Todo indica que las dudas se esfumaron y el dolor golpeó de frente a los familiares de Marisol Garzón Botella.
Ayer, sus parientes partieron de Cúcuta, Norte de Santander, directo a Cartagena para constatar la terrible noticia que le dio una amiga que se vino con ella a esta ciudad hace un mes y medio.
Dicha amiga fue quien se dio cuenta que Marisol era la misma mujer que encontraron muerta el domingo en el sector 14 de Febrero, en El Pozón, con una terrible herida de arma blanca en el cuello y otra en una pierna.
Apenas se dio cuenta, la mujer fue a la morgue de Medicina Legal y llevó la cédula de Marisol. Luego constató que era ella al ver una foto del cadáver, y de inmediato llamó a Cúcuta a avisar del suceso a la familia de su amiga.
Esta misma mujer asegura que Marisol, de 28 años, sería trabajadora sexual y se ganaba la vida en un bar que está en el sector de la bomba El Amparo.
Relata que la última vez que la vio fue el sábado, a las 10 de la noche, en ese mismo sector. Asegura que una camioneta de color negro y vidrios polarizados la recogió. Desde entonces no volvió a saber de Marisol, quien estaba viviendo en Olaya Herrera.
Ayer se esperaba que llegaran los familiares de la mujer asesinada, para que reafirmaran que sí es Marisol y para llevar su cuerpo a Cúcuta, la tierra que un día la vio nacer.