La vagina es tan importante como el rostro, y no es una exageración. ¿No lo cree? Entonces imagínese lo que usted sentiría si, a la hora de tener relaciones sexuales le toca apagar la luz porque sus genitales son muy grandes o simplemente sus labios están flácidos por el paso de los años o los partos. Esto se puede comparar con la aplicación de mucho maquillaje para ocultar las imperfecciones de la cara.
El resultado en ambos casos es el mismo: por más oscuridad o exceso de maquillaje, las imperfecciones seguirán allí y con el paso del tiempo sus complejos se acrecentarán.
En estos casos, el rejuvenecimiento vaginal láser o diseño vaginal láser, puede ser una buena opción de corrección para esas imperfecciones o inconformidades. (Lea también: Mujer, hable sobre su vagina)
“El rejuvenecimiento vaginal láser, es un procedimiento que se realiza en mujeres mayores de 18 años que se sienten inconformes con sus genitales, ya sea por cuestiones genéticas, es decir, porque nacieron así y con el tiempo se han desarrollado de esa manera, o porque han tenido partos y cirugías vaginales que han desfigurado su zona genital. También puede ser que hayan perdido peso o que los años hayan pasado y hayan dejado flacidez en esta zona”, explica Elena Barbosa, ginecóloga con experiencia en estética vaginal. (Lea también: Terapia de reemplazo hormonal, necesaria para envejecer bien)
“Claro está que, la causa más común de esta cirugía, son los partos, debido a que a veces no son bien corregidos los desagarros o episiorrafias que se realizan con éstos y quedan alteraciones en la zona genital”, agrega. (Lea también: Crisis en la cama de las mujeres climatéricas)
De acuerdo a la necesidad
El rejuvenecimiento vaginal láser está conformado por varios procedimientos que van de acuerdo a la necesidad de la paciente.
“En este conjunto hay varios procedimientos: himenoplástia (reconstrucción del himen), perinioplástia, labioplastia de labios menores, aumento de los labios mayores, lipoplástia de monte de Vénus o de los labios mayores, reducción de exceso de piel del clítoris, intensificación del punto G, rejuvenecimiento de vulva o área vaginal, eliminación de cicatrices producida por partos y extirpación de verrugas”, señala Elena Barbosa.
La mayoría de estos procedimientos realizados con láser (el cual es usado para cortar y cauterizar al tiempo), duran menos de una hora, mientras que al hacerlos de forma convencional pueden durar dos horas o un poco más.
“Los procedimientos generalmente son ambulatorios, se hacen bajo anestesia regional en una silla de montar, la recuperación de la anestesia es de una a dos horas y la paciente enseguida se puede ir para su casa con una incapacidad de entre 5 y 7 días, en la que se recomienda usar ropa ancha por la cicatrización de la zona. Cuando se realiza convencionalmente, la incapacidad dura unos 20 ó 30 días y debe estar al menos 24 horas en hospitalización”, indica la Ginecóloga.
“Con láser cambian varias cosas: se ahorra tiempo quirúrgico, sangrado, recuperación anestésica y quirúrgica, porque habitualmente por ejemplo, el procedimiento puede durar unas 2 horas, pero con láser dura menos porque a la vez que se va cortando, se cauteriza y así la paciente no sangra”, añade.
Da seguridad y autoestima
Un rejuvenecimiento vaginal no es puro cuento. Es un conjunto de procedimientos que mejoran la calidad de vida de quien los requiera, le permite tener un desarrollo pleno de su sexualidad y por ende, una mejor relación con su pareja y consigo misma.
“Muchas mujeres se sienten insatisfechas con su zona genital y esto les trae problemas de autoestima y con sus parejas; lo que sucede es que no se ha llegado a la consciencia plena de lo necesario que es, el que ellas se sientan bien con su cuerpo y sus genitales. Incluso a muchas les da pena expresarlo”, dice la Médica.
Sentirse bien con su vagina, le brinda seguridad, fortalece su autestima, aumenta su satisfacción sexual y mejora su relación de pareja.
Las mujeres ya no están obligadas a permanecer con la luz apagada o a negarse el placer, lo cual hace importante que se sientan bien consigo mismas y por supuesto, con sus genitales, más aún si se tiene en cuenta que éstos no son solo un canal para traer hijos al mundo, sino un centro de placer. (Lea también: Disfrute su sexualidad en la menopausia)
Algunos procedimientos
- Labioplástia de labios menores. Es la disminución de los labios menores, con lo cual mejora la imagen de los genitales. Es motivo de consulta frecuente entre las mujeres jóvenes, porque eso les puede alterar: sensibilidad a la hora de tener relaciones sexuales o por el roce con la ropa ajustada y pena con su pareja.
- Lipoplástia del monte de vénus o de los labios mayores. Es la disminución del abultamiento de la zona genital, en la que se realiza una especie de liposucción pequeña. Cuando la vagina es abultada, apena a la mujer y le genera incomodidad con la ropa ajustada por que se les marca.
- Aumento de los labios mayores. Se rellena esta zona con la grasa del mismo cuerpo o con ácido hialurónico para tratar la flacidez que deja a veces la pérdida de peso, los cambios hormonales o los años.
- Perinioplástia. Es la que mejora la zona en la que se producen los desgarros, la cual a veces se desfigura por las episiorrafias de los partos o cicatrices de la maternidad.
- Himenoplástia. Es la corrección del himen en la que se pone nuevamente de forma íntegra. Se realiza en ciertas pacientes.
- Intensificación del Punto G. Es el único procedimiento no quirúrgico que se realiza en el consultorio, con él se aumenta el tamaño de la zona erógena de la mujer que es en la parte anterior a la vagina y se realiza con ácido hialurónico, lo cual va a dejar que sienta más placer durante las relaciones sexuales. Aunque el ácido hialurónico se absorbe después de cierto tiempo, no necesariamente la paciente va a tener que hacerlo a cada rato. Eso ya depende de lo que ella quiera. Es importante si se tiene en cuenta que, si la sexualidad es más placentera para ella, también lo será para su pareja.
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