Sucre


Colosó tiene penoso récord en trashumancia

ÁNGEL MIGUEL PÉREZ MARTÍNEZ

15 de junio de 2015 12:00 AM

El municipio de Colosó, en el departamento de Sucre, tiene el vergonzoso récord que lo presenta como una de las poblaciones colombianas que mayor trasteos de votantes ha hecho con miras a la próximas elecciones.

Colosó está dentro de las diez localidades del país en donde más inscripciones de cédulas se han adelantado para el próximo proceso electoral y vergonzosamente presenta  más votantes que habitantes.

Así lo afirmó en su reciente visita a la ciudad de Sincelejo, la Directora Nacional de la Misión de Observación Electoral, Alejandra Barrios, quien hizo en Sucre el lanzamiento oficial del proceso de seguimiento de la MOE.

“Este municipio además hace parte de un grupo de localidades que tienen la característica de registrar pequeñas diferencias en la cantidad de votos entre quien gana la alcaldía y el aspirante que queda en el segundo lugar”, dijo la funcionaria.

Cabe anotar que el municipio Colosó al mismo tiempo tiene la “negra” característica de presentar alteraciones de orden público antes y después de presentadas las elecciones, sobre todo cuando son para la alcaldía, recordó Barrios.

La misma fuente señaló que el municipio de Coveñas está marcado como el anterior por problemas de financiación ilegal de las campañas políticas y la elección de un candidato que “el pueblo no quiere como alcalde”.

Siguiendo con el ranking negativo de trashumancia electoral está la localidad de Chalán, luego le siguen los municipios de Buenavista, San Pedro y Toluviejo, en donde el censo electoral casi alcanza al poblacional, con diferencias entre 12 y 348 habitantes.

“Cuando vemos el tema de inscripción de cédulas, nos volvemos a encontrar con varios de estos viejos conocidos, como son Colosó, Coveñas, Buenavista, Betulia y Palmito que tienen totalmente excedido el promedio departamental e incluso nacional”, señaló la representante de la MOE.

A propósito, el promedio nacional de inscripción de cédulas en Colombia es de 26 ciudadanos por cada mil habitantes y dentro de este se encuentran ciudades como Bogotá, “lo que muestra claramente un comportamiento inusual que explica ya sea con la compra de votos o la oferta de bienes o servicios para que ciudadanos que no habitan en el respectivo municipio voten por candidatos que no tienen los suficientes sufragios en sus localidades”.

Para la observadora electoral, en Colombia “elegimos no a través de convicciones ideológicas o de mejores propuestas, lo estamos haciendo por el ofrecimiento de bienes y servicios, así mismo por medio de la compra de voto, y en esto como ciudadanos debemos ser más exigentes”.

Es lamentable que departamentos tan ricos y con mayor presencia en el Congreso de la República como Sucre, siga teniendo bajos niveles de educación y suministro de agua, porque los recursos se están utilizando no para la ciudadanía, sino para beneficio personal”.

Finalmente, ante la pregunta de que si en Colombia hace falta conocimiento en el ejercicio de la política o hay fallas en el proceso eleccionario, la funcionaria enfatizó, “lo que tenemos es un sistema político precario y muy cerrado, donde no hay elección objetiva ni democrática de candidatos”.

“El poder pertenece a unas familias que se siguen repitiendo en los cargos, y los partidos políticos no parecen pertenecer a sus militantes, sino a personas con nombres propios, caso claro es el departamento de Sucre, quien tiene casi toda la representación en el Congreso de la República en una familia”.