Sucre


Mecánico y líder político, ad portas de cumplir 100 años de vida

Luis Manuel Escudero Benítez cumplirá 100 años de vida este martes 25 de agosto de 2020 en el corregimiento de Guayabal, municipio de Coveñas.

EL UNIVERSAL

23 de agosto de 2020 01:35 PM

En medio de la situación por la que atraviesa el planeta, la salud y la vida se reafirman como los tesoros más preciados para el ser humano. Dadas estas circunstancias, si cumplir 100 años de edad, es un hecho extraordinario, alcanzarlo en un contexto de pandemia mundial, lo vuelve aún más asombroso.

Este es el caso de Luis Manuel Escudero Benítez, quien nació el 25 de agosto de 1920, justamente cuando el mundo apenas se reincorporaba de la pandemia de gripe española. Ahora, cien años después, por cosas del destino, este longevo hombre celebra un siglo de vida en medio de otra emergencia sanitaria global, la de COVID-19.

Sobre la pandemia de aquella época, sus padres le contaron que a las personas que morían, las enterraban de inmediato y luego les hacían una misa, así mismo, que por temor a la enfermedad, el presidente Marco Fidel Suárez se encerró con toda su familia en el Palacio y no dejó entrar a nadie durante semanas.

“En ese tiempo no había tanta facilidad para enterarse de las noticias, no existía la radio, muchos menos la televisión, pero si recuerdo a mis padres hablar de ese suceso y de las decisiones que tomó en su momento el presidente conservador Marco Fidel Suárez para tratar de controlar la enfermedad”, comenta el nacido en San Antonio de Palmito.

Luis Manuel vive en el municipio de Coveñas desde hacen más de 90 años, cuando aún el balneario turístico era corregimiento de Santiago de Tolú. Él, de corazón noble, amante del porro y muy a pesar de su edad, de memoria prodigiosa, perdió a su compañera de vida hace cuatro años, doña Leonilde Sevilla Herrera, con quien tuvo ocho hijos.

Sus familiares y amigos le llaman cariñosamente “Licho”, goza de una salud estable y una mente lúcida que le permite contar con agrado sus historias y anécdotas de todo un siglo de vida, aunque aveces con nostalgia, recuerda sus tiempos de juventud.

Actualmente se encuentra entre cuatro paredes por aquello de la cuarentena, pero está feliz, pues este martes cumplirá la meta de los 100 años de edad y espera celebrar junto a los suyos.

El “viejo Luis” es muy querido y respetado en su comunidad de Guayabal, su bondad y ganas de ayudar a pesar de su edad, le hicieron merecedor de un cariño especial por parte de todos sus vecinos.

Durante su vida fue tornero mecánico de profesión, trabajó por mucho tiempo en la empresa SAGOC, antes de ser adquirida por la gigante compañía petrolera nacional, allí logró pensionarse y el sustento para mantener a su familia.

De igual manera, se desempeñó como inspector de policía en el corregimiento de El Reparo y también fue un reconocido líder político en su terruño, haciendo grandes aportes y gestiones en su comunidad, uno de ellos, la consecución de la energía eléctrica para el corregimiento de Guayabal en el año 1980.

Su liderazgo social lo convirtió en un respetado líder que era reconocido por los caciques políticos del departamento, quienes no dudaban en recibirlo en sus despachos a donde siempre iba a pedir obras para su pueblo y sus habitantes. Así mismo, su casa, esa misma en la que hoy pasa sus días, era el epicentro de los connotados líderes políticos.

Otro logro de Luis durante su trasegar por este mundo fue la creación de las fiestas de toros del corregimiento de Guayabal, la cuales tenían gran relevancia departamental y regional, festividades de la cuales él era su presidente y organizador.

El centenario abuelo es uno de los habitantes más longevos de la zona y vivió innumerables hechos históricos, así como transformaciones culturales y tecnológicas.

“Hoy todo es muy diferente, antes era todo más difícil, pero mi generación aportó mucho para facilitar las cosas a las siguientes. Por ejemplo, antes nos tocaba poner un marconi para comunicarnos, luego llegó el telegrama, hasta que apareció el teléfono fijo, el fax. Ahora me cuentan mis hijos y nietos que todo eso se puede realizar desde el celular”.

Hoy Luis convive en su morada y disfruta sus días con el cariño de sus hijos, yernos, nietos, bisnietos y tataranietos. Y se muestra como una luz en estos tiempos difíciles, una luz que a pesar de sus 100 años de vida sigue brillando con fuerza y llevando sonrisas a todos los que le rodean.

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