Salud


Alimente su sistema inmune, protéjase de virus y enfermedades

Alimentarse e hidratarse bien es necesario para fortalecer nuestro sistema inmune y enfrentar mejor las enfermedades.

IVIS MARTÍNEZ PIMIENTA

14 de julio de 2020 12:00 AM

Alimentarse mal afecta la capacidad que tiene nuestro organismo de defenderse de virus, bacterias y de enfermedades.

La experta Bricia López explica que “la energía y los nutrientes que obtenemos a través de la alimentación ejercen un papel importante en el desarrollo y preservación del sistema inmune, por lo que cualquier desequilibrio nutricional en el individuo afecta a su competencia e integridad”.

En pacientes con artritis reumatoide, por ejemplo, la desnutrición, la pérdida de masa magra y fuerza muscular y el aumento de la masa grasa, aumentan el riesgo cardiovascular; asimismo en lupus y esclerosis múltiple.

Claudia Mancera, Nutricionista de Cafam, aborda un poco más sobre esta relación:

¿Por qué se debilita nuestro sistema inmune?

- El sistema inmune se compone de una red de células, tejidos y órganos que trabajan en conjunto para proteger al cuerpo de agentes extraños (bacterias, virus, parásitos, hongos, toxinas, células cancerígenas, etc.) una primera línea de defensa la constituyen las barreras físicas y químicas, como son la piel y las mucosas (nasal, intestinal, etc.), sus secreciones (pH ácido del estómago, lisozima, y otros componentes antibacterianos del sudor y otras secreciones) y la flora intestinal. Un sistema inmune débil no puede detectar y eliminar a tiempo las células infectadas por bacterias y virus, lo que favorece la multiplicación de estos agentes y la infección de nuevas células. La acumulación de toxinas provenientes del medio ambiente, el consumo de cigarrillo y licor, una alimentación inadecuada, los altos niveles de ansiedad y estados depresivos, el aumento en los niveles de estrés, un mal patrón de sueño, el uso de algunos medicamentos, y la presencia de enfermedad crónicas, disminuyen la capacidad de nuestro sistema inmune para combatir estas infecciones.

¿Con enfermedades crónicas,

cómo debe cuidarse la alimentación?

- Todas las enfermedades crónicas ejercen efectos negativos sobre el funcionamiento del sistema inmune, en especial el sobrepeso y la obesidad, enfermedades como la diabetes tipo 2, hipertensión arterial, la enfermedad coronaria, entre otras.

Las personas que presentan algunas de estas enfermedades deben mantener las siguientes pautas:

- Tener porciones adecuadas de alimentos.

- Comer sin distracciones “comer con conciencia” en horarios ordenados.

- Amentar la ingesta de proteínas saludables (huevo, carnes, pollo y pescados sin grasa)

- Mantener una adecuada hidratación con agua.

- Incluir frutas y vegetales de 3 a 5 porciones diarias.

- De acuerdo a su tolerancia consumir 3 porciones de lácteos y derivados al día.

- No olvidar que alimentos como arroz, papa, yuca, plátanos, etc se pueden consumir en pequeñas porciones.

- Finalmente incluir grasas saludables a diario como aceites de girasol oliva, canola, aguacate, pescados como salmón, trucha, frutos secos, nueces, almendras pistachos a diario.

¿Cuál es el grupo de alimentos imprescindibles en nuestra dieta?

- Todos los alimentos son necesarios en nuestra dieta. Para fortalecer nuestro sistema inmune y tener un buen estado de salud debemos mantener las siguientes recomendaciones:

1 Mantener una buena hidratación: se recomienda de 1 a 2 litros de líquido al día, prefiriendo siempre el agua.

2 Tomar al menos 5 raciones entre frutas y hortalizas al día de todos los colores, al menos 3 raciones de frutas al día y 2 de vegetales al día.

3 Consumir alimentos fuentes de probióticos: estos producen un efecto benéfico al potenciar el sistema inmunológico y mejorar la flora intestinal, se encuentran en productos como el yogur, también los prebióticos que se encuentran alimentos ricos en fibra como frutas, en el trigo, la avena, cebollas, bananos, ajo, miel, puerros, alcachofas, frutas, la miel, y la soya.

4 Incluir alimentos fuentes de Vitamina B6: como el pollo, la ternera, el hígado, y la carne de cerdo, el pescado (salmón, atún, sardinas, mero) los frutos secos como las nueces, yema de huevo.

5 Consumir alimentos fuentes de Zinc: como las carnes rojas, hígado, semillas o frutos secos (maní, semillas de marañón, nueces) huevos, mariscos y cereales fortificados.

6 No olvidar el consumo de alimentos fuentes de Vitamina D como el salmón Los huevos, la mantequilla, el hígado y otras vísceras, y lácteos fortificados.