Salud


¡Cuando los oídos 'gritan que no pueden escuchar'!

EL UNIVERSAL

27 de noviembre de 2015 12:00 AM

La deficiencia auditiva en Colombia es una amenaza a la que muchas personas no le prestan atención, solo hasta cuando ya está muy avanzada. Es una perdida o disminución en diferentes grados, que pueden ser:  leve, moderado, severo o profundo, que es cuando la persona ya no oye nada.

Lo más llamativo de esta alteración del escucha es que ocurre en todas las edades, muchas veces cuando el niño nace sordo, se convierte en lo que llaman sordomudos, o lo que médicos definen como ‘sordos profundos’.

En los niños es muy frecuente  que se presenten gripas, sinusitis, hipertrofia de amígdalas, alergias, entre otras, que contribuye a la otitis, y cuando esta no es bien tratada puede ocasionar un daño.

“Las otitis media, en los oídos medios produce disminución en la audición, produce dolor fiebre, estado general de malestar muchas veces después de un tiempo los tímpanos se rompen y comienzan y comienza a supurar el oído o sale materia. Pero hay otras alteraciones que pueden provocar sordera, en los adultos por ejemplo es más frecuente lo que llamamos la otoesclerosis (enfermedad genética que produce disminución auditiva de grado variable)  que es una fijación de uno de los de los huesos del oído medio, fundamentalmente el estribo, (hueso perteneciente a la cadena de huesecillos del oído medio, localizado en la caja del tímpano) también tumores en el oído medio, grumos, y los tumores en el oído interno, cuando hay un tumor en el nervio de la audición, o en el equilibrio, eso produce problema de audición”, explica el doctor José Antonio Rivas, Otólogo, Otorrinolaringólogo.

No es cuento, te puedes quedar sordo

Según el doctor Rivas no es ‘cuento’ que el uso de audífonos con alto volumen pueda disminuir la capacidad de escucha. “Si una persona está utilizando los auriculares y otra que está al lado alcanza a oír, es porque está traumatizando el oído y eso puede ocasionar perdida de la audición. No solo eso, los ruidos muy fuertes, las explosiones, los aeropuertos, motores de aviones también contribuyen” agrega.

La exposición de los trabajadores a ruidos de altos decibeles en las empresas, sumado a la contaminación auditiva de las ciudades y al uso prologado de amplificadores auditivos ha hecho que la pérdida auditiva sea cada vez más frecuente en esta población.

Pilas con los decibeles

La intensidad de la voz es de 45 a 55 decibeles, cuando una persona es sometida a ruidos por encima de 90 decibeles está traumatizando el nervio del oído y puede presentar disminución de la audición o  perderla súbitamente.

Un nivel “aceptable” de ruido estaría entre los 35 y los 65 decibeles. Por ejemplo, los pájaros y el viento en un bosque producen entre 35 y 40 decibeles; el tráfico capitalino, entre 85 y 100 decibeles (los vehículos pesados producen hasta 125 decibeles); un tractor, 140 decibeles, y un taladro neumático, 120 decibeles.

Señales de alerta

Muchas veces justificamos (entre risas) cuando necesitamos aumentar el volumen, bien sea del celular, del televisor o cuando tenemos que hacer que nuestro interlocutor repita constantemente lo que está hablando.

“La perdida auditiva depende del grado en el que esté, cuando pasa de progresiva a severa la persona comienza a tener problemas de comunicación, son personas  que escuchan el televisor muy alto, si van a misa no escuchan al padre y no pueden comunicarse bien” recalca el médico José Antonio quien agregó que se debe  prestar atención cuando se aumenta el volumen del televisor y aún así no se logra escuchar o cuando aparentemente la persona oye pero no entiende bien.

Otra señal de alerta es cuando tienes ruidos dentro del oído, (tictac, chicharras)  o después de un episodio traumático.

¿A quién debo acudir?

Si usted tiene dudas o si existen antecedentes familiares debe pedir una cita para saber cómo está, esta debe ser con un médico especialista conocido como otólogo, que son otorrinos especialistas en enfermedades del oído.

Hay personas que por sí solas no se dan cuenta si es mínima la perdida auditiva, pero a medida que va progresando lo notan y ya cuando esto ocurre pude ser muy tarde. Dependiendo la causa se puede tratar y mejorar, bien sea con cirugía o amplificador.

Los problemas de audición en personas mayores, como la presbiacusia, (pérdida progresiva de la capacidad para oír altas frecuencias, debido al deterioro producido en el sistema auditivo generado por la edad) que oyen pero no entienden, tienen solución como por ejemplo con el uso de audífonos especiales.
 

Cuidados desde el embarazo

Los neonatos y niños también son sensibles a padecer de sordera. Se puede nacer sordo por algún componente genético, por síndromes que afecten la parte auditiva o por el consumo de tóxicos durante el embarazo. Por lo tanto se deben extremar los cuidados maternos durante el embarazo, así como la prevención de la otitis. Las madres tienen que evitar que los niños se introduzcan objetos extraños y tratar las infecciones a tiempo.

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