Salud


En la vida, la mejor aliada es la resiliencia

Los seres humanos podemos crear estrategias para enfrentar las situaciones estresantes con eficiencia.

IVIS MARTÍNEZ PIMIENTA

11 de junio de 2020 12:00 AM

Siempre se ha dicho que la evolución de los humanos depende de la manera en que se adapta a su entorno. Los cambios climáticos, geográficos e interespecies y el resultado de lo que es el hombre hoy día dejan claro que solo quien se adapte mejor sobrevivirá.

No estamos hablando de evolución biológica, sino de evolución cultural, que, como lo explica el docente del departamento de Psicología de la Universidad del Norte, Luis Felipe Zapata, “a diferencia de la biológica es rápida y produce un conocimiento acumulativo consciente al servicio del mismo humano”.

En general, los humanos somos fuertes... resistentes, porque podemos moldearnos ante cualquier circunstancia y en medio de esta pandemia, por ejemplo, esos recursos son indispensables.

“El estudio de la psicología humana ha demostrado que los seres humanos están dotados de cualidades, tanto cognitivas como del comportamiento, que les permiten afrontar con eficacia los eventos estresantes, es decir, aquellas situaciones percibidas como excesivas para los recursos psicológicos que se poseen”, dice la doctora Nubia Bautista.

Y es que un mismo término: crisis, relacionado con dificultad, riesgo y peligro, tiene en su esencia un concepto más próximo al del cambio crucial, significativo o determinante; su raiz sánscrita es skibh-cortar, separar, distinguir.

¿Qué es la resiliencia?

Desde la psicología, el análisis del trauma en los seres humanos como consecuencia de afrontar experiencias adversas señala que la respuesta no siempre es desestructurante o adversa a nivel emocional, sino que puede traer consigo la capacidad de transformar un evento negativo en una oportunidad de fortalecimiento emocional. A esta capacidad se le ha denominado resiliencia.

“La resiliencia, como proceso, se desarrolla en la interacción de la persona con el entorno lo que permite entender que no es absoluta ni estable”, continúa Bautista.

Así las cosas, es significativo promocionar la resiliencia ayuda a ver con claridad que existe esa dimensión en las personas y aporta una nueva mirada esperanzadora y optimista, tan conveniente en los tiempos por venir.

¿Qué tener en cuenta para adaptarnos?

1. Competencia social

Se refiere a cualidades como la de estar listo para responder a cualquier estímulo, comunicarse con facilidad, demostrar empatía y afecto, y tener comportamientos prosociales, sentido del humor.

2. Resolución
de problemas

Incluye la habilidad para pensar en abstracto reflexiva y flexiblemente, y la posibilidad de intentar soluciones nuevas para distintos problemas. Ya en la adolescencia, los jóvenes son capaces de jugar con ideas y sistemas filosóficos.

3. Autonomía

Se refiere a la habilidad para poder actuar independientemente y poder controlar algunos factores del entorno.

4. Sentido de propósito
y de futuro

Se incluye en esta categoría las expectativas saludables, dirección hacia objetivos, orientación hacia la consecución de los mismos (éxito en lo que emprenda), motivación para los logros, fe en un futuro mejor, y sentido de la anticipación y de la coherencia.