“Diente por diente”, así dice una consigna de guerra, que aplicándola en el caso de una pelea protagonizada por dos vecinos y amigos en zona rural del municipio de Sincelejo, sería “oreja por oreja”.
El caso se registró en la vereda Las Flores, cuando después de departir unos tragos, Luis Carlos Banqueth Corrales se enfrentó a golpes con Cristóbal Manuel Simanca, quien de un mordisco le destrozó una oreja.
Horas más tarde, el primer agresor se fue a acostar y Cristóbal Manuel Simanca, dolido por la lesión y la ofensa, tomó un cuchillo e irrumpió en la casa de este y aprovechando que estaba durmiendo le cortó de un tajo su oreja derecha y salió corriendo.
La mujer y las hijas de Luis Carlos Banqueth Corrales estaban igualmente descansando, pero vieron salir de prisa a Cristóbal Manuel y luego se dieron cuenta de que su oreja estaba sangrando.