Sucesos


Amantes del mar, así eran los hermanos Ángel y Yeison, muertos en accidente en Barú

Las víctimas se movilizaban en una moto, donde también iba una mujer que quedó herida.

ZULEIMA BALAGUERA

08 de marzo de 2021 04:39 PM

El barrio Ciudadela 2000 está de luto. Dos jóvenes que recorrían sus calles y llenaban de anécdotas y alegría a cada rincón ya no hacen parte de este mundo.

José Guillermo está destrozado, pero saca fuerzas de sus entrañas para hablar de sus hijos Ángel de Jesús y Yeison Blanco Tapia, de 18 y 15 años, quienes murieron en un accidente de tránsito en la vía a Barú, el domingo a eso de la 1 de la tarde.

“Ellos me pidieron prestada la moto porque iban para la playa. Se la di a Ángel porque era el mayor de edad. Yo se las prestaba y nunca habían tenido ningún problema”, dijo el padre ayer en Medicina Legal.

Sobre el hecho se conoció que los jóvenes iban en la moto junto con una mujer que resultó herida y se encuentra hospitalizada en la Clínica Blas de Lezo. Una hermana de las víctimas fatales presenció lo ocurrido.

“Iba detrás de ellos”

“Desafortunadamente me tocó ver todo porque iba en mi moto detrás de ellos. Yo cumplí años el viernes, pero lo celebramos el sábado. Luego el domingo decidimos ir a playa un rato, pero nadie estaba tomando, nadie iba borracho”, expresó la hermana.

Agregó que todo fue muy rápido. “Ellos iban en su vía, de repente se les apareció la curva y ellos no pudieron frenar y se la ‘comieron’. Se golpearon con las barandas y se salieron de la carretera. Nosotros sabemos que esa carretera es peligrosa, pero esa curva nadie la ve venir, es muy riesgoso ese camino”, añadió la joven.

Cabe destacar que el 29 de enero murió una pareja en accidente en moto, en la misma vía. Las víctimas fueron Moisés Botero Acosta, de 25 años, y Lina Marcela Guevara Rincón, de 20, ambos de Olaya Herrera.

Primera tragedia

José Guillermo llora a sus hijos y eso que su corazón no ha sanado la cruel herida que le dejó la partida de otro de sus retoños: José Guillermo Blanco Tapia, de 21 años, hace siete meses.

El joven prestaba servicio militar en el Batallón Energético Especial N. 21 de Cúcuta, Norte de Santander, cuando apareció muerto debajo de un puente en la zona urbana de Cúcuta.

José fue hallado desnudo y con su cédula al lado. El caso fue atendido por la Secretaria de Salud de esa ciudad porque al principio se especuló que era COVID-19, pero luego se supo que tenía hematomas en su cuerpo, lo que apunta que sería una muerte violenta.

“Eso pasó en agosto del año pasado. Él estaba prestando servicio, luego lo sacaron de las filas y nunca más lo volvieron a ver sus compañeros. Estuvo 15 días perdido y luego apareció muerto. Para colmo, el Ejército lo sepultó allá y no vimos el cuerpo. Queremos que nos den una respuesta de lo que pasó y que podamos sepultarlo en Cartagena”, dijo el padre, quien quedó con solo tres hijos, eran seis.