no asistieron, lo que quedó registrado en un acta.

Indicó que le llama poderosamente la atención que la invasión se haya dado precisamente en estos momentos, cuando el Gobierno nacional tiene identificadas esas tierras, para el proyecto de esclusas del canal del Dique, por lo cual se está hablando de consultas previas con las comunidades que están a lo largo de ese cuerpo de agua.

Aseguró estar enterado de que la mayoría de los invasores tienen casa propia.

Por su parte, Yeisis Velásquez, una de las invasoras, expresó que el tramo que ellos invadieron no es de la familia Curi sino del Estado, pues el anterior dueño perdió la propiedad por deudas con el catastro.

Insistió en que el desalojo no se hizo de manera pacífica y que, por lo contrario, los efectivos del Esmad ingresaron al pueblo, lanzaron bombas lacrimógenas y ultrajaron a los pobladores.

Aclaró que al vigilante nunca se le agredió sino a sus cultivos, “porque cuando llegó el Esmad, animó a los agentes para que nos atacaran”.

En cuanto a la citación en la Inspección de Arjona, manifestó que los invasores sí asistieron y se quedaron esperando a Javier Curi.

Por último, negó que estén pendientes de la consulta previa por el proyecto del canal del Dique y que la causa de la invasión es la falta de viviendas que padece Puerto Badel, “por eso la mayoría de invasores somos personas jóvenes con hijos pequeños”.