Sucesos


Ajuste de cuentas, posible móvil de crimen en Bruselas

Allegados de Paulo Jirado, quien recibió un balazo en su mano derecha en ese atentado ocurrido el lunes en la tarde, dicen que están seguros que él estaba en el lugar y el momento equivocado.

ZULEIMA BALAGUERA

28 de octubre de 2020 12:00 AM

Dos jóvenes sienten que nacieron de nuevo en el barrio Bruselas. En la tarde del lunes estuvieron cerca de la muerte y se salvaron de milagro. Uno es un vendedor de fritos y el otro es Paulo Jirado Cárdenas, de 27 años, dedicado a preparar comidas rápidas.

A las 5: 35 p. m., Paulo estaba junto a Eduardo Luis Monsalve Hernández -conocido como ‘el Cholo’- en una esquina de la calle Benjamín Herrera comprando arepas de huevo y papas rellenas cuando dos sujetos en moto llegaron y uno de ellos les disparó, asesinando en el acto a Eduardo Luis.

En cámaras de seguridad se evidenció el momento en que ‘el Cholo’, luego de comprar fritos, subió a su moto e intentó prenderla, mientras que Paulo subía como parrillero y el vendedor de fritos contaba el dinero que había recibido de su última venta.

De repente, sicarios vestidos de negro llegaron y el parrillero disparó en más de cuatro ocasiones. Las balas fueron certeras para ‘el Cholo’, pero Paulo logró tirarse de la moto y escapar junto con el fritanguero.

“En el lugar equivocado”

Allegados a Paulo, quien recibió un balazo en su mano derecha y se recupera en una clínica, dicen que están seguros que el atentado no era para él. “Gracias a Dios se tiró de la moto y corrió, porque si no, la historia fuera otra. Él no tiene problemas con nadie, por eso estaba como si nada, pero uno muchas veces no sabe qué problemas tenga el otro. Paulo estaba en el lugar equivocado y en el momento equivocado. Él no tiene anotaciones judiciales ni nada, solo estuvo con alguien que la debía”, dijeron.

Sobre ‘el Cholo’, quien recibió tres balazos, se sabe que vivía en el barrio Las Lomas, pero pasaba tiempo en Bruselas. Moradores del sector comentan que “él sí andaba por acá, pero no conocemos a su familia, tampoco sabemos si estaba en malos pasos o no”. Otros aseguraron que “vendía pasteles, ropa, cervezas, en fin, de todo para ayudar a su familia”.

¿Venganza?
La Policía Metropolitana de Cartagena comunicó que Monsalve estuvo indiciado por el delito de tráfico, fabricación y porte de estupefacientes. Además, había sido capturado y dejado en libertad por vencimiento de términos en la Cárcel de Ternera.