Salud


Síndrome de colon irritable, una afección crónica que dura toda la vida

EL UNIVERSAL

21 de octubre de 2015 12:00 AM

El síndrome del colon irritable es un trastorno que afecta a los intestinos. A pesar de no ser clara la causa del síndrome, parece que varios factores desempeñan una función en su desarrollo.

La doctora Yuri Saito, Gastroenterologa y Hepatologa de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota, explica que las paredes intestinales están recubiertas por capas musculares que se contraen y relajan a ritmo coordinado a medida que movilizan la comida (que luego se convierte en desecho) por todo el tracto intestinal, desde el estómago hasta el recto. “Cuando una persona presenta el síndrome del colon irritable, las contracciones posiblemente son más fuertes y duran más tiempo de lo normal, lo que puede conducir a dolor abdominal o molestias a medida que la comida, los gases y las heces atraviesan el tracto gastrointestinal”. Comenta.

El síndrome del colon irritable también se vincula con irregularidad intestinal, que a veces es de diarrea y en otras, de estreñimiento. Los síntomas comunes que se relacionan con esto son de flatulencia y distensión abdominal.

Puede presentarse tanto en adultos como en niños. No obstante, esta afección generalmente empieza en la década de los veinte años y tiende a afectar con un poco más de frecuencia a las mujeres que a los hombres. Los síntomas exactos del síndrome y la gravedad de los mismos varían de una persona a otra. A pesar de que los síntomas de este mal pueden aparecer y desaparecer, la afección es crónica y dura toda la vida.

“La evaluación del síndrome del colon irritable normalmente implica realizar una valoración integral de los síntomas y del historial médico, conjuntamente con un minucioso examen médico. Cuando los síntomas son los típicos, por lo general no es necesario realizar más análisis. Sin embargo, dependiendo de la situación, el médico podría recomendar más análisis para descartar otras causas, puesto que existen afecciones que pueden provocar dolor, diarrea y estreñimiento”. Dice la experta.

El tratamiento para esta enfermedad generalmente se concentra en controlar los síntomas.

En las personas que lo padecen de forma leve a moderada, realizar cambios en la alimentación puede hacer una enorme diferencia.

Por su parte en los casos más fuertes, varios medicamentos de venta libre o bajo prescripción pueden ayudar a reducir los síntomas.