Salud


Insomnio e irritabilidad: secuelas de la cuarentena en los niños

El psiquiatra Rodolfo Chaskel habló sobre los problemas que pueden adquirir los niños, niñas y adolescentes en su salud mental debido a la cuarentena por el COVID-19.

COLPRENSA

14 de mayo de 2020 07:02 PM

La cuarentena ha empezado a dejar secuelas en la salud mental de las personas. Episodios de insomnio, irritabilidad, desobediencia y bajo rendimiento escolar pueden afectar a niños, niñas y adolescentes por cuenta del aislamiento preventivo para evitar el COVID-19, debido al proceso de adaptación que están sufriendo.

“En los niños de seis años hay consecuencias por estar encerrados. Pueden manifestar insomnio y muchos padres tienen dificultades para mantener la normalidad en las rutinas de la casa. Algunos pueden empezar a tener conductas de rebeldía o incluso se puede evidenciar falta de motivación al estudiar, incluso en niños que se destacan como buenos estudiantes” destacó el psiquiatra Rodolfo Chaskel, durante un foro con la directora del Icbf, Lina Arbeláez.

El experto destacó que no es fácil pasarse a la educación digital, ya que muchos niños pasan la misma cantidad de horas frente al computador que en una jornada escolar normal. Consideró que este aspecto debe reorganizarse, con el fin de que los tiempos de estudios sean aprovechados de forma correcta y no afecte sus espacios de ocio.

Otros problemas que pueden tener son falta de control de esfínteres por parte de los más pequeños, inapetencia e incluso ansiedad. Esto puede ser más frecuente si los padres de familia sienten angustia e incertidumbre por el futuro o miedo por quedarse sin trabajo.

“En cuanto a los adolescentes, el hecho de estar confinados en medio de su búsqueda de independencia puede causarles ansiedad, tristeza y confusión, lo cual hace que se sientan mal y sientan incomodidad al momento de estar constantemente en la casa”, explicó Chaskel.

El psiquiatra recomendó que los jóvenes y niños no vean noticias sobre el coronavirus en espacios que deben ser de reposo o dedicados a otras actividades como comer.

“Durante las comidas es mejor no ver televisión o ver contenidos que hablen del COVID-19. Si bien es importante mantenerse informados, no se puede caer en un espiral de miedo, porque esto afecta mucho la salud mental. Lo mejor es hablar de otros temas ajenos a este y también hacer actividades interactivas en familia como participar en juegos de mesa. Es importante que no sean en internet, pues la idea es socializar y crear espacios de unión familiar”, recalcó.

En cuanto a la salida de niños de 0 a 5 años a las calles, Chaskel no lo recomendó, debido a que los picos de enfermedades respiratorias, además del COVID-19, se dan entre mayo y junio, por lo que permitir que salgan puede empeorar su condición de salud.