Sucesos

“Sabía que lo iban a matar”

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REDACCIÓN SUCESOS
30 MAY 2013 - 12:01 AM

Todo parece indicar que el supuesto temor de Wilman Gil Niz de ser asesinado terminó por convertirse en una cruda realidad.
El soldador vivía en el sector El Silencio del barrio San Fernando. Vecinos del sector aseveran que cada vez que consumía licor terminaba diciendo que “sabía que lo iban a matar”, aunque la Policía confirma que nunca denunció ser víctima de amenaza o problema alguno. Ayer fue el día.
El hombre, de 39 años, salió de su casa rumbo al trabajo, cuando el reloj marcaba las 5:30 de la madrugada, como era su costumbre. Llevaba puesto un impermeable, pues llovía.
Caminó varias cuadras para tomar el transporte que lo llevaría a la empresa en la que laboraba, que está en Mamonal, pero al cruzar por la calle El Tamarindo del sector Nueva Florida, en el mismo barrio, la muerte se le cruzó en el camino.
Mientras caminaba por la calle destapada y llena de barro, bajo la lluvia, el frío y en medio de las tinieblas, dos sujetos en una moto aparecieron. Dicen que tomaron por la espalda a Wilman y cuando este quiso voltearse, el parrillero del vehículo sacó una pistola y le dio un balazo en la espalda, que tumbó al soldador.
Vecinos explican que Gil Niz alcanzó a arrastrase por la calle llena de barro, intentado escapar del ataque, pero su verdugo descendió de la moto, marca Boxer y de color rojo, y lo remató dándole dos balazos más en la cabeza, que le dieron muerte en el acto.
Los verdugos escaparon, pese a los múltiples operativos de la Policía para atraparlos.
La institución asegura que se investiga si el crimen está relacionado con líos familiares, pues hace un año el soldador fue denunciado en la Fiscalía por el delito de lesiones personales, al parecer, por agredir a un familiar. Algunos vecinos de Wilman rumoran que le cortó un brazo a un hombre que fue su suegro.
Otros dicen que a quien agredió fue a una tía de su mujer, pero ninguna de las dos versiones ha sido confirmada por las autoridades.

Era de Santander

Wilmar Gil nació en Barrancabermeja, Santander. Dicen que tenía casi un año viviendo en San Fernando, a donde llegó procedente de San José de Los Campanos.
“Él vivía con su mujer, pero hace unos ocho días discutieron y ella se fue de la casa y lo dejó solo. El sábado ella regresó, habló con él y luego se fue, y no volvió más. Ayer nos enteramos en la mañana que lo habían matado. Ese señor no se metía con nadie y nunca le conocimos problemas”, relata otro vecino de Wilman Gil.

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