Salud


Nuevas terapias: un respiro a los pacientes con EPOC

Una exacerbación aumenta el deterioro de la función pulmonar y empeora la calidad de vida del paciente.

REDACCIÓN SALUD

01 de octubre de 2020 02:27 PM

La EPOC es una enfermedad crónica de las vías respiratorias inferiores. Según cifras del DANE, el año pasado este grupo de patologías pasó de ser la tercera, a la segunda causa de muerte en Colombia.

En el caso de la EPOC, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, el alto nivel de letalidad en los pacientes está estrechamente vinculado con las exacerbaciones, episodios de crisis que incluyen falta de aliento, tos y obstrucción de la vía aérea baja. Mientras más exacerbaciones tenga un paciente, mayor será su probabilidad de morir a causa de la EPOC.

Por su parte, el 77% de los pacientes con EPOC tiene probabilidad de sufrir una exacerbación, lo cual aumenta el deterioro de la función pulmonar y empeora su calidad de vida, ya que después de cada crisis el pulmón no vuelve a ser el mismo.

Ante este panorama, y con el fin de reducir la letalidad de esta enfermedad, llegan a Colombia nuevas tecnologías para el tratamiento de la EPOC, dirigidas a los pacientes más críticos que experimentan exacerbaciones y tienen dificultades para llevar una vida normal y vivir cada respiro.

Se trata de terapias evolucionadas que producen una mejoría en la función pulmonar y disminuyen la posibilidad de sufrir episodios de crisis y, por lo tanto, evitan que el pulmón vaya debilitándose en el tiempo, mejorando la calidad de vida de las personas en estados avanzados de la enfermedad.

El drama de las exacerbaciones podría tener un mayor control

Las cifras indican que en Colombia 9 de cada 100 personas mayores de 40 años padecen EPOC, lo que equivale a un 8.9%8 de la población en este rango de edad. El 77%3 de estos pacientes pueden experimentan de 1 a 4 exacerbaciones cada año. “Además, después de la primera visita a urgencias, los pacientes pueden presentar más episodios de crisis que poco a poco disminuyen su función pulmonar y, como consecuencia, su calidad y esperanza de vida” afirma María Eugenia Laucho, de GSK.

Seguido de una exacerbación la disnea, que es la dificultad para respirar o falta de aire, empeora y deja a los pacientes una sensación de ahogo prolongada, así haya pasado la crisis aguda, sintiéndose debilitados y perdiéndose de momentos importantes de la vida. Esto sin duda, no solo afecta la vida del paciente, sino la de su entorno cercano.

“Asimismo, por la dificultad para respirar, los pacientes con EPOC tienden a una vida más inactiva, que a su vez aumenta la probabilidad de requerir una hospitalización en la siguiente exacerbación. En ese sentido, resulta fundamental que los pacientes tengan acceso a tratamientos oportunos e integrales que reduzcan los episodios de crisis y mejoren su calidad de vida” agregó la doctora Laucho.

Episodios de crisis: una dificultad para el sistema de salud

Casi el 60% del costo global de la EPOC (que incluye gastos del sistema de salud) se origina a partir de las exacerbaciones, ya que entre el 10 y el 17% de estos episodios requieren hospitalizaciones y atención prioritaria en un centro de salud.

Otro aspecto para tener en cuenta es que la EPOC comparte síntomas con otras afecciones respiratorias, lo que en muchos casos lleva a diagnósticos erróneos o tardíos, en estados avanzados de la enfermedad. De hecho, las cifras indican que, del total de pacientes con EPOC, solo un tercio tienen diagnóstico médico, mientras que los otros dos tercios padecen la enfermedad sin saberlo y sin recibir tratamiento adecuado. Esto significa que el costo para el sistema puede aumentar.

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