Sucesos

Amores que matan

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ADRIANA DE LA CRUZ PALLARES
08 JUL 2012 - 12:01 AM

Cinco mujeres asesinadas por sus compañeros sentimentales son apenas una sombra de lo que viven a diario las mujeres del país. Los celos, el amor o la ira no son justificación para quitarle la vida a una persona, así para la justicia colombiana sean atenuantes.
“¡Ay! dime si no es cierto que viví por ti, y que tú me has dado tan solo sufrir, pisaste las flores que había en mi jardín, era lo más lindo que había para mí”. Así reza la canción vallenata ¿Qué será de mi? de la autoría del reconocido compositor Efrén Calderón. Pero quién pensaría que aquella persona con la sensibilidad para escribir letras tan sentidas, un poco más de una década después, sería también capaz de asesinar a su esposa cuando esperaba a su hijo.
El 23 de diciembre de 2001, Calderón llegó en estado de embriaguez a su apartamento en el barrio Manga de Cartagena y tras una fuerte discusión con su esposa, Liliana Margarita Ayola, de 34 años, la asfixió y luego intentó suicidarse con un cuchillo. Efrén Calderón Cujía fue condenado a pagar 16 años de cárcel por el crimen de su esposa, sin embargo, se debe analizar hasta dónde llega el romanticismo. (Lea aqui: Corte inadmite tutela contra condena de Efrén Calderón)
Hombres que complacen a sus mujeres y luego reclaman con violencia lo que creen suyo.
“Se cree que es culpa de la justicia que no hayan mayores penas, pero esto también responde a labores pedagógicas desde el colegio, a la formación desde el hogar, porque muchas veces hay madres que mandan a los hijos de 8 años a las fiestas a cuidar a sus hermanas de 15, entonces ellos se creen el hombre de la casa y así crecen y así llegan a poseer a sus mujeres luego”, expresó Freddy Machado, juez penal de la República.

Caso Viñas
El barranquillero Samuel Enrique Viñas Abomohor, llevado por los celos hacia su exesposa, a quien había maltratado durante años, terminó por asesinarla la madrugada del 1 de enero de 2010. Alrededor de la 1 de la mañana, Viñas, comenzó a insultar a Clarena Acosta, frente a su hija Laura Viñas y a dos amigos. Luego, intimidándolos con un arma de fuego, los obligó a salir del lugar donde disparó en dos ocasiones a la cabeza de Clarena.
Viñas fue condenado a 42 años, 9 meses y 3 días de prisión y 10 años de inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas.
La personalidad de Viñas refleja las conductas de los violentos centradas en la dominación, castración y sumisión, lo que puso a la mujer en un estado de inferioridad e indefensión durante toda su vida. Lo que se comprueba al momento de entregarse a las autoridades, cuando Viñas manifestó que había matado a su esposa: “Pero descansé”. (Lea aqui: Esposo asesina a diseñadora)

¿Ira e intenso dolor?
La defensa más común de los hombres violentos que asesinan a sus mujeres es alegar que, movidos por los celos, actuaron en un momento de intensa rabia. El artículo 60 del Código Penal define la ira e intenso dolor como el hecho causado   por comportamiento ajeno grave e injusto.
En el caso de Viñas, la Corte Suprema de Justicia denegó este atenuante pues se comprobaron varios hechos que denotan persecución y búsqueda de la indefensión de la mujer al cerrar la puerta con llave al momento de asesinarla, evitando así que Clarena, quien se encontraba boca abajo en la cama y con las manos en la cabeza, se defendiera y que ningún tercero intercediera en su favor. (Lea aqui: “Mi mamá huía de ti, sabía que la matarías”)

Espera condena
De vuelta a Cartagena, nos topamos con el asesinato de la menor de 16 años Riyerlin María Banquéz Salgado, el domingo 28 de agosto del 2011.
Riyerlin salió de la casa de su madre en compañía de su novio, Ronny Alberto Villa Ariza. Pocas horas después la joven fue hallada degollada, con más de 15 heridas en el cuerpo y varias partes cercenadas, en el apartamento de Villa, en el barrio La María.
El agravante de este caso es la sevicia o crueldad excesiva y, aunque su agresor se entregó a las autoridades en Barranquilla, la familia de Riyerlin no ha dejado de pelear porque su crimen no quede en la impunidad. El mes pasado se llevó a cabo una audiencia a la que Ronny no se presentó, pero el próximo 8 de agosto deberá llegar al Cuartel del Fijo donde un juez de la República definirá su condena, que podría llegar hasta los 60 años de prisión. (Lea aquí: Mató a su novia a puñaladas )
Tal vez este sería el tiempo de condena que habría tenido que pagar Jhon Jairo Echenique Fernández, quien mató con la misma sevicia a su exnovia Angélica Guitiérrez Marín en el barrio El Socorro.
Cruda historia
El de Angie, como le decían sus allegados, es el caso más reciente ocurrido en Cartagena y por el que las voces de rechazo frente a la violencia contra la mujer se han hecho sentir.
El viernes 29 de junio Echenique Fernández de 26 años de edad, ingresó a la vivienda de la joven de 20 y la cortó con un machete, le roció gasolina y le prendió fuego.
Un hecho escabroso que durante las 24 horas que Angie permaneció internada en dos clínicas luchando por su vida, movilizó a la ciudadanía en las redes sociales clamando justicia. Lamentablemente la joven falleció a las 4 de la tarde del sábado 30 de junio, la agresión fue grave. 
Una buena noticia parecía tejerse en medio del dolor de la familia, y el de la misma ciudad: Echenique fue capturado horas después de la muerte de Angie. Pero en la madrugada del domingo 1 de julio, se suicidó en el calabozo de la Fiscalía de Cartagena.
¿La justicia?, la tomó Echenique por sus manos, supuestamente ahorcándose con la camisa con la que huía de las autoridades para no responder por la muerte de Angie.
(Lea también: Repudio por muerte de joven atacada por el exnovio en El Socorro)
La joven lamentablemente murió, pero se convirtió en el ícono de una masiva manifestación y un emotivo plantón que solo clamaban una cosa: ¡Ni una más!.
Ni una más como Angie, ni una más como Riyerlin o como nombres que tal vez se habrían quedado paralizados en el tiempo como el de Liliana Ayola, o el de Clarena Acosta.
Ni una más, para recordar que frente a los casos de violencia de cualquier tipo, no nos debemos quedar callados.

(Lea más sobre este tema en: ¡No más cartageneras asesinadas!)

Ronny Alberto Villa Ariza, homicida de Riyerlin, espera que se le dicte sentencia condenatoria. Archivo

Riyerlin Banquez, joven asesinada por su novio, que fue llamado como la bestia. Archivo

Liliana Ayola, mujer asesinada por Efrén Calderón. Archivo

Compositor vallenato Efrén Calderón. Archivo

ngélica Guitiérrez Marín, joven asesinada en El Socorro hace nueve días. Archivo

Jhon Jairo Echenique Fernández, el presunto asesino de Angélica Gutiérrez Marín, una joven cartagenera de 19 años, fue encontrado muerto en los calabozos de la Fiscalía. (Colprensa - Cortesía)

Jhon Jairo Echenique Fernández, optó por la llamada “salida fácil” antes de responder ante la justicia. Archivo

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