Salud


Arritmias en el corazón aumentan riesgo de Ataque Cerebrovascular

La fibrilación auricular es la arritmia cardíaca más frecuente, en la que hay una inadecuada contracción de las aurículas del corazón.

REDACCIÓN SALUD

27 de septiembre de 2020 04:46 PM

Durante el mes de septiembre se conmemora la importancia del diagnóstico y el adecuado manejo de la Fibrilación Auricular, encaminado a reconocer la importancia del diagnóstico y tratamiento oportunos, así como de sus consecuencias por parte del personal médico y pacientes. Actualmente en la última revisión del pasado mes de agosto de la Sociedad Europea de Cardiología, se estimó que el 4% de la población adulta podrá presentar Fibrilación Auricular (FA) anualmente.

La fibrilación auricular es la arritmia cardíaca más frecuente, en la que hay una inadecuada contracción de las aurículas del corazón, conllevando a la formación de coágulos que pueden embolizar y obstruir cualquier arteria del cuerpo. Las arterias que con más frecuencia pueden verse comprometidas, son aquellas que irrigan el cerebro, lo que puede llegar a generar un ataque cerebrovascular (ACV) De los pacientes que sufren un ACV asociado a la fibrilación auricular, 3 de cada 5 tendrán una discapacidad permanente e, incluso, 1 de cada 5 corre riesgo de muerte.

La fibrilación auricular es la primera causa de ACV, con un riesgo cercano al 30%, es decir 1 de cada 3 personas con FA auricular sin tratamiento adecuado desarrollarán un ACV. Esta situación se vuelve relevante principalmente en las personas mayores, toda vez que en los últimos años la población colombiana se ha vuelto más longeva.

“Todos los ataques cerebrovasculares, incluidos los asociados a FA, pueden afectar su estilo de vida, con graves efectos en su cuerpo y mente, e impactando en gran medida en las actividades cotidianas”. Mencionó Ana Cristina Montenegro, médica internista vascular y jefe de la clínica de enfermedades vasculares de la Fundación Santa Fé de Bogotá

La identificación oportuna de los síntomas y signos de la Fibrilación auricular y del ACV son cruciales para disminuir la probabilidad de mortalidad y secuelas. Por esta razón, cuando una persona mayor de 55 años presenta alteraciones del ritmo cardiaco, sensación de palpitaciones, mareos o desmayos se hace necesario una valoración médica con el fin de confirmar o descartar el diagnóstico y dar el manejo específico. Así mismo si se presenta pérdida súbita de la visión por un ojo, pérdida de fuerza o sensibilidad en una extremidad o en medio lado del cuerpo, dificultad para hablar, entender o responder a una pregunta, alteraciones del equilibrio y de la marcha o que la cara está diferente de un lado en comparación con el otro (cara o boca torcida), usted podría estar cursando con un posible ataque cerebrovascular (ACV) que requiere de atención inmediata.

Padecer un ACV puede conllevar a una discapacidad severa con pérdida de la autonomía, disminución en la calidad de vida y un mayor riesgo de mortalidad, complicaciones, hospitalizaciones, e incrementando los costos para el paciente, la familia y el sistema de salud.

Cómo parte de los pilares de tratamiento de la FA se usan medicamentos anticoagulantes, los cuales disminuyen de forma significativa el riesgo de generar embolias y ataques cerebrovasculares, con un bajo riesgo de sangrado. Sin tratamientos anticoagulante oral, 1 de cada 20 pacientes con FA sufrirá un ACV en un año.

La doctora Montenegro asegura que “en el mundo hay millones de pacientes que tienen la enfermedad y conocen el riesgo que corren, pero por temor o falta de conciencia en su papel como responsables de su salud, no consultan oportunamente, no siguen las recomendaciones de tratamiento, ni toman adecuadamente los medicamentos prescritos por su médico tratante”.