Salud


Niño Wayúu vuelve a caminar tras cirugía hecha por colombianos y extranjeros

La rodilla del menor estaba en un ángulo de 45 grados, con una severa deformidad en flexión, lo que no le permitía poder caminar.

REDACCIÓN SALUD

13 de septiembre de 2020 06:42 PM

Un adolescente Wayuu de 13 años sufrió en el 2016 un accidente en el que resultó con graves quemaduras en su pierna, debido a un incidente con gasolina. Su atención médica inmediata no fue posible, por lo que la herida sanó con las curaciones que realizaron en su ranchería sin intervención de ningún profesional de la salud.

Esto causó que la rodilla no sanara correctamente y quedara en un ángulo de 45 grados, con una severa deformidad en flexión, lo que dejó al niño sin la posibilidad de volver a caminar y con un sinnúmero de limitaciones para la movilidad.

Médicos de Colombia y el mundo

El doctor Germán Sánchez, anestesiólogo de la Clínica Colombia, tuvo la oportunidad de conocer al niño en una brigada de salud con la Fundacion Sanitas en la Guajira, y el servicio de cirugía plástica de Colsanitas, logró su traslado a Bogotá.

El objetivo era realizar una cirugía plástica que prometía devolverle la movilidad en su pierna izquierda. En este procedimiento participaron los doctores Marcela Sánchez, Susana Correa y David Duque, de la Clínica Colsanitas en Bogotá, y cuatro cirujanos: los doctores Geoffrey Hallock y Yi Xin Zhang de Estados Unidos; el doctor Dajiang Song de origen Chino; y Jaime Martínez, Ortopedista de Colsanitas.

Para esta cirugía, el equipo médico retiró tanto el tejido quemado como la brida cicatrizal que impedía la extensión de la pierna. Posteriormente realizó un colgajo libre microquirúrgico ultra delgado mediante súper microcirugía y reconstruyó el defecto para restituir y reconstruir la zona de trauma en el hueco popliteo (detrás de la rodilla) y un colgajo en propela para reconstruir la zona donante que permita la movilidad de la rodilla.

Durante la cirugía, los médicos encontraron que no era posible el cierre primario del sitio donde se extrajo el colgajo de la región inguinal, por tal motivo se realizó un segundo colgajo ultra delgado en propela basado en una arteria perforante de 1 mm para lograr el cierre óptimo de esta área. Gracias a este procedimiento, se evitó la cicatrización anómala del sitio donante (la ingle), así como el riesgo de causar algún deterioro en su crecimiento futuro.

La última vez que se vio al joven, corría feliz por los pasillos del hospital. La realización de este procedimiento no solo permitió rehabilitar y reconstruir la pierna de un niño, sino también mostrar el procedimiento en un artículo científico de las revistas más importantes a nivel mundial de cirugía plástica: Annals of Plastic Surgery, evidenciando la calidad científica de este equipo médico.