Salud


Los alimentos con cannabis llegan a las mesas de Italia

A la mesa de los italianos podrán llegar ya alimentos elaborados en el país con ingredientes derivados del cannabis, como pan, dulces o cerveza.

EFE

17 de enero de 2020 02:52 PM

A la mesa de los italianos podrán llegar ya alimentos elaborados en el país con ingredientes derivados del cannabis, como pan, dulces o cerveza, gracias a un esperado decreto que estipula por primera vez límites de la sustancia psicotrópica.

Italia cuenta desde 2016 con una ley que permite el cultivo del cannabis “sativa” para fabricar, entre otras cosas, cosméticos, abonos, materiales de construcción biológicos, productos textiles, combustibles biomasa, abonos y también alimentos y bebidas.

No obstante, para elaborar comestibles, primero se debían aclarar los límites permitidos de tetrahidrocannabinol (THC), la sustancia psicoactiva del cannabis. Y esto es lo que acaba de ocurrir.

La Gaceta Oficial del Estado publicó un decreto del Ministerio de Salud que establece la cantidad máxima de THC que pueden tener los alimentos hechos con semillas, harina o aceite del cannabis.

En el caso de la harina obtenida con semillas o integradores de la planta solo puede tener 2 miligramos por kilo, mientras que el aceite no podrá superar los 5 miligramos por la misma cantidad.

La entrada en vigor del decreto fue muy celebrada por el sector, pues abrirá las puertas de un mercado hasta ahora cerrado para los agricultores italianos, explica Stefano Masini, experto en Derecho Agrícola de la asociación de cultivadores “Coldiretti”.

La paradoja italiana

Lo cierto es que en Italia ya se podía encontrar pasta, galletas, dulces u otros productos con derivados de esta controvertida planta, pero llegaban de otros puntos de la Unión Europea (UE).

Mientras, los agricultores italianos no podían fabricar este tipo de alimentos para entrar en el mercado hasta que no se establecieran límites máximos legales de la sustancia psicotrópica.

De este modo se daba la paradoja de que cualquiera podría comprar en Roma o Milán galletas a base de cannabis -de bajo THC- fabricados en Amsterdam o París, pero no elaborados en suelo italiano.

Esto se debe, apunta Masini, al principio de reconocimiento mutuo del mercado único europeo, que permite la libre circulación de los productos por el continente sin que sea necesario armonizar las distintas legislaciones de sus Estados miembro.

“La determinación de límites específicos por la administración de Sanidad para producir alimentos hará posible iniciar todo un sector de producción de comestibles obtenidos a partir de semillas, aceites y otros ingredientes derivados” del cannabis, celebra el experto.

La posibilidad de competir con otros alimentos derivados de esta planta llegados del extranjero abre nuevas opciones a las empresas y las factorías italianas y se prevé un aumento de los cultivos.

Ya en los últimos cinco años, tras la aprobación de la mencionada ley, las extensiones de cannabis se multiplicaron por diez en todo el país, de norte a sur, hasta las casi 4.000 hectáreas, según los datos del 2018 estimados por Coldiretti.