Salud


Alerta: en 2017 van 140 casos de tuberculosis

MÓNICA MEZA ALTAMAR

15 de mayo de 2017 12:00 AM

Por ser una enfermedad contagiosa que puede causar la muerte si no se trata adecuadamente, Cartagena Cómo Vamos (CCV) manifestó preocupación en su informe de Calidad de Vida 2015, pues la incidencia de la tuberculosis no bajó considerablemente de 2014 a 2015, por el contrario aumentó. Este año, el panorama no es más alentador. 

Luisana Cárcamo, líder del Programa de Tuberculosis y Lepra del Dadis, informó que en lo transcurrido de este año han sido diagnosticados con tuberculosis 140 pacientes, de los cuales fallecieron seis. No obstante, se desconoce si su muerte fue causada por la enfermedad contagiosa, por otro tipo de complicación o por padecer otras enfermedades. Esta semana se realizará el análisis de cada caso.

Cárcamo afirmó que “la tendencia en los últimos años, en la última década, ha sido hacia el aumento. En el 2006 estábamos diagnosticando unos 100 casos, ya hemos inclusive llegado a 290 y como va el panorama en este año me preocupa. Si seguimos con esa tendencia podríamos llegar a superar las cifras del año anterior”.

En 2016 fueron diagnosticados con tuberculosis 263 pacientes, de los cuales 33 fallecieron, pero la funcionaria del Dadis recalcó que de esos 33 solo siete murieron por la mencionada enfermedad.

“A esas personas se les hizo el análisis de mortalidad en comités de vigilancia epidemiológica (Cove), para establecer si su muerte fue causada por la tuberculosis. De esos 33 solo siete murieron por tuberculosis. El resto murió por otras comorbilidades, es decir, enfermedades asociadas, como el VIH y el cáncer de pulmón, u otras complicaciones”.

Así, en 2015 fueron diagnosticados 277 casos con 34 muertes, de las cuales 20 están directamente relacionadas con la tuberculosis; y en 2014 se diagnosticaron 292 casos con 28 muertes, de las cuales 18 fueron causadas por tuberculosis.

Cárcamo precisó que “una cosa es mortalidad y otra letalidad, que es cuando se muere por la enfermedad. Las cifras indican que la mortalidad ha ido aumentando un poco, pero la letalidad ha ido disminuyendo. Lo que quiere decir es que se siguen muriendo las personas que padecen tuberculosis, pero no mueren por esta sino por enfermedades asociadas u otro tipo de complicaciones”.

Sin embargo, aseguró que “el dato de mortalidad es de impacto para nosotros en el programa, porque con un tratamiento tan exitoso no deberíamos tener muertes. Nos toca fortalecer la parte de los seguimientos a los pacientes, evitar que se nos vayan de los esquemas de tratamientos, es decir, que terminen los tratamientos para evitar complicaciones clínicas y fallecimientos”.

“El que busca, encuentra”

Debido a que no hay nada que prevenga la tuberculosis, la líder del Programa de Tuberculosis y Lepra del Dadis dijo que “lo mejor es encontrar casos, porque en la medida en que se detecta de manera temprana, los indicadores de mortalidad disminuyen. Las acciones de búsqueda han aumentado y como dice el refrán, el que busca, encuentra”.

Señaló que “nosotros tenemos la responsabilidad de velar e incentivar la búsqueda de sintomáticos respiratorios, que son las personas en las que podemos pensar como futuros pacientes o que ya son pacientes. Como autoridad sanitaria tenemos que exigir a las instituciones, llámese EPS, aseguradoras o IPS, que hagan la búsqueda institucional de los sintomáticos respiratorios, con unas características particulares, para poder hacer tamizajes y diagnosticar tuberculosis”.

Desde el Dadis -contó Cárcamo- “lo hacemos a nivel colectivo en lo que llamamos búsquedas comunitarias y a través del estudio de los contactos, es decir familiares de pacientes con tuberculosis, que son los que están más expuestos y tienen más riesgo de padecer la enfermedad. El deber es hacer una visita de investigación al paciente, mirar su núcleo familiar, identificar sintomáticos y hacer estudios epidemiológicos. Si encuentro sintomáticos dentro de ese grupo familiar automáticamente debo derivarlos a sus respectivos servicios de salud para que les hagan lo que indica el protocolo”.

“Cuando hacemos las visitas domiciliarias también hacemos prevención -añadió-. Si hay niños menores de cinco verificamos que esté vacunado con la BCG, hacemos el tamizaje para saber si está bien (...) A los adultos les explicamos que la tuberculosis es una enfermedad contagiosa, de transmisión por vía aérea.

Eso hace que la respiremos sin saberlo en espacios donde hay al menos un paciente con tuberculosis. Quienes están en mayor riesgo de contraer esta enfermedad son las personas que padecen desnutrición o tienen sistemas inmunológicos debilitados”.

La funcionaria destacó que “el éxito para evitar que se propague la tuberculosis es diagnosticar a los que están contagiados lo más pronto posible. En la medida en que aíslo al paciente que está regando la bacteria corto la cadena de transmisión”.

Aplicar a los niños menores de cinco años la vacuna BCG O o bacilo de Calmette-Guérin les proporciona inmunidad o protección contra la tuberculosis. //archivo

El hacinamiento carcelario es uno de los factores que agudiza la propagación de la tuberculosis. //archivo
Factores externos aumentan el riesgo de contraer tuberculosis

Luisana Cárcamo, líder del Programa de Tuberculosis y Lepra del Dadis, mencionó que “existen factores externos que favorecen la presencia de la tuberculosis en las comunidades. Entre ellos está el aumento de los pacientes con VIH”.

Explicó que “las personas en condición normal tienen un 10% de probabilidades de enfermarse con tuberculosis, pero una persona con VIH tiene un 50% de probabilidad”.

El hacinamiento es otro factor externo que está agudizando la propagación de la mencionada enfermedad. “La Cárcel de Ternera ni siquiera tiene un espacio de aislamiento respiratorio, entonces esos pacientes están hacinados en los patios, botando bacilos tuberculosos al aire que pueden afectar a los reclusos que tienen las defensas bajas, como es el caso de los que tienen VIH. Esa situación no nos permite hacer el control adecuado a la enfermedad, porque cada vez que intervenimos encontramos más casos”.

La tuberculosis (TB) es una infección bacteriana causada por un gérmen Mycobacterium tuberculosis. La bacteria suele atacar los pulmones, pero puede también dañar otras partes del cuerpo. Entre sus síntomas están: tos severa que dure tres semanas o más, bajar de peso y escupir sangre o mucosidad.