La madre de un niño de dos meses atribuye en la ciudad de Sincelejo la repentina muerte de su hijo la tarde del pasado sábado a seis vacunas que le aplicaron al pequeño para la prevención una serie de enfermedades.
Tapicero Méndez, la desafortunada madre, contó que el niño presentó gripa a los pocos días de nacido y en una campaña de vacunación puerta a puerta le aplicaron los biológicos, que según ella le quitaron la vida a su bebé.
La aplicación de las vacunas se dio el 24 de septiembre, cuando a casa de la familia Sierra Tapicero en el barrio Bellavista llegó un equipo de vacunadoras de la IPS San Luis, que tras observar que estaba atrasado en los biológicos, se los colocaron.
Ella admite que en el Centro de Salud La Campiña donde nació la criatura, los médicos le habían recomendado que con gripa no hiciera vacunar al niño, pues le podría desencadenar complicaciones más graves.
La mujer le había dado remedios para la fiebre y había mostrado una notable mejoría, el pasado sábado amaneció bien y lo acostó en una hamaca, pero cuando llegó su esposo se percató.
El bebé fue llevado al hospital y los galenos les informaron a sus padres que el niño no tenía signos vitales y había perdido la vida hacía unas horas, siendo el cuerpo llevado a Medicina Legal.
Los padres del menor muerto esperan los resultados de un examen de necropsia y las investigaciones pertinentes para que se determinen las causas del deceso de la criatura que murió seis días después de aplicadas la vacunas.
Dicen que harán todo lo necesario para establecer la causa de muerte y demostrar lo que ellos creen pudo haber ocurrido como consecuencia de los biológicos aplicados por una enfermera según ellos de nombre Piedad.