Un juez de control de garantías dictó medida de aseguramiento a Abel Serpa Hernández, Pedro Manuel Serpa Acuña, Abel Segundo Serpa Acuña y Never Serpa Acuña, por estar implicados en el asesinato de Jairo Mejía Martínez, líder comunal de restitución de tierras. Mejía Martínez vivía en la finca Aguas Vivas, propiedad que la familia Serpa Hernández -Acuña quería para ellos y de la cual logró apoderarse luego de las continuas amenazas y posterior intento de homicidio el 23 de agosto de 2011 contra Jairo Mejía.
Quien perpetró este atentado a Mejía Martínez se le conoce con el nombre de Alexander Vargas Simancas, quien declaró ante la Fiscalía sobre este hecho.
Luego de este atentado, el 15 de julio de 2012, se conoció el asesinato del líder de tierras en una finca cerca de Montería.
Según las investigaciones, Jairo Mejía, en el año 1998 habitaba con su familia un área de ocho hectáreas pero por la violencia fue desplazado en 1999 de la vereda Tierra Grata, finca Aguas Viva, zona rural del municipio de El Carmen de Bolívar, regresando seis meses después con su núcleo familiar.
Luego de esto empezaría la disputa por este territorio y donde, presuntamente la familia Serpa empezó con las amenazas no solo a Mejía Martínez, sino también contra Ermenegildo Beleño Hernández, quien sí abandonó el lugar.
Los 5 hombres fueron capturados por la Dijin en la finca en disputa y fueron trasladados a la cárcel del Ternera donde también estaría recluido el hombre conocido con el alias "Bola de Cambio", a quien la Familia Serpa Hernández -Acuña, había pagado 5 millones de pesos para sacar a Jairo Mejía de la Finca Aguas Vivas.
