Salud


Día Mundial Sin Tabaco: más de 7 millones de fumadores muertos al año

Según la OMS, más de 8 millones de personas fallecen cada año a causa del tabaco: alrededor de 1,2 millones son consecuencia de la exposición de no fumadores al humo ajeno.

REDACCIÓN SALUD

31 de mayo de 2021 01:51 PM

Cada 31 de mayo, el mundo conmemora el Día Mundial Sin Tabaco, se trata de una fecha para recordar lo dañino que puede ser consumir este producto agrícola, procesado a partir de las hojas de Nicotiana tabacum. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), anualmente, más de 8 millones de personas fallecen a causa del tabaco. De ellas, más de 7 millones se deben al consumo directo de tabaco y alrededor de 1,2 millones son consecuencia de la exposición de no fumadores al humo ajeno. Hay que decir, además, que el tabaco es una de las principales causas de muerte, enfermedades y empobrecimiento a nivel global. (Le puede interesar: Dejar de fumar: ahora es el momento)

Siempre perjudicial

El mensaje de la OMS es contundente: “La epidemia de tabaquismo es una de las mayores amenazas para la salud pública que ha tenido que afrontar el mundo”.

Veamos 6 datos que todos deberíamos saber para entender la magnitud del problema:

1. El tabaco es perjudicial en todas sus modalidades y no existe un nivel seguro de exposición al tabaco. Aunque fumar cigarrillos es la forma de consumir tabaco más extendida en todo el mundo, también existen otros productos de tabaco: el tabaco para pipa de agua o narguile, diferentes productos de tabaco sin humo, cigarros, puritos, tabaco de liar, tabaco picado, bidis y kreteks.

2. El tabaco sin humo es sumamente adictivo y perjudicial para la salud. Contiene muchas toxinas cancerígenas y su consumo incrementa el riesgo de cánceres de cabeza, cuello, garganta, esófago y cavidad bucal (como cáncer de boca, lengua, labios y encías), así como de varias enfermedades dentales.

3. Más del 80% de los 1300 millones de personas que consumen tabaco viven en países de ingresos medianos o bajos, donde la carga de morbimortalidad asociada a este producto es más alta. El tabaquismo aumenta la pobreza porque los hogares gastan en tabaco un dinero que podrían dedicar a necesidades básicas como la alimentación y la vivienda.

4. El humo ajeno es el que llena espacios cerrados cuando se queman productos de tabaco como cigarrillos, bidis y pipas de agua. No hay un nivel seguro de exposición al humo de tabaco ajeno, que provoca anualmente más de 1,2 millones de muertes prematuras y graves trastornos cardiovasculares y respiratorios.

5. Casi la mitad de los niños respiran habitualmente aire contaminado por humo de tabaco en los lugares públicos, y 65.000 mueren cada año por enfermedades atribuibles al humo ajeno, el cual aumenta el riesgo de muerte súbita del lactante; además, causa complicaciones durante el embarazo y bajo peso en el recién nacido.

6. Los estudios demuestran que pocas personas conocen los riesgos concretos para la salud que entraña el consumo de tabaco. Ahora bien, cuando los fumadores pasan a ser conscientes de los peligros del tabaco, la mayoría quieren dejarlo. (Lea además: Tabaquismo afecta la salud auditiva: estudio)

Cigarrillos electrónicos: “Caballo de Troya”

En los últimos años, han ganando popularidad alternativas al tabaco que se presentan como ‘más saludables’, como los cigarrillos electrónicos o el tabaco calentado. Pero fumar, en todas sus modalidades, es perjudicial para la salud. El doctor Andrés Zamorano, del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo de España, dijo en una entrevista con la agencia Efe: “Hay países en los que la gente está muy concienciada sobre los riesgos del tabaco y la legislación es muy estricta. Por ello, las tabacaleras han desarrollado productos como el tabaco calentado o los cigarrillos electrónicos, con la falsa idea de que son más seguros, menos tóxicos y sirven para dejar de fumar. Nada más lejos de la realidad”, explica el presidente del CNPT.

De entre los productos para fumar, hay que diferenciar aquellos que llevan tabaco, como los clásicos cigarrillos combustibles o el tabaco calentado, y los que no contienen tabaco, que son los dispositivos susceptibles de liberar nicotina (DSLN).

Sobre estos últimos, Zamorano explica que pueden contener o no nicotina, “si bien el 95 % sí la llevan”. Además de nicotina, contienen otras sustancias químicas y tóxicas para el organismo.

“El negocio de las tabacaleras es la nicotina. Los cigarrillos electrónicos son un ‘caballo de Troya’ para que siga persistiendo el consumo de nicotina”, explica el presidente del CNPT.

El consumo de estos productos ha aumentado drásticamente en los últimos años, especialmente entre la población joven.

La encuesta ESTUDES revela que el 50 % de los jóvenes de entre 14 y 18 años ha probado alguna vez el cigarrillo electrónico, un 30 % más que dos años antes.

“Por la publicidad que ofrecen, el colorido, los sabores...van dirigidos fundamentalmente a la gente joven. Entre los jóvenes, hay una moda con los cigarrillos electrónicos, las cachimbas...y eso se debe a que la industria tabacalera se ha encargado de generar esa moda a través de la publicidad”, sostiene Zamorano.

Aunque los cigarrillos electrónicos se presentan como una alternativa para dejar de fumar, ni sirven para abandonar el hábito, ni son seguros.

“Los cigarrillos electrónicos se presentan como una alternativa para dejar de fumar, pero lo que ocurre en realidad es que la mayoría de fumadores que intentan dejarlo por esta vía acaban consumiendo ambos productos, se convierten en fumadores duales”, asegura Andrés Zamorano.

Beneficios de dejar de fumar

Todos los fumadores que abandonan el tabaco obtienen beneficios inmediatos y a largo plazo. Los efectos benéficos sobre la salud:

-A los 20 minutos, disminuye el ritmo cardiaco y baja la tensión arterial.

-Dentro de las 12 horas siguientes, el nivel de monóxido de carbono en sangre disminuye hasta valores normales.

-Después de 2-12 semanas, mejora la circulación sanguínea y aumenta la función pulmonar.

-En 1-9 meses, disminuye la tos y la dificultad para respirar.

-En 1 año, el riesgo de cardiopatía coronaria es un 50% inferior al de un fumador.

-En 5 años, el riesgo de accidente cerebrovascular corresponde al de un no fumador entre 5 y 15 años después de dejar de fumar.

-En 10 años, el riesgo de cáncer de pulmón disminuye hasta ser el 50% del de un fumador, y disminuye también el riesgo de cáncer de boca, de garganta, de esófago, de vejiga y de páncreas.

-En 15 años, el riesgo de cardiopatía coronaria es el de un no fumador. (Lea también: Uno de cada 5 fumadores no sabe que el tabaco causa cáncer, advierte la OMS)

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