Salud


Que el regreso a clases no cause estrés

El próximo 25 de enero los colegios oficiales de Cartagena volverán a sus actividades académicas. ¿Qué hacer para no caer en situaciones de estrés?

CRISTIAN AGÁMEZ PÁJARO

21 de enero de 2021 08:09 AM

Este 25 de enero se tiene previsto el regreso a clases de los estudiantes de las instituciones educativas oficiales de Cartagena. Aunque 18 colegios públicos ya han radicaron ante la Secretaría de Educación Distrital los protocolos y el plan de regreso a clases para el 2021, no será posible que vuelvan de forma presencial o por alternancia. Por lo menos no por ahora. Lo anterior, tras una decisión del alcalde de Cartagena, William Dau, quien confirmó que, por el momento, se mantendrán las clases remotas y la educación en casa. Como se mencionó en el El Universal, esta decisión se tomó tras una reunión de la Junta Distrital de Educación (JUDI), donde directora del Departamento Administrativo Distrital de Salud, Dadis, Johana Bueno, dio a conocer que hay una alta circulación viral y alta contagiosidad del COVID-19 en la ciudad.

Ante este panorama, padres de familia, estudiantes y alumnos se verán precisados a enfrentar una vez más el reto de la virtualidad en sus hogares. Aunque ya se cuenta la experiencia de vivida en 2020, es una situación que sigue siendo adversa y a la que hay que prestar atención para evitar situaciones de estrés, tanto en niños, adultos y docentes. Diana Gómez, Magister en Sicología Clínica de Infancia y Adolescencia, nos entrega cinco recomendaciones para que todo marche lo mejor posible en el ambiente académico que ahora se ha trasladado a los hogares.

RECOMENDACIONES

1. Propiciar un espacio de reunión (por separado) con los docentes, con los padres y con los mismos niños, que permita reflexionar sobre cómo la experiencia del año escolar 2020 (virtualidad), afectó o no a cada uno, y a la clase específicamente, a la Institución Educativa, etc, con el fin de partir de esa línea base particular desde sus propias vivencias.

2. Identificar a los miembros de la comunidad académica (cuerpo docente y estudiantes) que puedan requerir un apoyo adicional y realizar a corto, mediano y/o largo plazo (de acuerdo con el caso), las remisiones psicológicas clínicas, particulares pertinentes, por ejemplo, quienes hayan tenido la pérdida de un ser querido y atraviesen un proceso de duelo complicado y/o que hayan presentado algún otro tipo experiencia relacionada con la contingencia del Covid 19, o con la modalidad académica virtual.

3. Establecer programas de acompañamiento psicológico que promuevan la resiliencia en la infancia. Hay que recordar que los niños estuvieron o están ante un escenario educativo que no eligieron. Para todos han sido cambios producto de una situación extrema y adversa. Sin embargo, como adultos también estamos ante una oportunidad única para replantear incluso el sentido mismo de la educación. Según la Real Academia Española, el término resiliencia, hace referencia a la “capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos”, y aunque no todos tenemos el concepto presente o la potenciemos, es claro que es posible, incluso, desde la infancia, trabajarla y aumentarla. Comprender su importancia. En este sentido hoy por hoy, muchos padres, por ejemplo, están más preocupados por la seguridad física, el bienestar social y emocional, que exclusivamente por el contenido académico como tal que recibirán sus hijos, y de cierta forma ya se han comenzado a establecer prioridades también en términos educativos. Apostarle a niños fuertes emocionalmente, más en estos tiempos, siempre será la mejor opción. Sabemos, y esta crisis nos ha ayudado a reforzarlo, que el objetivo de la educación no es impartir conocimientos prefabricados, y que el sistema educativo enfrenta un gran reto, que ya varios expertos han señalado. En muchos países ya se reconocen y se priorizan los temas socioemocionales del aprendizaje y existe consenso en que el impacto potencial puede ser inmenso y que la promoción de resiliencia en la infancia es necesaria.

4. Con el equipo docente, recomiendo mayor capacitación para identificar alertas y realizar ejercicios de proyección temporal, en donde puedan anticiparse a posibles obstáculos y tener diferentes estrategias de resolución de problemas para enfrentarlos.

5. Todo esto debe estar en un plan de acción por escrito, que sea socializado con los padres (para asegurar y proteger no solo la salud física, sino también emocional de toda la comunidad académica).

Apostarle a niños fuertes emocionalmente, siempre

Participación activa

Ante el regreso a clases, es probable que los niños experimenten variedad de emociones, que pueden ir desde felicidad, tranquilidad, hasta ansiedad, rabia, tristeza, etc. El foco dirigido en promover su reincorporación positiva y su capacidad de resiliencia, ayudará sin duda a gestionar dificultades, afirma la doctora. el involucrarlos a ellos y su participación activa en todo el proceso de la planificación de su regreso al aula de clases también ayudará a minimizar el estrés, y/o el impacto emocional de este regreso, añade.