Los finqueros y cuidanderos aseguran que el robo de ganado los tiene "azotados" ya que estos se han disparado. Sostienen también que es un calvario ir a sus fincas, por las requisas continúas de algunos trabajadores de dueños de importantes ganaderías, que esas sí están muy bien cuidadas para que no les roben sus animales.De otra parte, en los hatos ganaderos de Córdoba manifiestan que es necesario que se sigan realizando controles en las vías, verificando la documentación portada en el momento en que transportan los semovientes.
En esta labor ganadera para ellos es primordial que las autoridades sigan vigilantes y realicen labores como incautaciones de semovientes por inconsistencias en las guías de movilización, en el hierro del animal, en la guía de registro o porque a los vehículos se les autoriza cierta cantidad de animales y en el momento de la verificación movilizan una cantidad mayor.
Los dueños de fincas agregan que esperan que la vigilancia en otras fincas y hatos ganaderos sea a menudo, puesto que los dueños de lo ajeno siguen llegando a sus predios para cargar con el ganado y las vacas, entre otros animales de los corrales.