Salud


Colombia debería participar en producción de la vacuna para COVID- 19

Hace 30 años el país decidió dejar de incentivar la producción local de vacunas y se unió al fondo rotatorio de la OPS.

REDACCIÓN SALUD

24 de agosto de 2020 04:50 PM

Una vez desarrollada y aprobada la vacuna contra el coronavirus, el mundo va a necesitar miles de millones de dosis para distribuirlas en la población y es ahí donde Colombia debería jugar un papel importante. Por eso, el llamado que hace la Asociación de Industrias Farmacéuticas en Colombia –ASINFAR- para que el Gobierno implemente una política industrial farmacéutica que permita el desarrollo de infraestructura, mejoramiento de la competitividad del sector y la transformación en un HUB al nivel de Brasil, Argentina y México para abastecer a la región y garantizar la autonomía sanitaria para el suministro propio.

“Por más grandes que sean, hoy no hay plantas de producción en el mundo que tengan la capacidad absoluta para fabricar esos miles de millones de dosis que se requieren. Entonces, estas compañías podrían hacer el sustrato biológico inicial, y enviarlo a Colombia, así como lo van a hacer con Argentina y México; acá nosotros lo recibimos y lo volvemos millones de ampolletas. Participamos en esa última fase del proceso, que es el llenado, dosificación y distribución de una manera ágil y segura”, afirma José Luis Méndez, presidente de ASINFAR.

Por eso, la propuesta del gremio es que se haga una regulación que favorezca e incentive, desde los puntos de vista, técnico, económico y de recurso humano, la producción y el abastecimiento garantizado de vacunas localmente. Con este tema definido el siguiente paso es la alineación de la industria privada de todos los sectores para hacer las inversiones requeridas, pues se necesitan equipos, instrumentos y adecuación de las plantas actuales para la fabricación de biológicos.

Méndez asegura que “la tecnología está inventada y existen grandes expertos en el mundo y compañías que proveen todos estos equipos que se requieren. Lo que Colombia necesita es hacer las inversiones para reinstalarlos, validarlos y someterlos a aprobación del INVIMA que debería hacer la evaluación en un tiempo muy ágil, pero con toda la rigurosidad del caso”.

ASINFAR se encuentra revisando la posibilidad de generar alianzas que promuevan la cooperación con expertos a nivel de la región para facilitar la transferencia de tecnología y así agilizar los tiempos que permitan instalar o adecuar una planta con tecnología cedida por otros países que tienen experiencia en el tema, para ponerla a punto y hacer todas las pruebas que corresponden.

Esta propuesta nace de una serie de tanques de pensamiento que ha realizado ASINFAR y que ha denominado LIVE CLASH donde expertos del sector salud, liderados por Paulo Etcheverry, presidente de la junta directiva del gremio y por su presidente José Luis Méndez, discuten sobre la realidad del país, la industria farmacéutica y los desafíos y presiones que ha impuesto la pandemia sobre los sistemas de salud del mundo. Hoy es más claro que nunca la necesidad que tiene Colombia de fortalecer su autonomía sanitaria para tener la posibilidad de autoabastecerse con la producción local de medicamentos, favoreciendo el acceso de la población sin depender de otras latitudes.

Colombia producía vacunas, pero hace alrededor de 30 años se adhirió al Fondo Rotatorio de la OPS, organismo que se encarga de negociar en bloque la compra de inmunizaciones para varios países. Esta decisión llevó a que el Instituto Nacional de Salud y otros laboratorios que producían, dejaran de hacerlo.

Esta decisión generó que Colombia perdiera autonomía sanitaria pues mientras países como Brasil, Argentina y México decidieron seguir impulsando la producción local para producir algunas de sus vacunas, pese a también haberse adherido al Fondo Rotatorio de la OPS. Por eso hoy se perfilan como los primeros países de la región que tendrán la vacuna contra el coronavirus.