Salud


Hartos del virus, la clave está en la salud mental

Al igual que cuando ocurrieron brotes de enfermedades contagiosas en diversos países, como el MERS, H1N1 y Ébola, la pandemia de coronavirus nos obliga a hacer ejercicios de salud mental.

REDACCIÓN SALUD

18 de enero de 2021 07:31 AM

Aunque la población colombiana tiene una gran capacidad para adaptarse y sobreponerse a situaciones difíciles, lo intangible del riesgo, el anhelo por retornar a las dinámicas sociales presenciales, el agotamiento con respecto al aislamiento y la desinformación, son factores que ciertamente dificultan que todas las personas asuman comportamientos de cuidado.

“Estos sentimientos pueden ser de confusión e ira, asociados a temores de infección, frustración, reacciones emocionales como aburrimiento, soledad, rabia o irritabilidad por la prolongación de las medidas de aislamiento, manejo inadecuado de la información, “sentimientos de pérdida, discriminación y estigma; así como sentimientos de ansiedad e incluso de culpa sobre los efectos del contagio sobre los seres queridos”, dice Nubia Bautista, subdirectora de Enfermedades No Transmisibles del Ministerio de Salud y Protección Social.

La información científica y la experiencia construida a partir de situaciones previas como los brotes de brotes del SARS-CoV-1, MERS, H1N1 y Ébola, dejan claro que las decisiones que tomamos y nuestras acciones -aunque parezcan simples- nos dan un gran control.

De hecho, la decisión colectiva de cuidarnos impacta directamente sobre el potencial de contagio del virus.

No vivimos aislados

Asumir las prácticas de cuidado frente al Covid-19 que sabemos que son efectivas como el uso de tapabocas, autoaislamiento en caso de presentar síntomas, lavado frecuente de manos y distanciamiento físico, son la mejor forma para que cada persona, familia y comunidad tenga control sobre el cuidado de sí misma y de los demás.

Es importante que todos adoptemos medidas de cuidado, teniendo presente que nuestras decisiones y acciones tienen efecto sobre nuestra salud y la de otras personas. Así:

● - Determine qué medidas de cuidado necesita para prevenir su contagio o el de otros, prefiriendo aquellas que han demostrado científicamente ser efectivas.

- Aproveche sus relaciones y el soporte espiritual, dar y recibir afecto y apoyo le hacen más fuerte.

-● Observe detenidamente sus prácticas de cuidado, permítase identificar las situaciones, circunstancias, pensamientos y/o emociones que facilitan o dificultan estas prácticas.

-● Evalúe los beneficios de sus decisiones, valorando la protección lograda, la tranquilidad que le generan las medidas y la coherencia de ésta con las recomendaciones de protección de bioseguridad.