Salud


¿Por qué son necesarias las pausas activas?

Cuando no hay movimiento, los músculos acumulan desechos tóxicos que producen fatiga.

IVIS MARTÍNEZ PIMIENTA

04 de mayo de 2021 03:00 AM

Nuestra ciudad volvió al toque de queda, al igual que casi la totalidad de Colombia, lo cual va de la mano del confinamiento y por supuesto del teletrabajo.

No por estar dentro de la casa debemos dejar de hacer pausas activas, y es que según una publicación del Hospital Infantil Universitario de San José, cuando no hay movimiento, los músculos acumulan desechos tóxicos que producen fatiga y al haber sedentarismo, el cuerpo presenta cambios metabólicos y estructurales no positivos. Es por esto, que las pausas activas o esos breves descansos durante la jornada son claves para evitar futuras enfermedades.

“Somos la primera generación de humanos que pasa entre 8 y 10 horas sentados frente al computador, sin embargo la mente no está diseñada para estar concentrada por tanto tiempo ni el cuerpo, para estar quieto, por lo cual recomiendo hacer un cambio en el chip del trabajo, donde se incluyan las pausas activas ya que son necesarias a nivel mental y físico para oxigenar el cerebro, reducir niveles altos de estrés, elevar la energía y mejorar la productividad”, explica Tatiana Cárdenas, psicóloga especializada en terapia Gestalt y transpersonal, embajadora de Nature’s Heart Colombia.

Recomendaciones para las pausas

Camina: Realiza una caminata por la oficina o la casa de al menos un minuto, al inicio o al final de la jornada.

Realiza ejercicios de movilidad y estiramientos (cada uno por un tiempo estimado de un minuto):

Estira el cuello: lleva tu oreja hasta el hombro derecho y luego al izquierdo. Luego, lleva la barbilla hasta el pecho y después hacia atrás.

Mueve los hombros: lleva los brazos hacia atrás, por la espalda baja y entrelaza los dedos e intenta subir las manos sin soltar los dedos.

Relaja las manos: realiza movimientos circulares con ambas muñecas. Después, abre y cierra las manos separando los dedos cada vez que lo hagas.

Rota la cabeza: pon los codos sobre el escritorio y lleva las manos sobre el cuello haciendo una leve presión rotando la cabeza mientras levantas los codos de lado a lado.

Estira la espalda: ponte de pie, separa las piernas y contrae el abdomen e inclina la espalda hacia al frente mientras estiras los brazos.

Mueve las rodillas: ponte de pie y eleva la rodilla derecha por un minuto y luego has lo mismo con la izquierda.

Realiza flexiones inversas: agárrate del borde de la silla con las manos a cada lado de la cadera y dobla los codos mientras te deslizas lentamente con los pies en el piso y el torso erguido.

Las pausas activas deben tener una duración mínima de 10 minutos, que incluyan adaptación física cardiovascular, fortalecimiento muscular y mejoramiento de la flexibilidad para buscar reducir el riesgo cardiovascular y las lesiones musculares.